NBA 2K19
NBA 2K19
Carátula de NBA 2K19

NBA 2K19, Análisis

Pedro Herrero

Visual Concepts vuelve a hacer gala de maestría en la cancha con mejoras jugables y más contenido que nunca.

Veinte años después, repetir cada temporada que NBA 2K representa lo mejor de la simulación baloncestística y deportiva en general se ha convertido ya casi en un tópico, por lo que no deberíamos dejar que eso conllevara restar un ápice de mérito al trabajo de Visual Concepts y 2K Sports. El inconformismo lleva dos décadas siendo la seña de identidad de esta gente, y tras marcar un antes y un después en el género en NBA 2K18 y su Barrio, NBA 2K19 no tiene por delante una empresa tan fácil como parece, ya que aquel (fabuloso) juego se vio enturbiado por una política de micropagos cuestionable y de contenido pos-lanzamiento que no agradó en absoluto a toda la comunidad.

Afortunadamente, el estudio a cargo ha hecho gala esta vez no solo del inconformismo mencionado, sino también de cierta humildad a la hora de reconocer que no todo se hizo bien con la pasada entrega, algo necesario teniendo en cuenta la sensibilidad de la comunidad de jugadores en general, no solo de la franquicia, con el tema de los modelos de negocio. Por eso, NBA 2K19 no solo presenta novedades en la cancha y en sus modos de juego, también lo hace en su sistema económico, algo que se antojaba harto necesario, porque de lo contrario, una franquicia tradicionalmente halagada podría caer en la crítica sin piedad de los jugadores.

Sin embargo, estaríamos cometiendo un error si concentráramos todas las novedades de NBA 2K19 en su economía. Por contra, los fans del baloncesto y de la franquicia, o de los videojuegos deportivos en general, se van a encontrar con varios motivos, una vez más, para hacerse con esta nueva entrega.

Dominando la cancha

Llegados a este punto de nivel de simulación baloncestística, es un ejercicio de imaginación meses antes de su lanzamiento intentar conocer por dónde va a tirar Visual Concepts para evolucionar su fórmula jugable. A estas alturas, se trata de implementar pequeños detalles que aporten un plus de realismo, y entre otras cosas, en esta ocasión se ha optado por dar un giro de 180 grados al sistema de rachas. Hasta ahora, se iba por el camino fácil, que no era sino simplemente incrementar las stats de un jugador varios puntos cuando este entraba en ese estado, pero lo que tenemos ahora es una de las novedades que más ha insistido en explicar el estudio desde que se anunció: el Takeover, o como lo conoceremos nosotros, Dominio.

En NBA 2K19 descubrimos que lo que se ve incrementado son las insignias particulares de cada jugador durante un tiempo determinado, es decir, lo hace decisivo en la manera única en la que ese jugador puede hacerlo. Un tirador seguirá siendo un tirador, y un gran defensor no entrará de repente en un estado en que le entra todo lo que tira a canasta, sino que cada uno influirá en aquellas áreas en las que es especialista. De esta manera, el jugador que se encuentre en este estado tendrá su nombre acompañado de un icono de Dominio correspondiente a su arquetipo y que conviene conocer si queremos sacarle el máximo provecho.

Una de las mayores virtudes de la franquicia NBA 2K ha sido saber identificar el momento de la liga, conocer las tendencias del juego en la NBA y plasmarla en el videojuego. El juego rápido y la apuesta por los tiros cercanos y los triples, desechando la media distancia, es actualmente un dogma que siguen a pies juntillas no solo los Houston Rockets, sino también otros muchos equipos. Ante esta proliferación del ataque, lo que ha hecho Visual Concepts es dotar de más herramientas defensivas para que los partidos no se conviertan en un festival anotador. La NBA actual presume de tener más talento que nunca, y necesitamos maneras de detenerlo. Las tenemos.

Es algo que vamos a poder apreciar en prácticamente todos los jugadores, pero de todas las cientos de nuevas animaciones implementadas, una gran parte son en defensa. El desplazamiento defensivo es ahora más rápido, y si un gran defensor es rebasado por su par, rápidamente esprinta para volver a recuperar la posición en perfecto equilibrio de pies, usando también las manos no para atacar el balón -a no ser que nosotros lo decidamos-, sino para molestar el pase o el bote. También el robo es ahora más eficaz, y sin llegar al nivel de eficacia escandaloso con el que comenzó NBA 2K17, sí tendremos altas -tal vez demasiadas- probabilidades de éxito si sabemos con qué jugador intentarlo y sobre todo, cuándo y cómo hacerlo.

Siguiendo con la defensa, este temporada vamos a descubrir cómo los especialistas defensivos son más decisivos que nunca. Durante su época en San Antonio Spurs, se llegó a decir que los rivales del equipo tejano evitaban atacar por el lado en el que se encontrara Kawhi Leonard, una bestia en esta parte de la cancha, y es eso precísamente lo que vamos a tener que hacer en NBA 2K19. Ya no solo los protectores del aro interiores van a marcar diferencias, sino también los exteriores, y jugadores como Tony Allen, Jimmy Butler o el propio Leonard, harán estragos defendiendo líneas de pase y haciendo ayudas eficientes.

A pesar de este énfasis en la defensa, seguimos vislumbrando algunos errores menores. En la defensa del pick & roll, los pivots tardan demasiado en recuperar con su par cuando lo defienden saltando al jugador que recibe el bloqueo, dejando a su atacante desmarcado unos segundos que nos pueden costar dos puntos. También seguimos viendo esa situación en la que sin quererlo, nuestro jugador salta a puntear un tiro con pocas probabilidades de terminar en canasta, en lugar de permitir ese tiro y asegurar el rebote defensivo. Sin embargo, se trata de dos situaciones muy puntuales, pero a las que Visual Concepts debe prestar atención para mejorar en futuras entregas.

Pero las novedades no llegan solo en la parcela defensiva, ya que el juego al poste, defenestrado por una gran cantidad de equipos de la NBA, cuenta ahora con más recursos que nunca. En nuestras conversaciones con sus desarrolladores, nos confesaron que el equipo de desarrollo tiene muchos admiradores del juego de espaldas a canasta, con lo que aseguraron no tener la mínima intención de abandonarlo. Lo comprobamos de primera mano viendo cómo el repertorio de movimientos es inagotable y si somos hábiles, podremos hacer auténticas virguerías cual Hakeem Olajuwon con ases actuales de este arte como son LaMarcus Aldridge o Joel Embiid. Un reverso por la línea de fondo, un gancho a la media vuelta, un fade away… La cantidad de recursos es tal que al contrario de lo que ocurre en la liga, vamos a tener muy en cuenta los balones interiores como fuente de anotación.

Y si antes era efectivo, hay que prestar atención a las novedades también en el bloqueo y continuación. Ya no solo podemos elegir si nuestro bloqueador continúa hacia canasta o se queda abierto para un lanzamiento lejano, sino también la orientación del bloqueo: hacia el centro o hacia la línea de fondo. Como decíamos antes, pequeños detalles que no hacen sino añadir aún más capas de profundidad.

Un Barrio reconstruido tras una carrera dramática

El modo más jugado por la comunidad es Mi Carrera, y todo lo concerniente a nuestro álter ego, con lo que empecemos analizando sus modos por aquí, y más concretamente, por su vertiente argumental, notablemente superior a la de NBA 2K18. Donde la temporada pasada padecíamos una historia absurdamente frívola, esta vez disfrutamos de una trama donde nuestro protagonista es, una vez más, un jugador no drafteado al que no le queda más remedio que comenzar su carrera profesional en la emergente CBA, la liga china. Obsesionado con la NBA, nuestro jugador es ahora un tipo egoísta que no deja de cometer errores hasta llegar a la que creía su gran oportunidad que termina siendo la G League, o liga de desarrollo. A través de esta etapa conocemos una liga de viajes en autobús por la geografía norteamericana, noches en moteles de 20 dólares y pabellones casi vacíos en localidades rurales, una realidad que muchas veces ignoramos, pero que está ahí. Tenemos la posibilidad de saltar las escenas de esta historia, pero afortunadamente, consigue ser lo suficientemente interesante como para que no queramos hacerlo, al menos la primera vez que la disfrutemos.

Una vez terminada esta trama se nos abren por fin ante nuestros ojos todas las posibilidades que ofrece este modo, que como sabemos, son innumerables. Nuestra carrera profesional es solo una pequeña parte de lo que podemos hacer con nuestro jugador, y el Barrio, ya introducido en NBA 2K18 y suponiendo una novedad absolutamente rompedora en el género deportivo, ha cambiado para bien. De hecho, en esta ocasión es completamente cuadrado, con distancias menores que recorrer de un lugar de interés a otro y con las canchas del Parque en la zona central, habiendo también bocas de metro para trasladarnos de un extremo a otro. De nuevo, no falta la NBA Store donde comprar artículos oficiales de las franquicias de la NBA, la barbería, la cancha de entrenamiento de nuestro equipo, la de Pro Am, y la gran novedad del Jordan Rec Center, similar a esta última pero con un toque más informal. También se ha aumentado mucho en tamaño el edificio donde poder conseguir VC, con una cantidad considerable de actividades para conseguir una buena cantidad de moneda virtual del juego como una ruleta, canchas donde apostar nuestros VC o máquinas de apuestas de resultados que estarán activas cuando comience la temporada oficial. Aún así, conviene hablar de este punto crítico en exclusiva más adelante en el texto…

La implementación del Jordan Rec Center tiene toda la lógica del mundo pensando en la seriedad que 2K Sports quiere darle al competitivo más puro, es decir, el Pro Am. En los meses previos al lanzamiento del juego se ha evidenciado cómo la compañía quiere apostar definitivamente por los esports, una vez ha encontrado la manera de hacerlo con equipos de cinco jugadores, y la comunidad se ha volcado hablando largo y tendido sobre arquetipos, posiciones, habilidades, etc. Todo para crear un jugador que pueda no ya competir en el Parque, donde al fin y al cabo no dejan de jugarse pachangas, sino de una manera más “profesional”, ya que todos tienen la ambición de disputar competiciones donde haya algo más que una mera victoria en juego.

Coleccionismo y creación de nuestro equipo de leyenda

Otra de las grandes estrellas de la franquicia es Mi Equipo, y obviamente NBA 2K19 no es una excepción. No solo eso, sino que probablemente hablemos del modo donde más añadidos vamos a encontrar, sobresaliendo entre todos ellos Triple Amenaza, encuentros offline y online de escuadras de tres jugadores que nos devuelven al adorado Blacktop, y que otorgan jugosas recompensas con un toque de azar. Supone este un plus importante, ya que se trata de partidos rápidos para grindear de manera rápida si no disponemos del tiempo suficiente para jugar un partido completo.

Mientras, el online ha cambiado, pasando ahora a llamarse Mi Equipo Ilimitado, sin restricciones de cartas y con un formato similar al de otros juegos en línea pertenecientes a otros generos. Es decir, ahora jugamos series de 12 partidos, y en función de las victorias, mayor será la recompensa, pudiendo perder como máximo tres y consiguiendo una carta de Jugador del Mes si nos hacemos con las 12 victorias. Por otra parte, el jugador solitario no se va a ver abandonado en absoluto, ya que a la clásica Dominación y Dominación Histórica se suma ahora la Dominación Fantástica, con equipos temáticos, formatos estos que nos encontramos también en el submodo Triple Amenaza.

También esta temporada se ha implementado la posibilidad de conseguir cartas a cambio de fichas, únicamente adquiribles jugando. Tras conseguir todas las cartas esmeralda disponibles, pasaremos a la categoría de cartas rubí, amatista, y así sucesivamente, conformando una colección exclusiva para la que no habrá que hacer sino dedicar horas de juego a un modo que se presenta inmenso.

Líder también en los despachos

De nuevo, Mi GM y My League se presentan como modos con una cantidad de opciones tal que podría ser perfectamente equiparable a cualquier juego centrado exclusivamente en este aspecto. Una trama poco seria y repleta de personajes poco relevantes que nos recordarán a tipos peculiares como Mark Cuban o Donald Sterling -de la cual podemos prescindir- es el preludio a un modo tremendamente profundo donde establecer los precios de las entradas, los minutos en las rotaciones o tener controlados a los próximos talentos de la liga son solo la superficie de todo lo que podemos hacer.

Es este el modo perfecto para el jugador que no tenga el menor interés en competir online, pero sin duda disponemos de la mayor cantidad de opciones posibles para poder disputar una temporada con varios amigos, controlando cada uno a una franquicia de la NBA. Lejos quedan aquellos tiempos en los que teníamos que tirar de boli y papel para llevar el registro de resultados de nuestras ligas con más participantes. Además, ahora se ha mejorado el sistema de notificaciones y podremos ver en tiempo real cuando un participante se ha conectado y qué acción está llevando a cabo concretamente.

Los micropagos, el caballo de batalla de 2K

Hablemos ahora del gran punto de crítica para NBA 2K18, y una asignatura pendiente en este NBA 2K19. Como sabemos, los VC son la moneda virtual del juego y están, de nuevo, omnipresentes en sus dos modos principales: Mi Carrera y Mi Equipo. Veamos cómo afectan a ambos.

En Mi Carrera, usamos los VC para comprar tanto artículos estéticos como para mejorar las aptitudes de nuestro jugador. Algunos de los elementos exclusivamente ornamentales son extraordinariamente caros, pero son solo eso, ornamentales, y no afectan en absoluto al juego. Otros, como por ejemplo los peinados -motivo de enfado la temporada pasada-, son ahora completamente gratuitos, con chascarrillo del peluquero incluido la primera vez que visitamos la barbería. El problema llega a la hora de hacer progresar a nuestro jugador, y sabiendo que una inversión de 100.000 VC situará a nuestro jugador en una media de 75, ya considerable para poder competir con garantías, más adelante nos llevará mucho esfuerzo progresar. Sin embargo, hay que pensar que no tenemos porqué llegar a una media de 90 a las dos semanas de haber salido el juego, tenemos muchos meses por delante y maneras de conseguir VC en este modo, bastantes más que en NBA 2K18 de hecho, habiéndose incrementado el salario mínimo por partido en nuestra carrera profesional.

Tal vez se hayan implementado peor en el modo Mi Equipo, que como sabemos cuenta con su propia moneda que solo puede adquirirse jugando, los puntos MT. Pero los VC vuelven a hacer acto de presencia, y con precios demasiado altos para los sobres. NBA 2K19, afortunadamente, cuenta con sobres temáticos donde tendremos garantizado un jugador de dicha colección, pero por desgracia, tendremos que deshacernos de una cantidad considerable o bien de VC o bien de puntos MT.

En términos generales, las recompensas son más generosas que en NBA 2K18, pero insuficientes para progresar de manera razonable en ambos modos, exigiendo ambos una dedicación casi exclusiva si queremos explotarlos al 100 %. En definitiva, el sistema de micropagos ha mejorado, pero aún está lejos de ser perfecto, con una presencia demasiado evidente. ¿Lo convierte esto en un pay to win? No, y es que todos sabemos que el Parque está lleno de jugadores con media 90 que no dan pie con bola, y Mi Equipo de quintetos de jugadores amatista manejados por novatos para los que es insuficiente pagar para competir, pero creemos que puede haber un sistema aún más equilibrado.

CONCLUSIÓN

Visual Concepts vuelve a demostrar que si alguien quiere competir con su propuesta, no lo va a tener nada fácil. NBA 2K19 suma pequeñas novedades en la cancha, pero de calidad, presume de una fórmula de simulación muy por encima de otros juegos deportivos, sobresaliendo el profundo sistema Dominio y mejoras en la defensa y el juego en el poste, así como mayores posibilidades tácticas en ataque. Mientras, dota de aún más contenido a todos sus modos, completando una cantidad de actividades inabarcable para cualquier tipo de jugador de NBA 2K, y hay muchos diferentes. Por contra, a pesar de mostrar más generosidad a la hora de otorgar recompensas y abaratar los precios de artículos varios en moneda virtual, esta sigue pecando de cierta omnipresencia que bien podría ser sustituida por puntos de experiencia, por ejemplo. A pesar de esto no nos engañemos, todo lo relacionado con el baloncesto, NBA 2K19 no lo hace bien, lo hace casi perfecto.

LO MEJOR

  • Añadidos a una fórmula jugable excelente: Dominio, defensa, táctica en ataque...
  • Su abrumadora cantidad de contenido hace de cada modo un juego en sí mismo
  • La trama del modo Mi Carrera es notablemente superior a la de la pasada entrega
  • Mi Equipo añade nuevos submodos y más alternativas
  • Los cambios en el Barrio lo hacen de un lugar más accesible e intuitivo

LO PEOR

  • A pesar de mejoras en el sistema, los micropagos siguen demasiado presentes
  • Ligeras incoherencias de la IA en situaciones defensivas puntuales
  • Es la hora de apostar por otros equipos: selecciones, WNBA, más históricos...
9.5

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.