Review
Análisis de Starship Troopers: Ultimate Bug War!, la licencia cinematográfica de culto vuelve con un FPS digno de los 90
La mítica película de ciencia ficción de Paul Verhoeven recibe una nueva adaptación en forma de videojuego, en este caso un FPS adherido a la corriente actual de boomer shooters noventeros.
En el ya lejano 1997 (un año después en España), los cines eran asaltados por un violenta horda alienígena de bichos en una cinta de visceral ciencia ficción a cargo del afamado director Paul Verhoeven, Starship Troopers. La película estaba basada en una novela homónima de 1959 escrita por Robert A. Heinlein. Haciendo gala de un humor muy negro y peculiar, bastante incomprendido en su momento, la obra era una descarnada sátira al fascismo y los gobiernos ultra autoritarios, así como al exceso de violencia al que era sometido el público por aquel entonces. La película narraba la gran guerra de la humanidad contra una raza de bichos alienígenas a lo largo y ancho del cosmos. Un clásico cuyo visionado es absolutamente recomendable para quien no lo haya hecho todavía.
Si bien la acogida por parte de crítica y público no fue para tirar cohetes, es una de esas obras a las que el paso del tiempo ha otorgado el estatus de clásico de culto, destacando por su peculiar tono. La franquicia ha recibido varias adaptaciones en forma de videojuegos, siendo la última de ellas este Starship Troopers: Ultimate Bug War! que hoy nos ocupa. El hecho de estar desarrollado por los británicos Auroch Digital, quienes nos ofrecieron el soberbio Warhammer 40,000: Boltgun hace tres años , provocó que nuestras expectativas con el juego fueran elevadas. Y si bien no estamos ante un producto tan redondo como aquel, Auroch Digital han sabido realizar una estupenda adaptación de la licencia Starship Troopers con un estilo que le va como anillo al dedo: un juego de disparos en primera persona heredero de fórmula y presentación de los clásicos del género de principios de los 90.

Vivimos inmersos en una vorágine de títulos de este corte, la invasión de los Boomer shooters, como se ha denominado a este segundo advenimiento de lo que a principios de los 90 se llamaba directamente “videojuegos tipo Doom”. Así pues, estamos ante un FPS de corte totalmente clásico, que funciona muy bien como tal y que juega la baza de la licencia con muchísimo acierto, tanto en forma como en fondo. Starship Troopers: Ultimate Bug War! está disponible desde el pasado 16 de marzo para todas las consolas y PC, al ajustado precio de 24,99 euros.
Un videojuego para alistarlos a todos
La puesta en escena del videojuego es de lo más particular. Estamos nada menos que ante el último videojuego de FedDev, desarrolladora ficticia del universo Starship Troopers para la Federación de Ciudadanos Unidos, fuerza militar a la que pertenecen los protagonistas de la cinta. Así pues, estamos ante un producto para que aspirantes a cadetes se enganchen a eso de matar bichos y se alisten en la guerra. Para que los futuros candidatos muestren su destreza en el campo de batalla, el videojuego toma como base las heroicas campañas de la veterana Samantha «Sammy» Dietz, metiéndonos en su piel en primera persona para que las revivamos.

Con mucho acierto, el juego está plagado de escenas de vídeo con imagen y actores reales que recrean el tono de la película, con ese humor y esa sátira tan suyos. Como colofón a tan excelente presentación, contamos con el mismísimo Casper Van Dien, actor de la cinta original, repitiendo el papel de un Johnny Rico ascendido a general. Si ya la nostalgia es un factor importante en el potencial del título, este magnífico empleo de escenas Full Motion Video tan propio de aquella época y que no se estila mucho hoy en día supone toda una gozada.

No nos engañemos, la trama es prácticamente inexistente, siendo una burda excusa para masacrar bichos alienígenas sin piedad. Pero el caso es que el envoltorio con toda esta puesta en escena con vídeos de imagen real es delicioso y encandilará a los más veteranos y a los amantes de la película del señor Verhoeven. Las actuaciones y diálogos nos sacarán varias sonrisas.

Corto pero intenso
A nivel jugable, estamos ante un título que bien podría haberse lanzado a principios de los 90. Tiros en primera persona, botiquines para curarnos y munición y armas desperdigadas por el escenario para pertrecharnos. El control es muy clásico y satisfactorio, tanto en el movimiento como en el manejo de las armas, contundente y preciso. Contamos con una recarga activa a lo Gears of War, y la posibilidad de deslizarnos con un dash pulsando agacharse al correr, y la protagonista cuenta con un medidor de esfuerzo que se gasta al realizar acciones rápidas y se recarga automáticamente.

Nos ha gustado mucho la puesta en escena de las misiones, ya que recrean de forma estupenda el estar inmersos en un auténtico campo de batalla, rodeados de enemigos por todas partes, acompañados de tropas y con varios frentes abiertos con diversas tareas que podremos completar en el orden que queramos. La inmersión está muy conseguida, pero por desgracia las tareas a realizar se vuelven pronto muy repetitivas, y pese a que estamos ante un juego muy corto, pronto vemos que le habría venido bien algo más de variedad, tanto en las tareas a realizar como en las hordas enemigas.

El título cuenta con un tutorial y 7 misiones cuya duración siempre ronda los 20-25 minutos, por lo que en menos de 4 horas podremos completar su campaña. Podemos elegir entre 4 niveles de dificultad, presentando un buen desafío en el disponible por defecto (el segundo), y siendo una experiencia muy exigente en los siguientes. Todo ello refiriéndonos a la campaña humana, a lo que hay que añadir una serie de misiones donde manejamos a un bicho superpoderoso en una suerte de simulador donde la Federación pretende analizar al enemigo. Estas misiones aportan variedad, aunque su escala y ambición queda muy por debajo de la campaña protagonizada por Samantha Dietz.

Redondeando, tenemos unas 3-4 horas para la campaña principal, y aproximadamente hora y media con las misiones del bicho. A mayores hay un par de secretos muy bien escondidos en cada misión, y las recompensas por encontrarlos son cosas interesantes como comentarios del director y diversos trucos y potenciadores, por lo que merece la pena escudriñar bien cada recoveco del escenario para dar con ellos. Una experiencia corta pero muy intensa, algo repetitiva pero satisfactoria, especialmente atractiva para el público más veterano que se crió con los “clones” de la criatura de Romero, Hall y los Carmack.
Bichos espectaculares
Starship Troopers: Ultimate Bug War! apuesta por un curioso acabado visual que mezcla sprites con polígonos, 2d con 3d. Como buen boomer shooter, se inspira visualmente en los clásicos de los 90, pero lo hace con un punto muy original y fresco. El juego luce muy bien, la dirección artística casa a las mil maravillas con el espíritu de la franquicia, y siempre hay mil elementos en pantalla y están pasando multitud de cosas a nuestro paso. Como ya hemos dicho, la recreación de un infernal campo de batalla brutalmente hostil es una de las cosas que más nos gusta del juego, y el apartado gráfico, pese a emplear técnicas de otra época, funciona a la perfección para lograr tal meta. Además, al no ser un prodigio técnico, no hay problemas de rendimiento de ningún tipo, corriendo todo con la fluidez necesaria para disfrutar de un título.

La banda sonora tiene un interesante corte épico, quizá le falte algo de presencia, pero hace un buen trabajo como acompañamiento y refuerzo de la inmersión. La labor de doblaje y voz es soberbia, en perfecto inglés eso sí. Un envoltorio añejo para una exaltación nostálgica de otras épocas con argumentos suficientes para convencer a cualquiera más allá de esta baza, hará las delicias de los amantes de la película de Paul Verhoeven y satisfará a quien busque tiros en primera persona divertidos y sin mayor complicación.
Conclusión
Starship Troopers: Ultimate Bug War! es un magnífico boomer shooter que recupera con gran acierto una licencia cinematográfica de culto. El manejo de personaje y armas es muy satisfactorio, las misiones logran sumergir con gran acierto al jugador en infernales campos de batalla plagados de bichos alienígenas enemigos, y para redondear su magistral ambientación se han empleado imagen y actores reales, incluyendo al mismísimo Casper Van Dien, para clavar la esencia del film de culto en que se basa. Una oferta tremendamente apetitosa para los nostálgicos y los amantes de los disparos en primera persona puros de primera hornada. Quizá al juego le habría venido bien algo más de variedad en su planteamiento, y las 3-4 horas escasas que dura su campaña principal, aunque intensas, dejan con ganas de más, algo que en parte le perdonamos por su ajustado precio de lanzamiento. Vivimos muy buenos tiempos para los amantes de los fps noventeros.
Lo mejor
- Excelente control y manejo de las armas, todo resulta muy satisfactorio
- Muy buena inmersión y recreación de hostiles y despiadados campos de batalla asediados por letales bichos alienígenas.
- Delicioso envoltorio con escenas full motion video y actores reales (incluyendo al mismísimo Casper Van Dien) para clavar la descarnada sátira al fascismo y al totalitarismo del film en que se basa.
Lo peor
- Repite excesivamente ciertos esquemas, le falta variedad a los distintos objetivos de las misiones
- La campaña principal dura 3-4 horas escasas y deja con ganas de más
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