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La larga travesía por el desierto de Fable

Pedro Herrero

Un regreso deseado

Caída y ¿resurección? de una franquicia clave para Microsoft

Los rumores sobre la vuelta de una franquicia como Fable siempre han estado ahí, y es que hablamos de una de las licencias que más ayudó a poner la marca Xbox en el mapa, con una primera entrega fantástica lanzada en 2004 para la primera consola de Microsoft. A pesar de que esta es la más querida, la calidad no fue menor en sus dos entregas sucesivas, aparecidas ya en Xbox 360, pero conocidas tal vez más por las promesas incumplidas de su creador Peter Molyneux.

Una trilogía principal a nivel general muy alto dio pie al desarrollo de múltiples spin off que por desgracia no estaban ni mucho menos a la altura de aquella, sino bastante por debajo. Por ello, probablemente no debamos referirnos a un regreso de Fable, ya que realmente nunca se ha ido, pero sí que ha estado oculta en el ostracismo por numerosos deméritos propios. ¿Por qué no nos acordábamos de Fable?

El primer motivo se llama Fable Heroes, una aventura cooperativa creada por el mismo estudio que la saga principal, el extinto equipo de Lionhead. Tal vez llamarlo aventura sea demasiado generoso, ya que el desarrollo de este juego no iba mucho más allá de pulsar repetidas veces los botones de acción, aunque bien es cierto que el hecho de jugarlo en compañía le otorgaba cierto encanto del que en solitario, irremediablemente, carecía. Por fortuna, hacían acto de presencia algunos minijuegosque añadían algo de variedad al que fue el primero de lo que se prometía una larga serie de spin off, y que a pesar de todo, sí contaba con el sentido del humor y la estética alegre típica del estudio británico. Lamentablemente, lo peor estaba por llegar.

Peter Molyneux era uno de los mayores defensores de Kinect cuando esta tecnología aún estaba muy verde -si es que alguna vez dejó de estarlo-, mostrando una demo en la que un niño de nombre Milo interactuaba de manera a priori sorprendente con el jugador. Sin embargo, Milo nunca llegó a ver la luz, pero sí lo hizo Fable: The Journey, una propuesta en primera persona sobre raíles con un apartado técnico que no solo no desentonaba en absoluto, sino que siendo el aspecto más favorable del juego, lo convertía en una experiencia relativamente atractiva, de las más de hecho de entre todas las que fueron apareciendo para el fallido periférico que Microsoft ya ha enterrado definitivamente. Por desgracia no pasaba de eso, una experiencia donde conceptos como el reto o el desafío no tenían cabida, pero que al igual que Fable Heroes, hacía bien las veces de curiosidad basada en la franquicia, al respetar la esencia de esta. Aún así, el desarrollo de este juego no debió ser todo lo plácido que debía, ya que meses antes de su lanzamiento, Molyneux abandonaba el estudio que él mismo fundaría 16 años atrás.

Pero la franquicia parecía abocada a la desaparición definitiva con Fable Legends, un juego de acción multijugador asimétrico en el que cuatro jugadores se ponían en la piel de cuatro héroes dispuestos a hacer frente a otro en el rol de villano. Se estrenó en beta cerrada en 2014, con la intención de alcanzar casi la decena de años de vida útil, y la ambición estaba ahí, ya que Microsoft no solo confirmaba que el juego llegaría también a Windows 10, sino que incluso contaría con cross play entre compatibles y Xbox One. Solo un año antes de la fatalidad, también se anunciaba una buena noticia, como es la adaptación del modelo free to play para Fable Legends, algo que acompañaba al anuncio de su retraso para el 2016, previa beta abierta para todos. Sin embargo, en el mes de marzo se sorprendía no solo con la cancelación del juego, sino también con el cierre del estudio Lionhead, devolviendo el dinero a todos aquellos jugadores que durante la fase de beta gastaran dinero real en determinados items.

Aún con todo, a unos pocos miembros del ya desaparecido estudio les quedaron ganas de continuar con la franquicia, y ya con el nombre de Flaming Fowl Studios desarrollaron Fable Fortune, un juego de cartas coleccionables que no solo entraba en un género dominado con tiranía por Hearthstone, sino que además es demasiado parecido a este: héroes con 30 puntos de vida, esbirros neutrales y específicos, hechizos… Eso sí, incluye un novedoso sistema de moral que, en base al bando elegido antes de la partida, puede cambiar el transcurso de esta, aportando un toque de originalidad a un género donde a veces es realmente complicado. Fable Fortune aún se encuentra en fase beta, pero es difícil pensar en su éxito en el largo plazo teniendo contendientes tan fuertes como no solo el título de Blizzard, sino también Gwent, The Elder Scrolls Legends o Eternal.



Con todo, no solo no es sorprendente que Microsoft haya rescatado -como ya se da por hecho- esta franquicia del olvido, sino que haya entregado la responsabilidad a un estudio que ha mostrado su buen hacer como Playground -Forza Horizon-, sino que además se antojaba necesario. Seguramente, solo las dos primeras entregas de Halo tengan más importancia que Fable para la Xbox original, y eso es mucho decir cuando dejamos atrás otros como TES III: Morrowind, Forza Motorsport o Ninja Gaiden.

Fable Legends

Fable Legends, desarrollado por Lionhead Studios y distribuido por Microsoft para PCXbox One, es una nueva entrega de la saga de rol y acción Fable en la que de nuevo podremos escoger entre el bien y el mal; cuenta con soporte para SmartGlass.

Fable Legends