Endless Legend
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Endless Legend

Francisco Alberto Serrano faserranoacosta

Endless Legend es una nueva opción que Amplitude Studios ofrece a los amantes de los 4X de fantasía. Una visión renovada para un género clásico, que nos traslada al mundo épico de Auriga. Un mágico universo repleto de leyendas, en el que 8 civilizaciones se disputan el control.

Hace un par de años, una compañía francesa sorprendió a todos con el lanzamiento de un interesante juego de estrategia en el espacio. Se trataba de título que recordaba gratamente a uno de los clásicos de referencia en lo que a 4X de ciencia ficción se refiere -Master of Orion- y que además añadía algunas características de factura propia. El juego pasó ligeramente desapercibido, sin contar con una gran repercusión mediática, pero su éxito abrió el camino para que Amplitude Studios pudiera seguir desarrollando nuevos títulos. Dungeon of the Endless, una suerte de 'rogue-like' futurista con toques a lo 'tower defense', se abrió paso en Steam, haciendo también las veces de preludio para el título que hoy analizamos. Porque, de hecho, esta tríada de juegos está íntimamente ligada, compartiendo términos y mitología, a pesar de las distintas ambientaciones.

Y si Endless Space tenía que medirse ante un grande como Master of Orion, el rasero para Endless Legend también pertenece a la misma familia: Master of Magic. Un clásico entre los 4X de fantasía, referencia para los amantes del género y pocas veces imitado. Por supuesto, lo último de la compañía francesa tiene claras similitudes con el título de 1993, al igual que podemos encontrar un evidente parecido con Civilization. Pero Endless Legend no se centra únicamente en imitar y unir aspectos de estos dos juegos, si no que continua evolucionando y añadiendo nuevas características -algunas de ellas bastante originales- para darle ese toque personal que tampoco faltaba en Endless Space. Para ello, 8 razas dispuestas a poblar y controlar un mundo fantástico en el que podremos expandirnos, explotar, exterminar y explorar. Así comienzan las leyendas.

El primer punto que nos sorprende de Endless Legend, es que se aleja de los arquetipos habituales en cuanto a fantasía épica se refiere.Olvidaos de encontrar orcos, enanos, elfos o halflings entre las razas principales, ya que han sido sustituidas por 8 especies muy distintas: Broken Lords, Necrophages, Vaulters, Wild Walkers, Ardent Mages, Drakken, Cultist y The Roving Clans. Cada una de estas culturas es bastante distinta a las demás hasta el punto de que se nos presenta un tipo de victoria distinta para cada una -se trata de una consideración, no una obligación- y cada una cuenta con características únicas. Si no nos gusta niguna, siempre podremos personalizar nuestra propia civilización, gastando puntos en comprar ventajas y habilidades. Acto seguido, configuraremos el mapa y podremos empezar a jugar.

El juego transcurre en turnos y dispone de cambios de estacionales, afectando así a algunos parámetros. Al estilo de los 4X, tendremos la opción de explorar con nuestras unidades. Esto revelará nuevas zonas en el mapa, descubriendo territorios que conquistar, tesoros y recursos. Aquí es necesario destacar la configuración del escenario, tanto en aspecto como en mecánica. El entorno se dibuja de forma poligonal, pudiendo observar perfectamente las diferentes alturas que presenta cada hexágono que forma el mapa -y que afectarán al movimiento de las unidades- con un estilo que recuerda ligeramente a la introducción de la serie Juego de Tronos. Cada hexágono es rico en detalles, decorado con distintos elementos y presentando claramente los recursos que se pueden aprovechar en el mismo, aunque inicialmente no dispongamos de la tecnología necesaria.

Además, si dejamos el puntero sobre cualquier casilla, se nos muestra información completa sobre las posibilidades del hexágono, complementando una buen estética con una forma eficiente para mostrar los datos. Este buen hacer -en cuanto a diseño se refiere- se une a la original manera en la que Endless Legend gestiona sus mapas. El mundo de juego se encuentra dividido en territorios de distintos tamaños, configuraciones y contenido. Algunos de ellos serán más grandes, otros tendrán más recursos, los habrá más escarpados y otros dispondrán de distintos ecosistemas. Cada región tiene su propio nombre, y si alejamos la vista lo suficiente, el detallado mapa dejará lugar a un plano con menos lujo de detalles, en el que cada uno de los territorios aparece bien definido con sus fronteras y puntos de interés. No se trata de una elección meramente estética, puesto que las regiones forman un todo durante la partida.

Cuando construyamos una ciudad, toda la región a la que pertenezca pasará a ser nuestra. Esto significa que no podremos construir más de una urbe por territorio, ni podremos hacerlo en aquellos que sean propiedad de alguna de las otras 7 razas mayores. Cada región es bastante superior, en dimensiones, al espacio requerido por una ciudad. En primera instancia, cubrirán un hexágono con el núcleo urbano, pudiendo acceder a los recursos de los 6 adyacentes. Posteriormente, la ciudad puede ir creciendo mediante la construcción de barrios, que extenderán la zona aprovechable. En cuanto a casillas con recursos especiales, pueden explotarse aunque no se encuentren en el área de influencia de la ciudad, basta con que nos encontramos en la misma región. Un sistema bastante original, sin duda.

Las ciudades, por lo tanto, permiten 3 tipos de producciones distintas. En primera instancia, encontramos los edificios de la ciudad y las unidades -incluyendo colonos- como es habitual en este tipo de juegos. Pero también se nos permite la edificación de ciertas estructuras en hexágonos, como aquellas que explotan recursos especiales, barrios que extiendan la ciudad, caminos y puertos, reconstrucción de poblados de facciones menores o torres de vigía. De ahí que, al fundar una nueva urbe, no tengamos que tener en cuenta únicamente los hexágonos que afectará de forma directa, si no las posibilidades de expandirse y los recursos a los que podrá acceder porque se encuentren la misma región. Porque, como decíamos antes, solamente puede existir una ciudad en cada territorio.

Endless Legend se gestiona mediante 5 tipos de recursos básicos: 'Dust' equivalente al oro, Alimento, Producción, Ciencia e Influencia. Las ciudades irán produciendo mayor o menor cantidad de estos, en función de cómo asignemos la población disponible en cualquiera de las 5 categorías, y teniendo en cuenta los beneficios otorgados por tecnologías, edificios y los hexágonos explotados por la ciudad. El Alimento marcará el ritmo al que se incrementa -o decrementa, si es negativo- la población en una ciudad. La Ciencia hace lo propio con la investigación tecnológica, mientras que la Producción se usa para construir edificios o entrenar tropas. El oro, o Dust, permite mantener tropas, acelerar la producción, contratar héroes y equiparlos, así como a las unidades...

La Influencia se usa para cualquier interacción diplomática -cada opción tiene un coste- o asimilar facciones menores, además de en el Desarrollo del Imperio. Este último aspecto, es una función del juego que se nos muestra cada cierto número de turnos, en la que se nos permite gastar Influencia para avanzar, o mantenernos, en cualquiera de las 4 ramas de desarrollo para la civilización: Militar, Ciencia e Industria, Economía y Población o Imperio y Expansión. Cada una cuenta con 4 beneficios que obtendremos si alcanzamos dicho grado, y que solamente durará hasta que vuelva a llegar el momento de desarrollar nuestro imperio. Entonces, tendremos que volver a invertir Influencia en cualquiera de las ramas, teniendo en cuenta que dicho coste se incrementa cada vez. Por lo tanto, es posible retroceder al no poder pagar ventajas.

En cuanto a la tecnología, se divide en Eras en las que podremos acceder a distintas investigaciones para desbloquear edificios, tropas, mejoras y uso de recursos. Cada vez que investigamos una cantidad concreta de tecnologías de una Era inferior, se dará paso a una nueva Época, pudiendo acceder a las nuevas investigaciones. Algunas razas parten con descubrimientos de salida en algunos campos, aunque todas las tecnologías están abiertas a todas las civilizaciones. El paso de Era tiene una segunda derivada: Se abarata la investigación de tecnologías inferiores. Por eso, aunque es recomendable avanzar en cuanto se pueda: Tanto para poder investigar las novedades, como para continuar con las actuales. Un sistema interesante, aunque el juego presenta muchas menos opciones que su hermano, Endless Space.

También existen recursos especiales y de lujo. Los primeros son necesarios para ciertos edificios, objetos para los héroes y equipo para las tropas -que veremos más adelante- mientras que los segundos sirven para comerciar y obtener potenciadores a la civilización, durante un número determinado de turnos. Estos potenciadores afectan a distintos aspectos, como producción, regeneración de unidades, ... Son bastante útiles, y es recomendable usarlos en cuanto podamos. Cualquier tipo de recurso puede ser usado como moneda de cambio en una interacción Diplomática, así que también pueden ser una herramienta para lograr un tratado. Evidentemente, nuestro nivel tecnológico marcará los recursos que sabremos explotar, desbloqueándose nuevas opciones con cada Era tecnológica.

Además de los recursos, podremos encontrarnos con ruinas en las que hallaremos tesoros o misiones. Las búsquedas pueden ser de distintos tipos: Explorar unas ruinas concretas, eliminar enemigos, colonizar territorios, ... Aunque hay una variedad decente, la gran cantidad de ruinas -más los encargos que llegarán por otros medios- causan que sean algo repetitivas. En las regiones también habrá ciudades pertenecientes a una de las 12 razas menores, que pueden comportarse de forma hostil lanzando tropas errantes. Podemos intentar asimilarlas, de forma que las ofensivas se detengan y ganemos un beneficio adicional por haber conquistado una especie menor. Para ello, hay 3 vías: Parlamentar, Sobornar o Atacar. Con la primera se nos encargarán misiones, la segunda exigirá desembolso de oro y, la tercera, nos obligará a tomar el poblado por las bravas.

En cualquiera de los tres casos, la victoria supondrá que la ciudad menor pasará a formar parte de nuestros recursos explotados. Los efectos inmediatos de esta conquista varían en función de nuestra especie: población adicional, tropas de regalo o posibilidad de entrenarlas. También podemos asimilar a la facción menor, con lo que pasará a otorgarnos un beneficio adicional: Mejoras en la salud de las unidades, en producción de alimentos, rango de visión, ... que se aplicará en función de las ciudades de la raza menor que hemos conquistado en una misma región. El proceso de asimilación requiere el gasto de Influencia, e inicialmente solamente podremos hacerlo con una facción, si bien la investigación abrirá nuevos espacios para este cometido, pudiendo mantener más razas dominadas simultáneamente.

Al principio, la conquista puede parecer una tarea ardua -sobre todo si lo hacemos por las bravas- pero lo cierto es que no tardaremos en contar con un claro dominio militar sobre las facciones menores. Y, aunque su poder también va creciendo conforme pasan los turnos, no suele ser complicado hacerlas frente. Las hordas que surgen de ellas suelen deambular sin rumbo claro, atacando a nuestras unidades o asediando nuestras ciudades si están a la vista. Esto nos obligará a mantener cierta vigilancia en nuestros territorios, aunque más por un tema de movilidad que por capacidad militar. Una de nuestras tropas, liderada por un héroe y con varias unidades un poco experimentadas, puede pasearse por el mapa sometiendo a casi todas las facciones menores, sin demasiada dificultad.

Y eso a pesar de que existe poca variedad y una limitación en el número de tropas que pueden ir juntas, aunque esta restricción puede ampliarse mediante la investigación o con habilidades de los personajes. Estos últimos -de los que comenzaremos con uno- pueden contratarse en cualquier momento si disponemos del dinero necesario, y asignarse tanto a ciudades como a tropas. Como las unidades, pueden subir de nivel con la experiencia, aunque en el caso de los héroes podremos elegir cómo queremos que evolucionen gastando los puntos en un árbol de habilidades. Tanto unidades como personajes pueden equiparse, con el lógico coste en forma de recursos, aunque los héroes tienen acceso a armamento especial. Las opciones de inventario suelen otorgar capacidades adicionales y ventajas, incluso a los personajes que vayan a ser administradores.

Las batallas son, en comparación con el resto de aspectos del juego, uno de los puntos más flojos. De hecho, no tardaremos en abusar de la opción de resultado automático, para acelerar el proceso. Y eso, a pesar de que son fluidas, ya que no requieren tiempo de espera para producirse: Automáticamente, se realiza un acercamiento a la zona donde ocurrirá el conflicto y se sitúan las unidades en los distintos hexágonos. Cada turno, podremos escoger si una unidad se defiende, usa una capacidad especial, avanza o retrocede... En el caso de adelantarse, elegiremos hacia qué enemigo lo hará, enzarzándose en combate con él si llega la oportunidad. Es cierto que, frente a otros 4X, este sistema posibilita cierto control estratégico en las batallas. Pero es tan escaso que, muchas veces, preferiremos no usarlo.

En cuanto al resto de facciones principales, su papel dependerá mucho del nivel de dificultad y el tamaño del mapa. Al haber un máximo de 8 civilizaciones por partida, en mapas muy grandes apenas tendremos contacto con ellas hasta bien avanzada la partida... Y si hemos sabido movernos con astucia, no serán rival para nosotros. En este sentido, Endless Space nos colocaba ante conflictos diplomáticos mucho más tempranos, limitando en cierta medida nuestra expansión y acumulación de poder. Las opciones diplomáticas son variados -incluyendo colaboración científica, compartir conocimiento del mapa o tratados comerciales- y su coste en Influencia es lo que hace que en la diplomacia resida cierta dificultad, sobre todo en los primeros turnos. Sin embargo, es uno de los puntos que necesitarían mejorarse.

Por supuesto, esto se evita completamente en las partidas multijugador, supliendo las deficiencias de la inteligencia artificial con la posible astucia de otros jugadores. Como casi todos los juegos divididos en turnos, las partidas con varios usuarios se realizan sin diferencias evidentes, ya que todas las mecánicas se pueden aplicar igualmente a uno o a varios jugadores. Lo complicado puede ser encontrar un grupo de amigos, amantes del género y deseoso de jugar varios turnos -y horas- con cualquiera de las razas existentes, o sus versiones personalizadas. Endless Legend es un juego fluido, por lo que si nadie ralentiza demasiado los turnos, pueden jugarse bastantes seguidos. Otro aliciente puede ser la recolección de logros para Steam, existentes en la versión distribuida en dicha plataforma.

Gráficamente, Endless Legend se presenta como un título vistoso, plagado de colorido y detalles. El contar con una escasa variedad de unidades -4 por cultura y 1 adicional en cada raza menor- ha permitido que el equipo pueda centrarse en crear un diseño bastante trabajado, pero se echa en falta que todos los elementos con los que podemos equiparlos tengan su efecto visible en la unidad o en los héroes. Los escenarios y ciudades siguen la misma línea, como comentábamos también al principio del texto, haciendo de cada mapa del juego un entorno único repleto de variedad. Es, posiblemente, lo mejor en lo que a su apartado técnico refiere, junto con un gran trabajo en la interfaz de usuario. Toda la información se muestra de forma clara y bien dividida, con suficientes accesos desde distintos puntos.

El paso de los turnos no nos obliga a esperar, podemos seguir examinando el mapa y preparando órdenes para la fase que esté por llegar, lo que hace que Endless Legend tenga un desarrollo inusualmente ágil para un título de estrategia por turnos. El buen trabajo técnico se complemente con un sonido variado, con melodías propias para cada una de las facciones y que se adecua bien a los distintos momentos del juego. Ausencia total de voces, salvo en las cinemáticas que dan paso a la partida y narran la historia del mundo, y carencia de localización a nuestro idioma. Este último punto, en un título de tal densidad y profundidad, puede suponer un obstáculo insalvable para muchos usuarios que, de otra manera, disfrutarían enormemente con un juego de estas características.

Pero sin dejar el apartado técnico, el punto negativo lo encontramos en los fallos que provocan que el juego se interrumpa, y que parecen ser bastante frecuentes para algunos usuarios. Parece que dichos errores se acrecentan conforme avanzan los turnos, de manera que en rondas muy avanzadas y cercanas al final previsto del juego -o al cumplimiento de un tipo de victoria- puede convertir la tarea en algo insufrible. Si bien se está trabajando en corregirlos, no todos los usuarios están teniendo la misma suerte. Y si en cualquier título es importante, en uno que ha estado meses en modo de Acceso Anticipado parece tener aún más delito. Esperemos que todos los errores se solucionen completamente, para que cualquier usuario pueda disfrutar de la partida sin molestas interrupciones.

LO MEJOR

  • Mecánicas originales, como los territorios.
  • Buen apartado ténico y diseño gráfico.
  • Fluidez, a pesar de ser un juego por turnos.
  • Distintos acercamiento y formas de jugar.

LO PEOR

  • A veces, la IA está lejos de ser un rival.
  • Se echa en falta más variedad de contenidos.
  • Errores que pueden interrumpir el juego.

CONCLUSIÓN

Endless Legend es uno de los mejores 4X por turnos que pueden encontrarse actualmente en el mercado. Une mecánicas clásicas con componentes originales, en un entorno gráfico agradable y colorido, y ofreciendo numerosas opciones a las usuarios. Aunque algunos aspectos requerirían un poco más de variedad, y la inteligencia artificial algunas clases de apoyo, nos encontramos ante una oferta perfecta para los amantes del género. Si la construcción de imperios es lo tuyo, necesitas jugarlo.

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.