Sobredosis de testosterona

Salva Fernàndez salbaFR

Grandes héroes de acción de los años ochenta y los noventa que están especializados en golpear y disparar antes de preguntar nada. Los Stallone y compañía que también poblaron el mundo de los videojuegos con algunos personajes propios. Testosterona pixelada en estado puro.

Los años ochenta y principios de los noventa estuvieron marcados por una serie de héroes de acción que ofrecían sobredosis de testosterona. Son muchos los nombres del clásico actor de cine capaz de enfrentarse a todo y a todos y salir indemne gracias a su poderío físico, y ahora que Rambo ha vuelto al mundo del ocio electrónico con su nuevo videojuego, del que tenemos el análisis disponible desde el viernes, hemos decidido recordar grandes protagonistas de videojuegos de esa época que han sabido replicar la acción  a los Stallone, Seagal, Schwarzenegger y compañía al mundo virtual. Personajes con el único afán de masacrar a ingentes cantidades de enemigos. Los primeros grandes héroes de acción de los videojuegos.

Teniendo en cuenta la época de la que hablamos, los personajes que nos ocupan han sido protagonistas de juegos míticos de la era de los salones recreativos. Coincidiendo con el boom de los beat’em up o “yo contra el barrio” que acogieron estos salones, este género se convirtió junto a los shooters en un hervidero de personajes tan pixelados como musculosos. De armas tomar, ya fuera a base de metralletas, con sus propios puños o con armas de corta distancia. Algunos responden a figuras clásicas de la literatura, otros vienen directos de disciplinas como el cómic o el cine. Pero todos tienen en común esa sobredosis de testosterona necesaria para acabar con decenas de enemigos.

John Rambo
(Rambo III – 1989)

No podíamos empezar con otro personaje en este artículo que no fuera Rambo. El boina verde que recreó Silvester Stallone en el cine con una trilogía inicial en los ochenta y una cuarta entrega que salió hace algún tiempo –con un retorno a lo Rocky con su sexta entrega- también hizo sus pinitos en el mundo de los videojuegos mucho tiempo atrás. La obra disponible en tiendas desde el viernes no es, ni por asomo, su primera incursión. En 1989 apareció esta máquina recreativa de Taito en la que Rambo era el protagonista de un shooter sobre raíles que se ambientaba en la tercera película con Rambo luchando al lado de Trautman. Cooperativo para dos personajes en el que con una cinta roja y sin camiseta vamos avanzando por los desiertos afganos acabando con soldados, vehículos, helicópteros y jefes finales. Munición gastada sin descanso a medida que aparecían todo tipo de elementos en pantalla. Disparar sin descanso, como hacía John en sus películas.

Mike Haggar
(Final Fight – 1989)

Mike Haggar es otro de los grandes protagonistas de los beat’em up de la época. Se trata de un luchador profesional de wrestling convertido en alcalde de Metro City, ciudad en la que se ubican los acontecimientos de Final Fight, el beat’em up magistral de Capcom. Su hija ha sido secuestrada y él es uno de los tres personajes elegibles para salvarla junto al novio de su hija, Cody, y su amigo Guy. Nos quedamos con Haggar antes que con los otros dos personajes porque este personaje de descendientes escoceses, enorme envergadura y abundante bigote es uno de los personajes más indestructibles de la historia de los videojuegos. Es el más lento de los personajes, pero el más poderoso de todo con todo tipo de movimientos clásicos del wrestling como el suplex, back flip drop, spinning piledriver u otros conocidos como el Double Lariat.

Ax Battler
(Golden Axe – 1989)

También en el mundo medieval fantástico tenemos personajes con sobredosis de testosterona. Es el caso de uno de los títulos de acción que marcó los primeros años de Sega en el mundo de los videojuegos. Hablamos cómo no de Golden Axe, título para salones recreativos que después tendría continuidad en las consolas de la compañía japonesa. De entre los personajes destacados Ax Battler reluce por su musculoso aspecto y la gran espada que trae consigo. Se trata de un guerrero que busca sed de venganza –una motivación clásica- por a muerte de su madre en Yuria. Entre sus habilidades destaca la de poder dirigir la magia del volcán con hasta cuatro niveles de poder, aunque es verdad que sus hechizos no están al nivel de los dos otros personajes elegibles. Él es más de blandir la espada con contundencia y tener un físico resistente a todo.

Blade
(Bad Dudes vs Dragon Ninja – 1988)

Otro de los grandes clásicos de los beat’em up con un argumento digno de película de acción ochentera en lo que realmente importante es la acción. Estamos hablando de Bad Dudes, un título que nos ponía en la piel de Blade, personaje con pantalones blancos, zapatillas deportivas negras a conjunto de una camiseta sin mangas y unos brazos poderosos como arma de destrucción masiva. Nuestra misión es rescatar al presidente, que ha sido capturado por los Dragon Ninjas. Con esta excusa podemos empezar a masacrar ninjas a base de puñetazos y patadas, además de otros ataques especiales como por ejemplo el ataque de carga que nos permitía lanzar un golpe de larga distancia que acababa con todos los enemigos que teníamos delante de nosotros. El título también permitía coger algunas armas como cuchillos y nunchakus, además de tener un modo cooperativo para jugar dos a la vez. El segundo personaje es Striker, con el mismo diseño que Blade pero con los pantalones de color verde.

Bill ‘Mad Dog’ Rizer
(Contra – 1987)

Konami creó un auténtico hit con Contra –juego que llegaría a  Europa con un cambio de look importante y otro nombre, el de Probotector- un título en el que podíamos controlar a dos militares armados hasta los dientes como Bill ‘Mad Dog’ Rizer y Lance ‘Scorpion’ Bean. Ya de inicio, esto de tener sobrenombres entre el nombre y el apellido hace mucho de personaje típico para un artículo de estas características. Equipados con un rifle, una cinta en la cabeza y unos brazos imponentes, tanto Mad Dog como su compañero tienen munición ilimitada mientras saltan y se mueven pudiendo disparar en ocho direcciones (y disparar saltando, claro).  También contamos con fases en 3D y diversas armas con disparos y mecánicas variadas. Disparar sin cesar para cavar con todo, ese es nuestro objetivo.

Snake
(POW - 1988)

SNK no podía ser menos que sus competidores, y si el género del beat’em up es lo que se lleva ellos también tienen cosas que decir. De ahí sale la recreativa que responde a las siglas POW (Prisioners of War) en la que dos personajes tienen que escapar de la base enemiga luchando a través de diversas fases ambientadas en un campo de prisioneros, una jungla  y otros lugares infectados de soldados, boinas verdes y demás. El player 1 puede jugar con un personaje llamado Snake que tiene su homónimo en el personaje del segundo jugador (llamado Bart). Además de los tres movimientos básicos de puñetazo, patada y salto, Snake también es capaz de hacer una patada voladora, un back punch y dar cabezazos. Un hombre duro que lucha por su propia libertad y que, no podía ser de otra manera, puede atacar enemigos con un cuchillo –que no falte en este tipo de juegos- y con una metralleta (gran combinación poder ir dando patadas mientras tenemos la metralleta en la mano). Qué no falte el chaleco sin camiseta debajo, las botas altas y el peinado con la cinta para aguantar el sudor. Un héroe de acción puro y duro.

Captain Comando
(Captain Comando – 1991)

Corría el año 1991 cuando Capcom lanzó una recreativa, años después trasladada a diversas plataformas, llamada Captain Commando. Un título que se ambientaba en una Metro City del futuro (2026) donde un héroe llamado como el nombre del juego estaba presente para poder acabar con los criminales y traer la paz a la tierra. Además de sus más que evidentes cualidades físicas, el personaje en cuestión tenía unos guantes de energía que le permitían disparar diversos ataques de fuego y electricidad. También contaba con diversos ataques cuerpo a cuerpo, como un dash que podía golpear a diversos enemigos, o la posibilidad de coger a sus enemigos y golpearles con fuerza. Un personaje que parece más sacado del mundo de los cómics que de las películas de acción clásicas, pero que puede estar perfectamente aquí por su poderío físico.

Jimmy y Billy
(Double Dragon – 1987)

Uno de los artífices de que el género del yo contra el barrio tuviera tanto éxito. Double Dragon de Technos Japan llegaría en 1987 a los salones recreativos, y con él dos personajes como Jimmy y Billy con sus chaquetas sin mangas o la cinta en el pelo. Y las muñequeras, que no falten tampoco. Ellos al menos llevaban una camiseta, también sin mangas, debajo del cuerpo. Son hermanos gemelos que luchan contra los Black Warriors para intentar rescatar a un amor que tienen en común, Marian. Luchadores de gran envergadura física pero no exentos de cualidades de combate con técnicas sacadas de diversas artes marciales. Uno de los elementos más destacados de estos personajes es que podían realizar ataques combinados con uno de ellos asistiendo al otro cogiéndole algún rival. El título tuvo diversas versiones en otras plataformas, y en la presente generación de consolas llegó un reboot olvidable fácilmente.

Concursante
(Smash TV – 1990)

Un título basado en la mecánica de juego clásicos “run and gun” que aparecería en 1990 y que podríamos ver como una crítica a los shows televisivos. O ni eso, simplemente una excusa. La acción nos ubica en 1999 en medio de un sangriento programa de televisión donde hay concursantes que lucharán con armas para acabar con todo tipo de enemigos a lo largo de diversos niveles. El premio es su propia vida y poder conseguir la libertad. Con esta excusa, nuestro concursante protagonista no es más que un hombre fuerte como pocos equipado con unos pantalones a conjunto con un clásico casco de esos programas de pruebas y mucha adrenalina. Y testosterona. Disparar en todas las direcciones ante las hordas de enemigos, conseguir diversos power.-ups y avanzar solos o en cooperativo hasta el final del título. Poco podrían imaginarse los creadores de este juego que en 2014 tendríamos programas de tele tan o más sangrientos –en lo intelectual, eso sí- que su macabra idea de Smash TV.

Arthur
(Knight of the Rounds – 1991)

Capcom se atrevió a principios de los noventa con un videojuego clásico en el género de acción de la época que se quería basar además en la leyenda del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda. Con la sagrada Excalibur en sus manos, Arthur debe acabar con un mal que acecha al mundo. El gran héroe de este juego es el protagonista principal, que está bien equilibrado tanto en velocidad como en ataques, aunque su movimiento más devastador no tiene el nivel seguramente de Perceval. Los ropajes de Arthur con su armadura destacan por el diseño, aunque lo realmente poderoso de este personaje es la Excalibur, que se vuelve más fuerte a medida que avanzamos. Cuando vamos a caballo todavía somos más temibles en este título que mezcla el beat’em up clásico con algunos elementos sacado de los Action RPG en lo que subidas de armas y armaduras se refiere.

 Rick
(Splatterhouse – 1988)

Namco también se animó a lanzar un videojuego de acción y terror con Splatterhouse, un título en el que la acción y lo paranormal se dan de la mano. Estamos ante un juego protagonizado por Rick, un estudiante de parapsicología que acaba atrapado en una mansión con su chica. Ésta acaba raptada por unos monstruos mientras él intenta escapar. Poco después de estar inconsciente se levanta con una máscara del terror que le permite contar con una fuerza espectacular ideal para acabar con la horda de monstruos que van apareciéndose en su búsqueda de la chica.  Además de dar puñetazos y patadas por doquier, tenemos un ataque especial que se basa en una patada que barre a todos los enemigos que nos encontremos en nuestra trayectoria. También seremos capaces de usar todo tipo de armas que encontramos por los niveles. Lo que sea por recuperar nuestra chica, aunque la máscara del terror tenga sus propios planes.

Rash
(Battletoads – 1991)

Battletoads de Rare y los hermanos Stamper es un videojuego original para NES que apareció a principios de los noventa con el protagonismo de tres sapos modificados genéticamente. Una buena dosis de esteroides o algo similar, la verdad, porque la musculatura de estos personajes no es normal. Creados para rivalizar con el fenómeno Tortugas Ninja, el título se recuerda por su elevada dificultad y por lo gracioso de sus protagonistas: Rash, Zitz y Pimple. Nos quedamos con Rash, porque a pesar de ser el pequeño tene una gran personalidad con sus gafas de sol y sus bromas pesadas. Capaz de golpear con sus extremidades pero también lanzar objetos y usar armas o pilotar máquinas devastadoras. Hace de todo. Podríamos haber citado a Pimple, que es el sapo más fuerte, la que primero pega y luego ya veremos, pero no estaba elegible en el juego original (sí en algunas entregas posteriores).

Subutai
(Warriors of Fate - 1992)

Warriors of Fate es otro de los juegos de Capcom, muy prolífica en el género que dominó gracias a nombres como Final Fight. En este caso que nos ocupa, la ambientación está sacada del manga The Devouring Heaven and Earth que narra historias basadas en el período de los Tres Reinos. Subutai es el clásico héroe que quiere llevar la paz al mundo a través de la guerra respetando siempre la justicia y las buenas artes. De diseño marcadamente oriental, su enorme armadura y esa larga cola son algunos de sus signos de identidad, además de contar con una gran cantidad de movimientos con su espada y también con una lanza con la que se puede equipar cuando va montado a caballo.

The Punisher
(The Punisher – 1993)

The Punisher no es solo uno de los grandes beat’em ups de la época, sino también una de las grandes adaptaciones de un personaje de Marvel en formato videojuego. La recepción de este título fue genial y ganó mucha popularidad ya que además de seguir por el camino marcado por otros nombres, aquí se añadía con acierto la presencia constante de muchas armas de fuego que se fundían con los clásicos golpes cuerpo a cuerpo y los objetos arrojadizos. Junto a The Punisher estaba como segundo personaje elegible a Nick Furia, y ambos contaban además de un arsenal espectacular (M16, lanzallamas, metralletas, bates de béisbol, martillos, cuchillos, espadas japonesas, estrellas ninja) con la posibilidad de dar puñetazos, patadas, hacer lanzamientos y ataques especiales. El apartado gráfico muy a lo cómic con onomatopeyas al disparar y golpear acababan por consolidar un juego brillante, lleno de adrenalina y testosterona en sus protagonistas.

Ralf Jones y Clark
(Ikari Warriors – 1986)

Uno de los veteranos de esta sección de la mano de SNK. Un título del género run and gun con clara influencia de las películas de Rambo, algo que dijeron los propios desarrolladores después de ver la segunda parte de la trilogía original de Silvester Stallone. La apariencia de los dos protgaonistas –se podía jugar en cooperativo- deja fuera de toda duda su semejanza con el propio John Rambo. Su vida se basa en acabar con unidades enemigas que traen consigo todo tipo de arsenal militar como pueden ser tanques o helicópteros. La variedad de arsenal disponible, el hecho de tener que afrontar batallas con ciertos vehículos o la presencia de munición limitada –esto a Rambo no le pasaría- son algunas de las virtudes de un título que posteriormente podríamos  ver en otras plataformas, como en NES.

Max Thunder
(Streets of Rage 2 - 1992)

Una de las sagas más queridas de Sega es Streets of Rage, una serie de beat’em up en la que debíamos acabar con diversos enemigos a base de movimientos especiales y personajes casi sobrehumanos. Entre ellos nos quedamos con el enorme y mastodóntico Max Thunder, buen amigo de Axel Stone que apareció por primera vez en la secuela de la saga de Sega. Thunder debutó en el juego donde cada personaje tenía su propio ataque individual, y como buen luchador profesional de wrestling que es cuenta con diversos movimientos tanto a nivel de agarres como de veloces acciones sorprendentes a pesar de la envergadura de este personaje, del que se sabe poco. Lo importante para el jugador es que responde a un clásico: es el más lento de todos pero también el más poderoso.

Will Blazkowicz
(Wolfenstein 3D – 1992)

William BJ Blazkowicz es el protagonista de uno de los juegos clave a principios de los noventa: Wolfenstein 3D. Aunque es cierto que estamos ante un shooter en primera persona y que la mayor parte del tiempo solo le vemos el brazo, este héroe espía americano está intentando escapar del castillo Wolfenstein dominado por las SS. Solo el argumento de acabar con todos los nazis vivientes es ya digno de un personaje de acción ochentero total, y si echamos un vistazo a la carátula con la que salió el juego en MS DOS nos damos cuenta que realmente estamos controlando a una máquina de matar. Un héroe americano. El título de ID Software ha tenido diversas entregas posteriores, y de hecho está en camino un “New Order” para este mismo año que recuperará, o eso quieren, la esencia de la aventura de Blazkowicz.

Major Dutch Schaefer
(Alien vs Predator – 1994)

Alien vs Predator llegó a las recreativas en 1994 con un sistema de control que permitía saltar, golpear y también disparar gracias a sus tres botones principales. Además de esto, el título permitía que jugaran hasta tres jugadores a la vez en algunas de las cabinas. El argumento es sencillo, la alianza de dos Predators con los humanos para acabar con los Aliens que están infectando el mundo. Aliñado con que tanto Major Dutch y Linn Kurosawa han estado abandonados por sus superiores. De entre los cuatro personajes disponibles, no podemos hablar de otro que no sea Major Dutch Schaefer, un personaje con rasgos militares clásicos con ese rubio peinado corto, su camiseta sin mangas verde y unos músculos que precisan de dieta, entrenamiento y otros añadidos que no vienen a cuento. Basado en el personaje que interpreta Arnold Schwarzenegger en la película de Predator, ¿Cómo no vamos a incorporarlo en esta selección de sobredosis de testosterona? Es un ciborg humano con un brazo cibernético y una pequeña arma montada en él. Tiene ataques muy poderosos aunque es lento y puede hacer algunos ataques de daño enorme.

Jack  Tenrec
(Cadillac & Dinosaurs – 1992)

Capcom se convirtió en uno de los grandes reyes de los juegos del género beat’em up, y lanzó otra propuesta a principios de los noventa conCadillacs and Dinosaurs, un juego basado en el cómic que se había creado en los años ochenta. El personaje principal de todo esto es Jack Tenrec, un tipo que trabaja de mecánico y que tiene como principal característica ser el personaje más equilibrado del juego, por la fuerza de sus golpes y la buena velocidad de sus movimientos. Su patada deslizadora es, además, un ataque imprescindible en el juego ya que puede hacer frente a muchos de los ataques de los enemigos. Todo sea para acabar con los Mercaderes Oscuros, un grupo de humanos que está afectando negativamente a la relación entre dinosaurios y la humanidad. Jack tiene diversos ataques como un puñetazo en espiral, combos de diversos puñetazos con agarre final, patada voladora, la clásica diving kick o el ya mencionado barrido.

Duke Nukem
(Duke Nukem 3D – 1991)

Cerramos el reportaje con un personaje con sobredosis de testosterona que apareció por primera vez en 1991. Si hablamos de testosterona no podemos olvidarnos de Duke Nukem, que es un claro ejemplo del héroe de acción cinematográfico de los ochenta y principios de los noventa. Un paso más allá, seguramente, ya que tiene un toque autoparódico que lo hace todavía más interesante. A su corte de pelo militar, sus gafas de sol chulescas, su vestimenta y ese poderío físico que luce su cuerpo se le añade un carácter vehemente y ególatra, hablando siempre de él y de lo bueno que es. Un personaje que dice sobre él mismo lo que los espectadores decían de sus héroes de acción favoritos. “hipermasculino”, leí en un artículo. Y es así, es el máximo exponente de un tipo de masculinidad ahora ya pasado de moda (y de rosca). Pero un claro ejemplo de sobredosis de testosterona.