Los Secretos de Alamut - El Cementerio Sumerio

Final de la trilogía de Tancredo de Nerac. Sigue su busqueda del profeta Simón y al final, por fín, tendremos la respuesta a éste enigma.

EL CEMENTERIO SUMERIO

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Vamos frente a la estatua alada de la derecha ,damos media vuelta y cogemos un paño del suelo. Detrás de ésta misma estatua cogemos un frasco de aceite. Nos volvemos a poner delante de la estatua y examinamos su cabeza. Dentro del inventario unimos el paño con el frasco. Usamos el paño en la boca de la estatua y el encendedor en el paño. Usamos el frasco vacío en la charca de agua del centro para llenarlo. Vamos a la estatua alada del otro lado y tiramos el agua en su boca. En la estatua a la derecha del altar central del fondo ponemos la palanca en su boca. Vamos a la estatua del otro lado del altar central (antes cogemos un poco de tierra de uno de los sarcófagos de este lado) y le ponemos la tierra en la boca.

Frente al altar central del águila examinamos el sarcófago de la izquierda y de dentro cogemos la máscara del guerrero que acaba de caer. Vamos a la puerta cerrada con una reja y usamos la máscara en su centro para luego mover los cuernos del casco, los dos, hacia abajo del todo y así conseguir entrar. Hablamos con la chica y salimos. Otra vez en el cementerio nos ataca un guardia sumerio al que debemos vencer con un golpe de espada. Es muy importante que no nos golpee más de dos veces.

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Ahora aparecen más guardias y debemos pasar por entre ellos hasta conseguir llegar al altar del águila. El recorrido que debemos seguir es montículo de la derecha, montículo de la derecha, arriba, derecha, arriba y arriba. Con este recorrido nos golpearán tres veces y si antes no hemos recibido más de dos golpes del primer guardia nuestro cuerpo aguantará. Al otro lado ponemos la rosa de sal en la estatua y los soldados desaparecen. Cogemos las hojas de la rosa de sal del suelo y regresamos a hablar con la chica, que ahora son dos. Hablamos con las dos y usamos la espada en el fantasma, sin matarla. Vamos hasta el altar del águila del cementerio y bajamos debajo del mismo. Examinamos el jarro de pie en el nicho frontal y le ponemos las hojas de rosal. Volvemos junto a la chica y automáticamente salimos de las minas devolviendo la hija a la vieja de antes y dándole también el oro.