Shadow of the Comet - Tercer día

La solución a esta aventura de terror con perspectiva en tercera persona.

TERCER DIA

Desperté en mi dormitorio. El Dr. Cobble me interrogó sobre el incendio de la mansión. Yo simplemente le dije que actuaba por el bien de la comunidad. Realmente el Dr. Cobble ya no sabía que pensar... los sucesos de los dos últimos días habían alterado a todo el mundo, y los gritos de Tyler, Coldstone, Arlington y los Hambleton resonaron por todo el pueblo. Todo el mundo estaba aterrorizado... con razón. Cobble nos da un mensaje de Underhouse para que vayamos a verle.

En Correos la policía nos aguarda. Bragg estaría encantado de poder implicarme en las muertes (lo cual no dejaba de ser cierto, pero para mi esos... engendros no eran personas, así que no sentía remordimientos, pues habían dado su alma a CTHULHU) así que le pedí que me acompañara a ver a Underhouse. Fue él quien me proporcionó una coartada que obligó al policía a buscarse otro chivo expiatorio.

Me comunicó, mediante un mensaje, que era menester acabar con el hechicero indio supuestamente muerto Narackamous. Fue él quién reveló los antiguos ritos y las execrables ceremonias a los ciudadanos de Illsmouth, y por consiguiente, el que los llevó a la perdición. Otro indio, amigo de Underhouse, Natawanga, podía ayudarme en esta misión. Primero debía, empero, encontrar el arco y la flecha sagrada. Por las pistas que me da, sospecho que se trata del joven (88 años) Curtis Hambleton. Para poder encontrar al indio amigo, me proporcionó una pluma...

Fui a la factoría. Me encontré con Bishop. La pesquería estaba cerrada y él suponía que estaba con el viejo Greenwood. Pero yo sospechaba otras cosas. Usé un palo de las cercanías para entreabrir la puerta. Quedaba un candado. Rompí el broche, y con la aguja que quedó abrí el candado.

Curtis yacía colgando del techo, desangrándose, la vida habiéndosele escapado ya. Huellas de mocasines por todas partes. Aún así, es un escondite secreto del suelo hallé la flecha sagrada y el arco en el hogar de la chimenea.

Penetré en el bosque. Allí donde hacía ya tres días había encontrado una liana, usé la pluma y... en fín. creo que penetré en otra dimensión de luz. Hallé a Natawanga, el sabio y viejo indio. Respondí a sus preguntas para demostrar que era un iniciado: Mic Macs, Yog Sothoth, 1834, estrella, Dagon. Me dio su anillo y un bote de pintura. No entendía como se suponía que esto iba a ayudarme, mas me dio pistas sobre dónde localizar al maldito hechicero y como exterminarlo.

Volví al poblado. Noté que en casa de Jugg faltaba una de las mariposas. Entonces recordé el tratado de magia. Me encaminé sin más demora al pozo y penetré en su interior.

Para calmar el oleaje lancé al agua el bote de pintura. Después cogí el bote vacío y el de ácido. En la cámara siguiente llené el bote vacío de nafta en el pozo del suelo, y me proveía de piedra de encender.

Entre en el sancta sanctorum del hechicero. Este tardó a reaccionar y me dio tiempo a derramar la nafta por el suelo y encenderla con las piedras. Un círculo de fuego le rodeó y le impedía actuar, así que puede decirse que le ejecuté con el arco y flechas mágicas. Curtis estaba vengado... y probablemente otros muchos más.

Boleskine se me apareció y me encomendó la primera de tres misiones, la primera de las cuales era llegar a la isla ante las costas de Illsmouth, y eliminar a Dagon. Tras irse, cogí las piedras preciosas y la desaparecida mariposa de Jugg.

Llegué al muelle donde Bishop parecía esperarme. Tras negociar con él, tratando de que me llevase a la dicha isla y recriminándole sus supersticiones, me prestó su barca. Llegué a la isla, y hallé en la arena un rubí y una esmeralda. Tuve que solucionar un sencillo rompecabezas que actuaba como cierre de la puerta, pero usé una técnica que El Bárbaro me había comentado una vez para solucionar cubos tridimensionales de colores.

Antes de entrar me fijé que la turquesa encajaba en el anillo, así que ahí la puse. Tras entrar, trepé sobre la estatua hasta llegar a la cabeza para colocar en su ojo derecho el rubí. Después de bajar, me coloqué sobre el dibujo de la estrella de cinco puntas y usé la piedra aguamarina. Dagon desapareció.

Tras salir Boleskine me encomienda la destrucción del paso a esta dimensión para CTHULHU. Me entregó su anillo.Tras navegar un poco más, desembarqué en una playa y me preparé para entrar en una caverna.

Encendí una linterna y entré, mas tuve que salir rápidamente pues se me apagó. La volví a encender y volví a entrar.

Tras esquivar los monstruos marinos ávidos de mi sangre, penetré en una cámara donde la familia Webster, capturada y atada, alimentaba el pasaje por donde CTHULHU tenía que aparecer en este mundo. Tras comprobar una extraña protuberancia en el suelo, derramé sobre ella un poco de ácido. Cogí el diamante que apareció, e incrusté en el anillo que Boleskine me dio la esmeralda. Los acontecimientos se aceleraron, CTHULHU intentó materializarse mas usé ambos anillos, y Natawanga y Boleskine bloquearon a la bestia en el averno del que jamás debería salir.

Otra misión, la final, debía llevarse a cabo. Era menester llegar al círculo de piedra, esperar el paso del cometa y sellar el paso interdimensional.

No pude salir por donde entré. Una gran roca impedía el paso. Mas examinado con atención la pared del fondo hallé un pequeño resquicio, en el que comenzaba un túnel. Repté por él y me llevó al exterior, en el círculo de piedras.

Preparé el trípode, e instalé sobre él la cámara. Usé en ella la lupa, por dos veces la mariposa y la linterna, de modo que cuatro piedras quedaron señaladas por unos colores. Desempaqueté las placas y las usé en la cámara para fotografiar el paso del cometa.

Un trozo del cometa cayó en el círculo. Tras cogerlo, YOG SOTHOT intentó abrir el portal entre dimensiones.

Era el momento de actuar con rapidez antes de que me arrastrasen y todo el trabajo para liberar a la Humanidad de esta oscura amenaza fuera en balde. Así que me acerqué a cada una de las piedras marcadas por la luz de la mariposa, usando en cada uno de ellas un objeto de mi posesión, de la siguiente manera:

OBJETO SIMBOLIZA PIEDRA COLOR
Aguamarina Agua Azúl
Piedras de mechero Fuego Rojo
Diamante Tierra Verde
Cometa Aire Blanco

Y aquí concluyó la historia. Al día siguiente, y con la excepción del odioso polizonte, el resto de los habitantes de Illsmouth me despidieron, agradecidos... mas desde entonces los sueños me atormentan...

... porque Boleskine me lo advirtió: AQUEL QUE NO VIVE NO PUEDE MORIR

Bueno, pues nada, hasta aquí este rollazo de solución que me ha costado picar varias horas. Espero que os ayude a terminar el juego si ya lo tenéis, o a decidiros a conseguirlo si aún no lo habéis usado.

SALUDOS A LOS DE SIEMPRE

P.D.: ahora toca instalar el Day of the Tentacle. Toi nervioso.