“Soñamos alto en los relevos”
Blanca Hervás (23 años) tiene un menú completo en los Mundiales de Torun: 400 individual, 4x400 mixto y 4x400 femenino. “Tengo muchas ganas”, asegura.


Blanca Hervás Rodríguez (Majadahonda, Madrid, 30 septiembre 2002) empezó con 8 años en el club de atletismo de su localidad tras volar en el patio colegial. Del triple salto, pasó a las combinadas y se fue decantando por la velocidad hasta que se centró en el 400. Su talento le catapultó a fichar por los Hurricanes de la Universidad de Miami... donde aprovechó para sacarse el título de Bachelor of Science in Communications (media management). Llegó a saturarse del atletismo, pero precisamente sus rivales-amigas fueron la clave de su resurrección en el Europeo sub-23 noruego de Espoo. Eso y su unión con Julio Rifaterra, tío-abuelo de Celia (promesa del salto de altura), que puso el foco en el entrenamiento y en la salud mental, hizo que su progresión fuera exponencial. Su 51.15 al aire libre y el 51.44 en pista cubierta la colocan en niveles top internacionales (también tiene la mejor marca española de siempre en 300 con 36.53). El año pasado, en su mano pasó la meta el testigo del oro en el 4x400 femenino en los World Relays y el pasaporte a los Mundiales de Tokio del relevo mixto. Verla correr es un espectáculo por su plasticidad y elegancia en una zancada prodigiosa y larga merced a sus 174 centímetros. Antes del sueño polaco, Blanca atiende a AS.

-Estamos ya en capilla para el debut mundialista en Torun. ¿Sensaciones?
-Estoy muy ilusionada y muy contenta. Me noto muy bien, en un buen estado de forma, con la confianza de que he mantenido la pista cubierta muy estable. Tengo muchas ganas de hacerlo bien, tanto en la prueba individual como en el relevo. Soy muy consciente del nivel que hay, es mi estreno en un Campeonato del Mundo indoor y es un escenario nuevo para mí, pero como te digo tengo mucha ilusión la verdad.
-Todo el mundo con el que hablo dentro del mundillo del atletismo me dice lo mismo: ‘¡Cómo está Blanca!’.
-Te lo agradezco, no sabía que la gente tenía tanta confianza. En Madrid, por ejemplo, me noté que acabé con mucha fuerza e incluso me quedé con la espírita de haberlo hecho un pelín mejor, y luego en el Nacional de Valencia también disfruté. Esto me hace soñar con hacer buena marca personal, pero repito que soy muy consciente del nivel que hay y que estamos todas en un pañuelo. Puede pasar de todo y por tanto estoy expectante.
-Desde fuera se ve un crecimiento año a año exponencial, ¿siente lo mismo según van pasando las temporadas?
-Sí, creo que el trabajo hecho con mi entrenador me ha ayudado a día de hoy para poder haber construido esa base durante años. Esa estabilidad y esa confianza mutua que tenemos el uno en el otro se está reflejando ahora. Es cierto que parece que llevo dos años haciendo un crecimiento exponencial, pero antes he estado otros dos o tres sufriendo bastante. Ese tiempo me curtió. Por tanto, llevo cuatro o cinco entrenando mucho, haciendo mucha base, y eso está dando sus frutos ahora. Tengo una enorme confianza también mental y estoy bien rodeada. Los relevos te dan mucha energía para la prueba individual. Somos muchas en una guerra constante que nos va impulsando. Además, estoy en un momento personal de mi vida muy feliz y creo que eso se nota también en la pista.
“El crecimiento de los relevos está haciendo que empecemos a entrar en pruebas individuales en los grandes campeonatos también”.
Blanca Hervás.
-El nivel del 400 femenino en España es tremendo, por calidad y cantidad. Os retroalimentáis y eso hace que todas mejoren de manera espectacular. ¿Es así?
-Totalmente. En los últimos años el 400 femenino, y también el masculino, está siendo un boom. Me encanta que entre gente nueva en el relevo, que crezca, que nos complique porque no podemos estar todas y te puedes quedar fuera. Además, el crecimiento de los relevos está haciendo que empecemos a entrar en pruebas individuales en los grandes campeonatos también. Todo esto es algo muy positivo.
-Viendo los horarios de Torun, hacer individual y los dos relevos, femenino y mixto, hará que estés más en la pista que en el hotel individual. ¿Cómo lo gestionará?
-(Ríe). En mi opinión personal, pese a todo, está bastante bien repartido y se puede hacer. El primer día nos podemos centrar en nuestra prueba individual, aunque es duro carrera mañana y tarde, y si pasas ronda ya sólo te queda la final el sábado por la tarde. El mixto es final directa el sábado por la mañana, y las dos posibles carreras del 4x400 femenino son el domingo. Sí que son muchas carreras y no sabemos cómo van a responder los cuerpos, pero sí que creo que es una gran ventaja el que los seleccionadores nos puedan ver en las pruebas individuales para poder tomar ellos las decisiones más correctas. A mí personalmente doblar no me asusta porque en los mundiales de relevos de los últimos dos años se me ha dado bien y no me ha pasado mala factura.

-Soñar con medalla en individual es casi utópico, pero en los relevos es otra historia y no es para nada imposible...
-Sí, sí, totalmente. El mixto es una final directa con seis países y la mitad de ellos sube al podio. Personalmente confío mucho en este relevo, al igual que en el femenino. Ojalá no me equivoque en ninguno. Creo que lo podemos hacer muy bien, y más en pista en cubierta. Tenemos todo muy bien trabajado y aquí siempre pasan cosas: se caen testigos, hay descalificaciones, solo son seis calles. En el mixto, en principio, hay dos chicos y dos chicas que estamos también clasificados en la prueba individual y eso ya te dice el nivel que tenemos. Y en el 4x400 femenino, hay que pasar ronda primero, pero ya demostramos el año pasado cómo estamos.
-Ir a un Mundial ya eleva la motivación al máximo, pero pensar que puedes volver con medalla debe ser un extra difícil de explicar, ¿no?
-(Amplia sonrisa). Ya te digo, pero tampoco me gusta mucho ponerlo como objetivo aunque hay opciones de soñar muy alto. Quiero disfrutar del campeonato, estoy como octava en la prueba individual y aspiro a ser finalista. Es mi primer objetivo, que no será nada fácil, más bien lo contrario, y luego ya pensaré en la final del relevo mixto, que vamos a ir a muerte. Y en el femenino más lo mismo. Serán tres días muy intensos y ojalá todas y todos estemos bien, que nadie se haga daño. El ambiente es muy bueno, al igual que la mentalidad. Y ya por pedir, que el resto de equipos no saquen su mejor versión y que nosotros sí lo hagamos (risas).
Noticias relacionadas

"Quedar cuarto nunca lo hemos visto como una decepción sino como un logro"
¡Tus opiniones importan!
Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí.

Rellene su nombre y apellidos para comentar