RUGBY

Confinados en Sudáfrica tres jugadores de rugby de Barcelona

Francesc Pulido, Pol Fonts y Sean Snyman, de los Diables, dieron positivo en COVID-19 el sábado y se encuentran a la espera de saber si se trata de la variante Ómicron.

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Diables de Barcelona.
@BarcelonaRugby Twitter

Una semana después de que los primeros casos de de la variante Ómicron de COVID-19 se detectasen en Sudáfrica y Botsuana, en el primero de los países se encuentran tres jugadores de rugby, confinados tras haber dado positivo en coronavirus. Se trata de los españoles Francesc Pulido y Pol Fonts, y del canadiense Sean Snyman, integrantes de los Diables de Barcelona, un equipo presentado el pasado 12 de noviembre y que precisamente culminaba la primera gira de su historia.

Los positivos se dieron en el último test a la que los Diables se debían de someter justo antes de tomar el vuelo de regreso a Barcelona, el pasado sábado, una vez disputada la Toyota Challenge ante los Cheetahs (14-99) y Kenya (6-59), en Bloemfontein. Los tres jugadores, vacunados previamente, quedaron inmediatamente aislados en un hotel resort de dicha localidad, prácticamente asintomáticos y atendidos en todo momento por el club local. Desconocen por el momento si se han infectado de la variante Ómicron, aunque en las próximas horas se les realizará una nueva prueba PCR para determinarlo.

Si todo marcha según lo previsto, la cuarentena de los tres jugadores de rugby finalizaría alrededor del 6 de diciembre, por lo que dos de ellos deberían volver a Barcelona –Snyman tiene intención de quedarse en Sudáfrica por asuntos personales–, siempre y cuando las restricciones de la Unión Europea y del Gobierno de España en materia de cierre de fronteras no se lo impidan.

El equipo al que pertenecen Pulido, Fonts y Snyman, Diables de Barcelona, pretende convertirse en la primera franquicia profesional del rugby en la Ciudad Condal, y negocia con otras entidades la creación de una Liga intercontinental en la que participen al menos seis clubes europeos y dos sudafricanos, para la que también se ha interesado un equipo de Madrid.

Aunque se presentaron recientemente, el origen de Diables se sitúa una década atrás, en 2011, con ocasión del centenario del primer partido de rugby en España, entre el Espanyol y un combinado de jugadores franceses.