ATLETISMO | DIAMOND DE PARÍS

Elaine Thompson, a la velocidad de la luz

La jamaicana ganó los 100 de la Diamond League de París. En ocho días corrió en 10.54, 10.64 y este 10.72 en el estadio Charlety. Siempre por encima de los 33 kilómetros por hora.

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Elaine Thompson, a la velocidad de la luz
BENOIT TESSIER REUTERS

Elaine Thompson hace de lo excepcional una norma. En ocho días ha corrido los 100 en 10.54, 10.64 y este sábado en París en 10.72, récord de esta etapa de la Diamond. Una carrera cómoda para la jamaicana, que despegó y se desplazó con su impecable técnica en la calle 5 del estadio Charlety. Con 21 grados, algo frío el ambiente, y 1.3 de viento. Fue Thompson contra el reloj, porque Shericka Jackson firmó 10.97, un mundo en 100. "Traté de fijarme en la ejecución: hacer buena salida y mantener la velocidad hasta los cuadros y, tras estas tres carreras,  también era importante acabar sana. A veces hay que correr inteligente ", relataba con su veloz inglés jamaicano.

"Sé que todos piensan que estoy apuntando al récord mundial, y sé que está cerca, pero para esta temporada ya estoy supercontenta. Sea lo que sea lo que me acerque al 10.49 de Florence Griffith Joyner estará bien para mí", explicaba Fast Elaine, a la que su 10.54 en Eugene le ha puesto en la primera línea del foco mediático. El motivo: su amenaza continua a una de las plusmarcas más longevas (de 1988) y más controvertidas (sobre Flo-Jo siempre cayó la sospecha).

Triple campeona olímpica (100, 200 y 4x100), Thompson acumula en 2021 tres de las ocho mejores marcas de todos los tiempos en 100 metros (10.54, la 2ª, 10.61, la 4ª, 10.64, la 8ª). De ahí, lo que en otra época era impensable, excepcional sea para ella habitual, o norma. A los 29 años, está en la madurez plena. Con fuerza, el nivel técnico elevadísimo y la incógnita de cuánto mejoran los nuevos modelos de clavos de zapatillas de velocidad (ella utiliza las Nike MaxFly). Hay dos corrientes: los que dicen que han cambiado todo y los que no. La realidad es la velocidad de Fast Elaine.

Moda y gusto por la cocina jamaicana

Tras acabar los 100 metros de París, Thompson también se permitió hablar de algo más que de atletismo. De sus looks, de sus aficiones. "A la hora de competir, para mi la moda es todo: el maquillaje la ropa. Creo que es importante para los deportistas sentirse bien", charlaba distendida tras la victoria. Y su otra pasión: "la cocina": "A ver si ahora tengo más tiempo, me gusta hacer cosas jamaicanas, pero también hago comida italiana, cosas que están fuera de mi estilo habitual".

Elaine Thompson dominó en los 100 de París.

Lo que es habitual en ella es volar, correr con facilidad por encima de los 33-34 kilómetros por hora, con arrancada potente, resistente a la velocidad, hasta los cuadros. Valga el simil exagerado, a la velocidad de la luz en París, la Ciudad de Luz. Asi es Fast Elaine, la nueva reina de la velocidad. Sólo queda una cima para ella, la más difícil, el récord de Flo-Jo. Aún queda la final de la Diamond en Zúrich...

Duplantis recupera su mejor versión

Recuperó su mejor versión Mondo Duplantis, que en Lausana había pinchado en 5,62. No estaban sus padres, sus entrenadores. Y Mondo se despistó, eligió mal las alturas, las pértigas y hasta los movimientos aéreos. En París, en en Charlety cogió de nuevo el pulso. Su rival y amigo Renaud Lavillenie le hizo de consejero en la colchoneta...

Duplantis volvió a saltar 6,01.

No fue un concurso limpio para Mondo, pero llegó a donde siempre pretende llegar. Pasó 6,01 y se enfrentó tres veces al 6,19. El primero ni lo intentó, pero en la segunda tentativa quedó muy cerca. No hubo récord mundial, pero volvió a enfrentarse a él. El paso necesario para batirlo, algo que puede estar más cerca de lo que parece...

Niyonsaba encuentra su hábitat

Francine Niyonsaba, una de las atletas a las que no se les permite correr de 400 a la milla por sus niveles de testosterona, ha encontrado un nuevo hábitat: los 3.000 femenino. La burundesa ganó en París con 8:19.08, récord de Burundi, de África y quinta marca de la historia, sólo por detrás de las controvertidas chinas de los años 90 (Wang, 8:06.11, Qu, 8:12.18 y Zhang, 8:16.50) y de Sifan Hassan. Niyonsaba hizo valer el potente esprint de su época de ochocentista y tiene un plus más de fondo. Así batió a la etíope Taye, (8:19.52), que hizo otro marcón.

Francine Niyonsaba.

Kerley, el velocista total, gana en 200

En los 200 masculinos dominó Fred Kerley, el subcampeón olímpico de 100. Hizo un gran registro con 19.79, marca personal, en un apretadísimo esprint con Kenny Bednarek (plata en Tokio en esta distancia), que también firmó 19.79. La foto-finish y las milésimas decidieron en favor de Kerley, que es lo que se define como un velocista total. Baja de 10 en 100 (9.84), de 20 en 200 (19.79) y de 44 en 400 (43.64). Sólo Wayde Van Niekerk y Michael Norman han sido los únicos capaces de romper esas tres barreras.

Adrián Ben fue octavo en 800

En cuanto a españoles, Adrián Ben volvió a su estrategia 'clásica' en los 800 metros. Corrió atrás, a cola de grupo y terminó octavo con 1:45.40. Se pasó a 50.17 y el gallego trató de remontar. No pasó demasiados puestos, pero firmó un buen tiempo (su marca personal es 1:44.18). Esther Guerrero y Sebas Martos cumplieron su labor de liebre. La catalana llegó a los 1.600 en los 3.000 y el jiennense llegó a la misma distancia en los 3.000 obstáculos, en los que Fernando Carro se retiró.

Resultados completos.