BOXEO

Sandor brilla en su estreno con Matchroom en Milán

Sandor Martín inició con buen pie su nuevo camino. Debutó con Matchroom y lo hizo ganando todos los asaltos al nicargüense Néstor Maradiaga.

Crónica del Sandor Martín vs Néstor Maradiaga.
Gorka Leiza DIARIO AS

Un campeón tiene que demostrar que lo es en el ring. Sandor Martín lo sabe y así lució este jueves en Milán. Era su estreno con Matchroom y Opi Since82, promotoras con las que firmó hace un par de meses. Llevaba un año parado (boxeó por última vez el 12 de diciembre de 2019) y tenía un combate que no se tomó de rodaje. El español, de 27 años y doble campeón de Europa del superligero, lució serio, sin prisa y mostrando su calidad. Quería el KO, pero el nicaragüense Néstor Maradiaga resistió todo lo que le llegó y acabó sucumbiendo por decisión unánime.

Los primeros segundos, Sandor los quería imponentes. Salió cerrar huecos, trabajó con el jab y cuando descosió su izquierda de su mentón lo hizo para hacer daño, sobre todo con un hook abajo. Lució muy bien y el KO parecía cercano. "Para estar un año sin pelear has hecho muy buen asalto", le dijo su padre y entrenador, Rafa, al español. Desde el segundo round, Maradiaga se dio cuenta de que necesitaba hacer algo más o el final estaba cerca. Comenzó a contragolpear y Martín demostró sus mejores virtudes. Se quitaba las manos con facilidad y combinaba con precisión.

Sandor llevaba la pelea controlada, quería noquear, pero no tenía prisa. En un debut se quiere hacer perfecto y no quería ni un susto. Así fueron corriendo los asaltos. En el quinto, Martín apretó un poco más, pero el nicaragüense resistía todo lo que le llegaba. "La pelea está ganada. Él lo único que busca es no perder antes del límite. Ahora toca estar tranquilo, atento y seguir trabajando", lo hizo 'Arrasandor'. Infligió dos rounds más de mucho castigo, pero la pelea se fue a los puntos. No importó, el rodaje tras un año sin boxear viene bien. Lució en su estreno, era lo que quería. Ahora toca mirar al 2021 con esperanza. Los grandes combates están al caer.