Italia
5
FIN
34
Inglaterra

RUGBY | SEIS NACIONES

Alun Wyn Jones hace historia; cuchara de madera para ITalia

La Rosa se impuso en Roma con dificultades, pero sacó el bonus que le acabaría dando el título con el triunfo de Francia ante Irlanda en París (35-27).

Alun Wyn Jones Seis Naciones 2020
REBECCA NADEN REUTERS

Nada es lo mismo en la nueva normalidad. No hubo coro de transalpinos enfervorizados para recibir a Italia e Inglaterra en el Olímpico de Roma y tampoco este choque anglo-latino fue lo que acostumbra a ser en la última jornada del Seis Naciones. La Rosa pasó más apuros de los habituales para imponerse, aunque acabó sacando el triunfo con bonus ofensivo (5-34) necesario para maximizar sus opciones de conseguir el título.

Cosa que hizo a la postre, porque en el Francia-Irlanda, que cerró la final a tres bandas de este súper sábado, se impuso el nuevo Gallo de Galthié, pero no con el margen suficiente, 32 puntos, un mundo, para desbancar a los ingleses de la primera plaza.

Si la jornada se dividió en tres actos este, el nudo, fue áspero. Los visitantes cumplieron con lo prometido en los días previos y salieron a intimidar desde su teórica superioridad física. Pero empieza a haber más carácter en la Italia de Franco Smith, personalizado por ejemplo en el número ocho Polledri, el perejil de todas las salsas durante la primera parte, en la que le dio tiempo a firmar un ensayo (18'), participar en varias trifulcas y ver una amarilla (38'). Para los británicos ensayó Youngs y convirtió un golpe de castigo Farrell.

El 5-10 que lucía en el marcador al descanso fue el susto que necesitaban los de Eddie Jones para activarse. La segunda parte amaneció con otro posado de Youngs y un maul culminado por George en el 51' abrió brecha. El bonus lo amarró Curry en el 66', aprovechando un despiste italiano en el cerrado de un ruck. Earl, en el 72', cerró la cuenta.

Histórico Alun Wyn Jones en el fiasco de Gales

Antes, en el primer acto de la jornada, Alun Wyn Jones hizo historia. El coloso de Gales jugó ante Escocia su partido número 149 con el Puerro y superó el récord de encuentros internacionales del neozelandés Richie McCaw. Por lo demás fue un partido intrascendente a efectos clasificatorios, marcado por el viento que invadió el Parc y Scarlets de Llanelli, elegido como sede en detrimento del habitual Principality. Para qué abrir el mastodonte de Cardiff si no hay espectadores que lo llenen.

Las mencionadas condiciones climatológicas, unidas a la eterna transición de Escocia y la por ahora decepcionante que ha emprendido Gales con Wayne Pivac, fabricaron un partido espeso y cerrado, con un posado para cada equipo (de Carré en el caso de los locales y de McInally en el de los visitantes) en el que prevalecieron los caledonios (10-14), que sumaron su primer triunfo fuera de casa contra un rival distinto a Italia desde 2010 y terminan cuartos. Los Dragones, quintos con un único triunfo, ante los transalpinos, firman su peor actuación desde 2007, último año antes de la era Gatland. Italia, quinta cuchara de madera seguida, muestra cierta mejora con Franco Smith y la nueva camada pero sigue en la irrelevancia.