GOLF | PGA TOUR

Eterno Sergio: gana el Sanderson Farms a los 40 e iguala un récord

El de Borriol triunfó de nuevo en el PGA Tour y se convirtió en el segundo jugador de la historia que gana antes de los 20, cumplidos los 20, con 30 y con 40.

Andaba Sergio García algo perdido en el PGA Tour, fallando cortes, eliminado antes de los playoffs de la FedEx Cup por primera vez en 12 años... Pero el de Borriol volvió a ver la luz en el Sanderson Farms Championship, disputado en el Jackson Country Club de Misisipi (EE UU). Y paradójicamente lo hizo poniendo un poco de oscuridad en su juego.

Sergio decidió introducir una novedad esta semana en su rutina con el putter. Decidió cerrar los ojos justo en el momento de golpear la bola. "No sé por qué se le da tanta importancia. Al final todos buscamos lo mismo, la solidez", quitó hierro a este pequeño ajuste, que sin embargo resultó ser el acicate que necesitaba su juego. Espléndido desde el tee hasta el hoyo, recordando al golfista que ganó el Masters en 2017, se adjudicó su 11ª victoria en el circuito norteamericano, la primera desde aquella conseguida en Augusta (además suma 20 trofeos entre el circuito europeo y el asiático)".

Esta ocupará un lugar especial en su palmarés. Porque es la primera que consigue en sus 40 (los cumplió el pasado 9 de enero), con lo que se convierte en el segundo jugador de la historia que vence antes de los 20 años, cumplidos los 20, los 30 y los 40, como hizo Harry Cooper (1923-1955). También logra ser uno de los que han alcanzado el triunfo en cuatro decenios diferentes de la historia, en su caso los 90, 2000, 2010 y 2020 (Snead, Love III, Westwood, McNulty y Des Smith también lo hicieron). Y ya es el único jugador que ha ganado un torneo puntuable para el ranking mundial en cada uno de los últimos diez años.

El castellonense estuvo en el grupo de aspirantes toda la semana. Empezó con un -4 con seis birdies, siguió con un -5 y el sábado, en el día de movimiento, sacó toda la dinamita: seis birdies sin fallo para ponerse colíder en -14. "Sé lo que tengo que hacer", aseguró con la confianza que dan tantos años en la élite. El domingo sus acompañantes en el trío de cabeza, el australiano Davis y el estadounidense Poston, cedieron. Se fraguó el mano a mano con otro estadounidense, Peter Malnati, que protagonizó una carga final tremenda con -9 para -18.

García hizo la goma en los primeros nueve hoyos, que cerró con cuatro birdies y dos bogeys, y llegó a estar dos abajo. Se estaba reservando la magia para el final. Hizo eagle al último par 5, el del 14, y en el 18 pegó un hierro antológico que fue siguiendo al paso mientras la bola caía mansa a un metro del hoyo. Tentando a ciegas, consiguió ver la luz: "Normalmente esta semana habría estado en Europa. Es genial haber venido aquí, jugar de la manera que lo he hecho y liberarme al fin. Me siento orgulloso", suspiró al fin.