ATLETISMO

Duplantis, lejos de su marca y Esther Guerrero brilla en Doha

Armand Duplantis no fue capaz de superar los 5,92 ni los 6 metros. Volvió a ganar, pero esta vez no hubo récord. Esther Guerrero fue segunda en 800 con mejor marca personal.

Crónica de la Diamond League de Doha 2020.
Reuters

Doha bajó el telón de esta extraña Diamond League. Con más de la mitad del calendario suspendido y otras fechas convertidas en exhibiciones (no hay campeones en 2020), la prueba final del año fue de las más completas en cuanto a disciplinas. Hubo un buen nivel y mucho calor. No se usó el Khalifa Stadium, donde se disputó el año pasado el Mundial. Sin su microclima, creado por un sistema de aire acondicionado, el calor fue uno de los puntos claves del mitin. El Qatar Sports Club fue el lugar elegido para la competición y allí de nuevo todos los focos estuvieron en Armand Duplantis. Venía de hacer el récord mundial de pértiga al aire libre hace ocho días. La duda estaba si intentaría superarlo. No fue el día.

La temperatura y la humedad hacían que los pertiguistas no estuviesen del todo cómodos. Duplantis saltó 5,46, 5,71 y 5,82 con gran facilidad. Lavillenie y Kendricks le plantaron batalla. Del 5,71 todos decidieron pasar al 5,82. Ahí el estadounidense y el francés tuvieron problemas e hicieron dos nulos. Todos se atascaron en el 5,92. Kendricks y Lavillenie fallaron tres veces y Duplantis, dos. Quiso arriesgar y después subió el listón a los 6 metros. Solo tenía una oportunidad y falló. Tiene un gran nivel, pero el desgaste de la temporada y del récord que hizo en Roma le pasó factura. Primero quería mantener la racha victoriosa y lo logró. Superar su marca quedará para 2021.

Del resto de la noche destacó el carrerón que hizo Esther Guerrero en 800. La española llegaba de dulce a Doha tras haber ganado el Nacional de 800 y 1.500 con solo ocho minutos de diferencia. Demostró su confianza estando en la parte delantera de la prueba y finalizando segundo con récord personal (1:59.22). Solo fue superada por la ganadora, Faith Kipyegon, quien hizo la mejor marca mundial del año con 1:57.68. Guerrero intentó seguirle el cambio de ritmo, pero demasiado fuerte. Eso sí, le sirvió para despegar al resto del grupo y entrar sola a meta. Al cruzarla, su cara de sorpresa y satisfacción lo decía todo. Su felicidad era máxima. Baja de los dos minutos para cerrar una parte final de temporada excelsa.

En el 800 masculino también hubo representación española con Álvaro de Arriba, que fue décimo (1:47.19) en una cita que ganó el keniata Ferguson Cheruiyot Rotich (1:44.16). Los otros tres españoles en liza estuvieron en el 1.500. La victoria fue para Stewart McSweyn, quien se marcó una tremenda carrera. De hecho, en la parte final adelantó a la segunda liebre, Brimin Kiprono. La primera fue Mariano García quien hizo una gran labor y después ayudó al grupo a intentar contactar con McSweyn, algo que fue imposible debido a su gran nivel. Ignacio Fontes (3:34.74) y Jesús Gómez (3:35.31) finalizaron sexto y séptimo.

Fuera de los españoles, las miradas estaban puestas en el 3.000 femenino, que tenía a cinco medallistas en el último mundial (en cuatro disciplinas diferentes). Había nivel y eso se tradujo en una bonita prueba. Hellen Obiri, campeona mundial de 5.000, fue siempre detrás de la liebre y cuando esta se retiró en el 1.500 ella tomó el mando. Era un ritmo intermedio, lo que permitió que a falta de dos vueltas el grupo delantero fuese de diez corredoras. Ahí atacó Beatrice Chepkoech, campeona mundial de 3.000 obstáculos. Se puso a liderar, pero Obiri con un gran esprint de 300 metros logró el triunfo y la mejor marca del año (8:22.54). A Chepkoech le pasó factura el esfuerzo y perdió por centésimas la segunda plaza en detrimento de la bronce mundial en 10.000, Agnes Jebet Tirop. Del resto de resultados destacó la buena marca de Elaine Thompson-Herah (10.87) en los 100 metros femeninos.