MUNDIAL DE TRIATLÓN

El tri-atleta Mario Mola

El mallorquín afronta este sábado (16:00, TDP) el Mundial en Hamburgo, a una sola prueba, en distancia esprint y después de 'pasarse' al atletismo durante el parón.

El tri-atleta Mario Mola

Entre el 31 de agosto de 2019 y este sábado 5 de septiembre de 2020, el triple campeón mundial Mario Mola no ha disputado ni una sola prueba de las Series Mundiales de Triatlón. Más de un año. Desde el parón por la pandemia en marzo, sólo ha corrido un triatlón por clubes en Francia hace un par de semanas. Y, de repente, la ITU (Federación Internacional) anunció que la prueba de las Series Mundiales de Hamburgo del sábado (16:00, TDP) servirá también como Mundial. A una sola prueba, algo que no ocurría desde 2008. Y en distancia esprint (750 metros a nado, 20 km en bici y 5 km a pie). A bocajarro y como un intento de salvar la temporada y no dejar el palmarés en blanco.

"Hamburgo será la primera prueba importante que pueda hacer y quizá la última", apunta resignado por teléfono Mola, subcampeón en 2019 frente al francés Vincent Luis y que liderará a España junto a Fernando Alarza en la prueba (Javier Gómez Noya, crítico con la ITU, ha preferido no acudir). Anna Godoy será la principal baza femenina. "No todo el mundo va a poder competir por la dificultad de viajar, y lo que lo hagan no estarán en las mismas condiciones por la diferente incidencia del virus en sus países. Hay que tomarlo con cierta distancia. Pero me quedo con lo positivo: hay carrera, llamémoslo Mundial u Open de Hamburgo. Volveremos a una línea de salida", reflexiona el mallorquín.

¿Habrá que poner, entonces, el nombre del campeón entre comillas? "El que venza, quitará las comillas, y el que pierda las pondrá. Son unas circunstancias especiales, pero ganar ahí tampoco será fácil", responde.

Mola (campeón en 2016, 2017 y 2018), animal competitivo y siempre positivo, ha buscado una alternativa en la pista de atletismo ante el parón del triatlón. En marzo, fue séptimo en el Nacional de cross. Este mes, tras más de una década sin ponerse un dorsal en pista (Campeonato de España júnior en 2009), arrebató a Mateo Cañellas el récord de Baleares de 3.000 (8:07.82). Después, en el mitin de Castellón, firmó su mejor marca en 5.000 (13:41.58) acabando cuarto y logrando plaza para el Nacional de la distancia (se pedía bajar de 14:20) que correrá el 12 de septiembre en Madrid.

"Debía buscar objetivos que me mantuviesen conectado con la preparación, porque es muy complicado trabajar sin una fecha. Las pruebas a pie me han servido para mantener el aliciente de la competición. Y siempre me habían apetecido, aunque yo crecí en la piscina. Son experiencias buenas de las que aprendo y me hacen mejorar", justifica Mola. Pensar en el podio en Madrid es difícil. "Pero no tengo nada que perder", avisa.

El trotamundos Mola iba a pasar el mes de agosto en Tokio, con los Juegos, pero el coronavirus le dejó varado en la humedad y el calor de Mallorca, similar al de Japón. "Así que me ha venido bien para los Juegos en 2021, donde serán un factor importante. La adaptación es algo que se puede trabajar, pero nunca encontraba tiempo. Ahora lo he tenido, con tres meses aquí", relata el tri-atleta Mola. Sin guión este sábado.