ATLETISMO

El regreso a la Casa de Campo

Los atletas madrileños vuelven a entrenarse en el gran espacio natural de Madrid. Diego García Carrera, Pablo Valladares, José Ignacio Díaz, Carro... cuentan su visión.

El regreso a la Casa de Campo
DANI SANCHEZ DIARIO AS

"Esto es un gustazo, cómo lo echábamos de menos", dice un grupo de marchadores madrileños al terminar un entrenamiento en la Casa de Campo, ese paraíso natural de Madrid que permaneció cerrado durante la pandemia y que ya funciona a pleno rendimiento. Entre esos alegres andarines está Diego García Carrera, plata europea de 20 km marcha y que tenía todo listo este año para los Juegos de Tokio: "Se puede decir que ahora nos encontramos en año preolímpico. Nuestra idea es entrenarnos normal y en septiembre comenzar como si fuera una temporada de Juegos, que es lo que es".

En esas series de 1.000 metros en la recta de los marchadores, con algunos por debajo de 4:00, le acompaña José Ignacio Díaz, experto caminante de 40 años con seis Mundiales y experiencia olímpica en Río. "Claro que me habría ido mejor Tokio en 2020, pero estar ya preparándome es un lujo. En mi caso hubo neumonías en mi familia y fue difícil. Completé muchos ejercicios de fuerza y las series no salieron mal aquí", reflexiona Díaz, que sirve de capitán a García Carrera y al joven Álvaro Núñez en este grupo dirigido por José Antonio Quintana. Tras la sesión se dieron "el lujo" de estirar al sol.

Díaz va con su móvil en un estuche de brazo. "Lo llevo siempre porque al principio la policía nos pedía los datos y había que enseñar la acreditación de deportista de alto nivel. Ya no, pero, por si acaso, ahí va", cuenta José Ignacio, y García Carrera se reafirma: "Eso es lo mejor, tener la sensación de realizar deporte libre, sin pensar que estás haciendo algo malo. Parece una tontería, pero resulta de lo más liberador".

A unos kilómetros, y subiendo un poco, se halla el pinar o lo que en atletismo se llama el bosque, un circuito de cuatro kilómetros que ha sido el templo de Jesús España, Chema Martínez... Ahora, un entrenador con mascarilla, Arturo Martín Tagarro, toma tiempos en la curva de los de Arturo a Fernando Carro, Sergio Jiménez, Pablo Valladares, Mohamed Ali Jelloul, David Lorenzo, Lucía Rodríguez, Clara Viñarás... talentos madrileños del atletismo nacional que vuelven a respirar aire puro tras machacar su físico en la cinta, que consiguieron de manera apresurada para seguir en forma en la pandemia. "Se nota los que se han entrenado en la cinta, sólo ha habido que ajustar parámetros de fuerza y adaptarse a ser el atleta el que se desplaza, no que la máquina te mueva", analiza Martín, con mascarilla y tres cronómetros colgados del cuello. Nueva normalidad... y métodos clásicos.

El grupo de entrenamiento de Arturo Martín.

Tanto marchadores como corredores compaginan Casa de Campo y los entrenamientos en el CAR, el binomio del deporte de élite en Madrid. "Allí hacemos sobre todo las pesas, la fuerza", confirma García Carrera. "Estamos todo el rato limpiando las pesas", concluye Arturo Martín, encargado de desinfectar los artefactos cuando cada uno de los suyos realiza un ejercicio.

"A mí, que soy de pista, de 800, me ha encantado volver. Incluso añoraba el bosque y por encima el ambiente. Es algo que no valorabas antes del virus, pero ahora ves a tus compañeros y te da una alegría que no habías experimentado", dice Pablo Sánchez-Valladares, actual campeón de España de 800, torrejonero, que tiene previsto volver a vivir a la Residencia Blume. "En la pista también he hecho algo rápido, series de 200 y de 300, 200 y 100", cuenta el mediofondista, que completó cuestas el miércoles con Carro. "Las piernas ya van mejor, pero al principio...". El grupo queda antes de entrenarse en el Restaurante La Manzana y, al terminar, Sergio Jiménez se pide una Casera.

Esta ilusión del arranque y la vuelta a los entrenamientos se mezcla con la incertidumbre de no tener competiciones firmes en el horizonte. "Los marchadores sabemos que el gran calendario internacional no va estar en verano, pero una vez que cancelaron el Europeo y los Juegos no tuve problemas en un cambio de mente brusco. Lo importante es llegar en buena forma al reinicio, y relajarse en verano, porque cuando estás tranquilo todo parece funcionar", asegura García Carrera, que ve un lado bueno: "Peor sería no tener los Juegos en 2021. Que estén ahí provoca que no se olviden. Y lo bueno es que la mínima la tengo".

Carro, Valladares, Sergio Jiménez y Lucía Rodríguez sí tienen "muchas ganas" de competir. La Federación Española anuncia su calendario el 15 de junio, en el que aparecerá el Campeonato de España y algunas reuniones. Para los más internacionales también hay programa de la Diamond League. "Confío en que haya pruebas, y yo quiero estar en todo lo que se planifique. Correr a nivel internacional dependerá de si se podrá viajar o no", argumenta Fernando Carro, que en 2019 ya se inscribió en varias carreras de Diamond League y se ha entrenado "muy fuerte" durante el confinamiento.

"Muchas veces nos cruzamos los marchadores y los corredores", dice Carro. "Alegra reencontrarte con lo que veías antes de que las cosas se pararan", recoge García Carrera. La Casa de Campo vuelve a respirar deporte... Está en marcha.