BOXEO

Las cinco claves de la victoria de Joshua sobre Andy Ruiz

Anthony Joshua recuperó los Mundiales WBA, IBF y WBO del peso pesado ante Andy Ruiz. Su estrategia y cambio de mentalidad definieron la pelea.

Anthony Joshua se llevó la batalla de las dunas de Arabia Saudí. Había mucho expectación por ver el combate de revancha entre el británico y Andy Ruiz. AJ se la jugaba y demostró que había aprendido bien la lección. Vio sus errores en Nueva York, trabajó en base a ellos y los corrigió para ganar con claridad. Los críticos aseguran que corrió demasiado, pero el inglés sabía muy bien lo que podía y no podía hacer. Estas son las cinco claves de su triunfo:

Mentalidad diferente entre Joshua y Ruiz

Andy Ruiz logró el sueño de su vida en el Madison Square Garden. Eso se tradujo en múltiples homenajes y parece, según han reconocido tras al pelea, que su preparación no fue buena. Hay que recordar, que una vez se firmó la revancha, su entrenador, Manny Robles llegó a reconocer que no sabía cuándo empezaría a entrenar y que deberían llevar ya una semana haciéndolo. Ruiz creía que tenía la clave de nuevo para ganar y se relajó. Por su parte, Joshua se metió en el gimnasio un mes después de su derrota y desde entonces se enfocó en subsanar los errores y volver a recuperar su trono. Volvía a tener la mirada confiada y la seguridad de que ganaría. Lo que pasó en Nueva York, pero al revés.

Diferencia de peso entre las dos peleas

Andy Ruiz y Anthony Joshua se van a la esquina tras un asalto.

Uno de los principales puntos de diferencia entre los dos combates fue el peso de ambos púgiles. Andy Ruiz estaba pasado de peso en su primera pelea. Nunca estuvo delgado, fue avisado con un mes... pero había bajado de peso en comparación con su duelo de un mes antes. Él mismo había dicho que llegaría más delgado a Arabia Saudí. La duda está en si primero bajó y luego engordó más o si por el contrario todo fue una estrategia. Fuese de una manera u otra, el dato es objetivo. Ruiz marcó en báscula 128,6 kilos, es decir, siete más que en junio y su peor dato desde hace diez años. Mientras, Joshua bajó 4,9 kilos. La diferencia fue abismal. El británico planteó una pelea con mucha movilidad y ser más ligero le vino bien. A Ruiz, por contra, ser más pesado le volvió más lento y le pasó factura en la parte final. No tenía la explosividad para sorprender cuando necesitaba ir con todo.

La movilidad de Joshua

Pegar y que no te pegen, esa es una de las máximas del boxeo y Anthony Joshua lo supo plasmar sobre la tarima. El británico se fijó en la única pelea que perdió Ruiz, que fue contra Parker en 2016. El neozelandés se movió y eso privó al mexicano de ganar. Ese fue el plan de Joshua, pero mejoró a Parker. Nunca se vino abajo físicamente y así no dio chanza alguna. AJ hizo la pelea casi perfecta. Obviamente, en el primer nivel es imposible ganar todos los asaltos, y tuvo momentos en los que erró, pero su plan no tuvo fisuras. Boxeó en la distancia, nunca se alocó y se movió. Sabía que si se quedaba quieto perdía opciones, y nunca lo hizo. Además de sus piernas, Joshua destacó por su defensa. Habitualmente estaba rígido de piernas, lo mejoró en Arabia Saudí e incluso se quitó manos con movimientos de cintura. Muy fino.

Andy Ruiz no tuvo casi concesiones

Andy Ruiz lanza un jab a Anthony Joshua.

Andy Ruiz creyó que con la misma táctica que en Nueva York podría ganar y así planteó el pleito. No se pone nervioso ni se desespera cuando su rival se mueve, eso le salvó de otro posible final. Ruiz tuvo algunos momentos en los que pudo capitalizar los errores de Joshua, pero fueron mínimos. En el cuarto asalto, el mexicano cazó en la corta distancia al británico, quien miró a su esquina al irse al descanso pensado que no pudo salirse de ahí. Otra de sus opciones fue en el décimo, con un crochet que de impactar justo en la pera podía haber cambiado todo. No fue así y es que Joshua cuando se metía en la corta no concedió mucho y cuando se equivocó, asimiló los golpes. En Nueva York el primero le destrozó y eso fue clave. AJ resistió los pocos golpes que recibió y supo pegar sin precipitarse. El KO no era necesario.

Los nervios y el ansia de Anthony Joshua

Joshua estuvo muy serio durante toda la previa, pero nunca evidenció el nerviosismo que se le vio sobre el ring del Garden. El británico estaba condicionado aquella vez. Wilder venía de noquear en un asalto y si quería medirse a él y hablar de tú a tú debía hacer algo similar. Eso le llevó a estar ansioso y al enviar al suelo a Ruiz se fue con todo. Arriesgó en exceso y la velocidad de Ruiz en la corta distancia le masacró. En Arabia impactó con golpes muy duros y claros, el campeón los asimiló y Joshua tenía dos opciones: lanzarse o seguir con su plan. Hizo el segundo, porque la derrota hizo madurar a Joshua. Solo Wilder es capaz de ir perdiendo con claridad y noquear a su rival con una mano. Él tiene pegada, pero no siempre se puede noquear. Lo comprendió y se mostró más maduro. "Suelo noquear, pero esto es boxeo. Lo que importa es ganar", aseguró tras el combate. Hubo críticas, pero el objetivo estaba cumplido. Eso es lo que diferencia a los grandes campeones del resto. Supo hacer lo que debía y olvidarse de todo

Anthony Joshua celebra con su equipo (entre ellos el español Ángel Fernández, que sostiene el cinturón IBO) su victoria.