GOLF

La madurez da a Michelle Wie el primer grande de su vida

La estadounidense, de 24 años, ganó el US Open, el primer grande de su vida que consigue 11 temporadas después de hacerse profesional.

0
La madurez da a Michelle Wie el primer grande de su vida
SAM GREENWOOD AFP

 "La vida es tan irónica", contaba Michelle Wie, de 24 años, tras ganar el US Open en Pinehurst, el primer major de su vida después de 11 temporadas como profesional y haber jugador 38 grandes. En un torneo marcado por la precocidad de Lucy Li, el caso de Wie es el de otra niña que creció muy pronto en el golf. Jugó el US Open con 13 años, con 15 ya era profesional y acarició la victoria en el LPGA (segunda) y British (tercera). Los contratos publicitarios le llovían (Nike, Sony… ), aparecía en la parte alta de las listas de deportistas con más ganancias del mundo, llegó a jugar con hombres… Era un fenómeno mediático, la cara más conocida (y posiblemente lo siga siendo) del golf femenino, aunque algo hinchada para su edad y un palmarés aún en construcción… Y su juego se apagó.

Clasificación

1. Michelle Wie (EE UU), -2

2. Stacy Lewis (EE UU), Par

3. Stephanie Meadows (Ing), +1

4. Amy Yang (Cor), +2

5. Meene Lee (Cor), +3

....

22. Azahara Muñoz, +8

46. Beatriz Recari, +14

55. Belén Mozo, +17

63. Carlota Ciganda, +20

De origen coreano, y nacida en Hawaii, pasaron los años y Michelle se fue relajando, asumiendo una fama que cada vez se alejaba más. Sin embargo, su juego crecía. Hasta que ha conseguido esta en Pinehurst , el lugar donde la semana anterior se coronó Martin Kaymer. El desenlace del torneo fue agónico porque la número uno del mundo, Stacy Lewis, llegó a Casa Club en par, mientras que la protagonista de esta historia estaba en -3 y con tres hoyos pendientes. Wie hizo doble bogey en el 16. Se ponía en -1, y los fantasmas florecían… Fue por poco tiempo, porque en el 17, con su peculiar estilo putteando (se pone en 90 grados), embocó un birdie. En el hoyo final, lloró emocionada. “Sin las bajadas y las subidas de la vida no aprecias lo que haces”, decía Wie, emocionada: “Pasé un período difícil y el hecho de tener este trofeo a mí lado, supone mucho más que cuando tenía 15 años”.

Uno de sus secretos ha sido descubrir que no tiene que ser perfecta. “Me di cuenta de que no tenía que controlarlo todo. Antes estaba obsesionada con tener el swing perfecto, el putt perfecto... Si no lo hacía, me preocupaba… Con la edad he aprendido que no se puede ser así”. Y así, 11 años después, cuando su estrella mediática brillaba menos, ganó el US Open. “La vida es tan irónica”.