Los clubes españoles deben dominar Europa
El Barcelona le remontó al Celje los tres goles de renta de la ida, y se clasifica para jugar la final de la Champions League. El Ciudad Real, que en el Quijote Arena le sacó seis tantos al Montpellier, puede ser el otro finalista. En la Recopa, el Ademar ratificó su paso a la final. En balonmano, viento en popa.

No sabemos jugar de otra manera que no sea a ganar. Por eso, aunque tenemos seis goles de renta, esta tarde en la pista del Montpellier no tenemos en la cabeza especular con la renta, y sí seguir en nuestra línea y pasar invictos a la final". Es la frase desafiante de Juan de Dios Román, el entrenador del Ciudad Real, que a estas horas ya sabe que si sale airoso del René Bougnol conseguiría, de paso, que la final de la Champions League fuese netamente española.
Hasta ahora, sólo dos veces se ha disputado una final española en la máxima competición: Barcelona-Bidasoa y Portland-Barcelona. Para el equipo azulgrana llegar a las grandes citas ya no es noticia, pero para el Ciudad Real sería histórico: el año pasado cayó en el último momento ante el Celje (luego campeón), y aunque ha sido campeón de la Recopa, nunca ha estado en el momento cumbre de la competición más notable. Por eso Domingo Díaz de Mera, el presidente, decía antes de viajar ayer a Francia que "es la gran oportunidad de cara a conseguir el objetivo de esta temporada, que no es otro que ganar esta competición".
Ambiente terrible.
En Ciudad Real el ambiente es tan soberbio que el equipo estará arropado esta tarde por 300 seguidores (más hubiesen viajado de haber tenido entradas, pero la cancha del equipo francés sólo admite 3.500 aficionados bien apretados), y en la capital manchega se ha instalado una pantalla gigante en el mismo Quijote Arena para que la afición vea junta este último paso antes de la final.
Deportivamente, el equipo español está al completo. Alberto Enterríos, que jugó lesionado el primer encuentro, ya ni siquiera tiene el vendaje duro en la su mano derecha, y Carlos Prieto también está listo para jugar. Es más, como premio y para hacer equipo, ha viajado toda la plantilla, incluso el portero lesionado Sterbik.
¿Suficiente renta?
La cuestión es saber si los seis goles de Ciudad Real serán suficientes (30-24). Si el rival no fuese el Montpellier... sí. Pero el campeón francés se crece en su pista, y hace dos años fue campeón de Europa porque le levantó nueve goles de diferencia al Portland San Antonio de Pamplona. Fue en un partido tremendo, de un arbitraje tan casero que a la misma Federación Europea el vídeo le ponía la carne de gallina. Pero en Europa hace años que se sabe que el caserismo arbitral es incuestionable.
Entreríos "Llevamos una buena renta"
Seis goles es una buena renta para una semifinal de la Champions League. Nosotros no hemos perdido en esta competición en lo que va de temporada, y nuestra intención es ganar también este segundo partido, en el de vuelta. Sabemos que el rival es duro y de calidad, pero nosotros también tenemos un bloque muy importante. El Ciudad Real afronta sin miedo esta semifinal".
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Dujsebaev "Los primeros minutos, clave"
Va a ser un partido muy complicado porque el Montpellier en su pista es un equipo muy duro, con una defensa tremendamente agresiva. Creo que los primeros veinte minutos van a ser la clave para no pasar apuros. Si conseguimos que no nos hagan parciales de dos o tres goles, y mantenemos el partido igualado, el Montpellier acabará por arrojar la toalla al darse cuenta de que no tiene opciones".
