La despedida de Kabaeva será a lo grande en Moscú
Inminente boda con un policía

El adiós oficial de Alina Kabaeva será el mes próximo en Moscú, en la final de la Copa del Mundo. La campeona olímpica, dos veces del Mundo y tres de Europa, se despedirá a lo grande en una fiesta que Irina Viner (su entrenadora) espera que sea uno de los grandes acontecimientos deportivos rusos de los últimos tiempos.
Kabaeva, que estaba previsto que participase esta semana en el Gran Premio de Berlín con las mejores de los recientes Juegos Olímpicos de Atenas, ha excusado su presencia, y esta vez la pareja más famosa de la rítmica mundial se rompe definitivamente: sólo estará Tchachina, que queda como número uno rusa tras seis años de ostracismo a la sombra de su compatriota, que le ha relegado tradicionalmente al segundo puesto de todas las competiciones internacionales de alto nivel, mundiales, europeos y juegos olímpicos.
Noticias relacionadas
Sobre el futuro de Kabaeva hace años que se especula, dado que es la gimnasta mundial con más carisma. Ayer la prensa rusa publicaba su inminente matrimonio con un oficial de policía ruso que la habría regalado un coche de lujo, aunque no es la primera vez que se adelanta su boda con pretendientes mayores, bien colocados económicamente.
Esta vez, sin embargo, parece que va en serio. Además, y como casi todas las estrellas de la gimnasia rusa, Alina también emigrará a Estados Unidos, aunque no para ocuparse de algún megagimnasio como Belozerchev o Scherbo, por ejemplo. Ella tiene ofertas para intervenir en la poderosa industria cinematográfica de Hollywood, que pretende aprovechar sus cualidades para convertirla en una estrella.
