Portillo es un trueno
La Ciudad Deportiva reventó para verle. Hasta Florentino y Gil estuvieron en el partido. Marcó los dos únicos goles del derby B. Al final atacó a Gil.

Portillo es, además de un gran goleador, un hombre de palabra. Ayer cumplió su promesa. Aquella que hizo después de marcar en Atenas ("Mi próximo objetivo es hacerle dos al Atlético..."). Y el Madrid ganó el derby de filiales (2-0).
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Hasta 6.000 personas (récord absoluto) se congregaron en la Ciudad Deportiva bajo un sol de justicia. El Madrid B engancha. Portillo no defrauda. Ni un sitio libre. El papel se agota. Los porteros preguntan a Valdano ante la histeria colectiva y éste da la orden, una vez comenzado el encuentro, para que dejen pasar a las casi 700 personas que todavía hacen cola en la puerta. La fila llega hasta la esquina del Hospital de la Paz. Todo el mundo quiere ver a Míster Gol en acción.
Empieza el partido. Algunos espectadores le piden a gritos: "¡Portillo al primer equipo!". Otros, los más críticos, hacen comparaciones entre los dos nueves, el titular de la primera plantilla (se oyen voces acerca de una posible jubilación) y el aspirante...
Gil en el palco. No hay tampoco un sitio libre en el palco. Florentino y Gil presidieron. Portillo marca el primero. Es el momento de contestar a Gil, quien comentó antes del derby (En el Atlético tenemos portillos y ventanas...). Abrazado a sus compañeros se gira al palco, mira a Gil y besa el escudo. Hay más cámaras que nunca para captar el momento. Quedaba otro gol por celebrar. Portillo había convertido la Ciudad Deportiva en un hervidero de pasión.