"No cambio este gol por todo el oro del mundo"
Portillo abrió las puertas de su casa para los lectores de AS.


El hombre gol de la cantera se ha convertido en un símbolo en su pueblo, Aranjuez, donde recibe constantemente los elogios de sus vecinos. El miércoles demostró con un inmenso zapatazo que el Madrid tiene a un nueve de garantías para el futuro.
¡Menuda la que ha organizado! No bromeaban los que le llamaban Míster Gol
Yo tampoco me lo acabo de creer. Llevaba mucho tiempo esperando este momento y ahora, cuando lo he conseguido, todo sucede muy deprisa.
Parece cansado...
Llevo dos días sin dormir. No sé ni cómo me mantengo en pie. No paro de atender a los medios ni de contestar llamadas de felicitación. En el entrenamiento de esta mañana he llegado a marearme. Le he dicho a Juan Ramón, mi técnico, que yo también soy humano.
Salta al campo en su debut y, a las primeras de cambio, zapatazo y gol... ¿Qué pensó cuando vio que la pelota entraba?
Pensé en mi familia. Tengo mucho que agradecerles. Siempre hemos estado muy unidos. Mi padre ha trabajado duro toda su vida y además sacaba tiempo para llevarme a la Ciudad Deportiva. Mi madre ha criado a su familia como la perfecta ama de casa. He crecido jugando al fútbol con mi hermano y Mari Carmen, mi hermana, está siempre a mi lado en los malos momentos.
Parece un poco tópico...
No, en serio... Pensé: "Menuda la que se tiene que estar organizando en Aranjuez". Después de que sonara mi nombre para debutar un par de veces en mi familia había aún más ganas de que las cosas salieran bien.
Había rabia en su gol, en su gesto...
La verdad que sí. Me encontraba muy a gusto desde que salí a calentar y quería aprovechar mi oportunidad al máximo.
Su verdadero nombre es Javier García Portillo. ¿Por qué se quedó con el segundo?
Es algo así como el nombre artístico. Me suena mucho más pegadizo. Portillo está bien. Me gusta.
¿Le dice algo el número 39?
Me lo dice todo. Estaba encantado porque, en el fondo, el nueve aparecía en la camiseta. Espero poder quitarle algún día el 3 a ese dorsal.
¿Qué sensación se le ha quedado, ahora, cuando la fiebre de su primer gol comienza a desvanecerse?
Ha sido como vivir en una nube. No me imaginaba esto ni en mis mejores sueños y no cambiaría este gol por nada del mundo. Tenga en cuenta que mi ilusión, mi meta, era marcar un gol con la primera plantilla. Lo he conseguido, y ahora mis ganas por trabajar han crecido aún más.
¿Cómo se definiría?
Como una persona nerviosa y cabezona. Suelo ser muy insistente cuando quiero algo. Me gusta mucho estar con mi familia. No sé que más puedo decir.
¿Le pusieron pegas sus padres cuando dijo que quería ser futbolista?
Nunca fui un buen estudiante. Creo que ellos me vieron tan convencido de lo que quería que no encontraron la manera de impedírmelo.
¿Tiene algo que agradecer a alguien?
Tener a Juan Ramón López de entrenador es lo mejor que me podía pasar. Ha sabido sacar lo mejor de mí. Y cómo hablar de Vicente del Bosque, el hombre que me fichó para el Madrid y que me dio la oportunidad de debutar. Vicente transmite una sensación de confianza difícil de explicar. Es un gran hombre del fútbol. Todo un ejemplo.
¿Y qué le dice Valdano?
Pongo la máxima atención a todos sus consejos. Tengo mucho que aprender y estoy en el mejor sitio para hacerlo.
¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de toda la primera plantilla?
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El compañerismo y la humildad que hay. Es una experiencia inolvidable.
¿Y cómo se puede encajar la vuelta al Segunda B después de tocar el cielo?
Yo no soy el único que ha tocado el cielo en la plantilla del B. Tengo asumido que mi sitio es el filial. Esperaré mi oportunidad pacientemente. No tengo prisa. Quiero avanzar paso a paso. Además, ahora en lo que más pienso es en ganar al Atlético B. Nos jugamos mucho este domingo. Mi próximo objetivo es meterles dos goles.
¿Cómo lleva lo de ser un ídolo en Aranjuez, su pueblo?