JUEGOS OLÍMPICOS | REMO

Cid y Díaz y Canalejo y García, sextos en las finales

Virginia Díaz y Aina Cid y Jaime Canalejo y Javier García fueron últimos en las finales de dos sin timonel y España cierra el remo sin medallas y con tres diplomas.

Tokio
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Cid y Díaz y Canalejo y García, sextos en las finales
JESÚS RUBIO

El remo soñaba con medallas en el canal de Sea Forest de Tokio. Pero se dio de bruces con la realidad. La que dicta que España no pertenece a la élite de este deporte, aunque con un pasito más podría alcanzarla. Con todo, dos embarcaciones se metieron en las finales olímpicas de dos sin timonel, lo que tiene su mérito. Pero las dos finalizaron sextas, lejos de la pelea por las medallas.

Primero, Jaime Canalejo (29 años) y Javier García (29 también), dos sevillanos unidos por el remo y separados por su afición al Sevilla y al Betis, salieron juntos hacia la gloria, pero les fue esquiva. Otra cosa hubiese sido una sorpresa. Terminaron sextos, a 9.96 de los hermanos croatas Martin y Valent Sinkovic (6:15.29). Completaron el podio Rumanía (+1.29) y Dinamarca (+4.59). El tiempo de los españoles en semifinales, el día anterior, les hubiera dado la plata. Pero el remo no son matemáticas, porque las condiciones del canal cambian. "La sensación es agridulce, pero no teníamos más. Nos faltó fuerza porque hicimos una regata más que el resto", resumió Canalejo, aludiendo a su pase por la repesca.

Javier García y Jaime Canalejo.

Sobre el papel, salían con más opciones Aina Cid (27 años, Amposta) y Virginia Díaz (Astillero, 30). Con el aval de tres años conquistando medallas (campeonas de Europa en 2019, plata en 2020 y bronce en 2021) y un oro en la última Copa del Mundo de Lucerna, tenían cosas que decir. Pero no consiguieron verbalizarlas sobre el agua. A 42 paladas por minuto, las que salían de cargas de entrenamiento de 120 kilómetros por semana, no consiguieron pegarse a la cabeza. Siempre fueron últimas por la calle seis. Ganaron las neozelandesas Grace Prendergast y Kerri Gowler (6:50.19), con Rusia (+1.26) y Canadá (+1.91) cerrando las medallas. Las españolas, a 9.86.

Cid y Díaz, dos remeras que pasaron por universidades americanas, se juntaron en este ciclo cuando Anna Boada dejó el bote por problemas de ansiedad. Cid, la tempestad, y Díaz, la calma, mezclaron bien. Sobre los 2.000 metros, intentaron emular a Fernando Climent y Luis María Lasúrtegui en Los Ángeles 1984, donde fueron plata. Pero, desde entonces, la nada.

También se fueron con diploma, séptimos ganando la final B, Manel Balastegui y Caetano Horta en Doble scull ligero