Champions | Atlético-Barça

Subidos al tren de Lamine

Sólo le ha marcado un gol en diez partidos contra el Atlético, pero el año pasado fue decisivo en los partidos de Liga y Copa; y este curso forzó la expulsión de Nico. El Barça se encomienda a él para el milagro.

Lamine, con sus compañeros después de ganar al Espanyol
Albert Gea
Juan Jiménez
Redactor Jefe
Redactor jefe de AS. Fue colaborador en AS (2000-04) y, después de pasar por Málaga Hoy, regresó como jefe de Sección en Málaga. Delegado de Andalucía entre 2009 y 2012, colaboró en la integración digital-papel de AS en Madrid. Cubre la información del Barça y la Selección de baloncesto. Tres Juegos Olímpicos. Colaborador de SER, Canal Sur y Gol.
Actualizado a

“No pararé hasta que la traigamos (la Champions) de vuelta”. El post en Instagram de Lamine después de la derrota en Milán el 6 de mayo de 2025 todavía retumba en la cabeza de los aficionados del Barça, que empezaron la temporada con la misma esperanza que el ‘10’. Sin embargo, ahora ven a un equipo que está más al límite incluso que el curso anterior. Si a jugar contra el Inter fue con un 3-3, al Metropolitano se presentará en la vuelta de los cuartos con un 0-2. “Esto no ha acabado”, se revolvió el jueves contra la realidad el ‘10’ del Barça, que se resiste a tirar la toalla. Lamine está en un momento de forma espectacular. Este sábado, fue el MVP del partido ante el Espanyol. Participó en los cuatro goles del Barça, dio dos asistencias, una de ellas dulcísima a Ferran, y firmó el 3-1 que casi abrocha la Liga. Sus números esta temporada son espectaculares: 22 goles y 18 asistencias en 43 partidos, rozando ya la estadística que firmó el curso anterior en 55 choques: 18 goles y 25 pases decisivos.

Lamine lo hizo todo el pasado miércoles por evitar la caída del Barça. Consciente de la situación en la que estaba el equipo, con diez jugadores después de la roja a Cubarsí, se lo echó a la espalda. Pero él no fue suficiente. Le faltó culminar alguna acción o que sus compañeros lo hicieron por él, como cuando se inventó un pase espectacular a Rashford que el inglés no pudo definir. Lamine, que hizo multiplicarse a la defensa rojiblanca, acabó exhausto y sin premio. El Atlético suele saber controlarle. Al menos en cifras. Sólo le ha marcado un gol en diez partidos. Sin embargo, ya ha sabido ser decisivo en el Metropolitano. El año pasado, marcó un 2-3 providencial que le dio media Liga al Barça y también asistió a Ferran Torres en el 0-1 que dio el pasaporte para la final de Copa.

La Champions es el gran desafío de Lamine. Y no lo está rehuyendo. La temporada pasada ya asombró al mundo en las eliminatorias contra Benfica, Dortmund y, sobre todo, el Inter. Dio una exhibición en la ida, con varias jugadas para el recuerdo (un golazo y dos palos); y de la vuelta siempre se recordará aquel zapatazo al palo cuando el partido estaba acabado; y que hubiese significado el 2-4. Por no hablar de una conducción mágica en la que Mkhitaryan terminó derribándole dentro del área en una acción que el polaco Marciniak sacó fuera. Pocas veces se había visto un jugador con semejante influencia en el fútbol de élite con menos de 18 años.

Esta temporada, Lamine también ha dejado momentos especiales. Su espectacular gol contra el Brujas, su finta en el centro del campo antes de asistir a lanzar a Raphinha y Pedri en el partido contra el Newcastle. O, aunque no terminase en gol, su acción de dibujos animados dentro del área contra el Atlético. Lamine lleva seis goles y cuatro asistencias en nueve partidos en la Champions League, su competición favorita. Otra vez, sin embargo, ve cómo se le escapa con los dedos.

Noticias relacionadas

Flick pidió la semana pasada protección para el ‘10’, que salvo una acción algo más dura de Koke, sufrió un marcaje limpio y bien planteado por Simeone, que acumula ayudas y le obliga a salir casi siempre hacia el exterior, sin opción de disparo limpio. Será curioso ver si el alemán es capaz de encontrar soluciones tácticas para Lamine; o si incluso se plantea hacerlo jugar por el centro para generar ciertas dudas en Lenglet y Le Normand. Con 0-2, Flick está obligado a hacer algo distinto en esta ocasión. Y Lamine, a firmar una gesta si quiere que el Barça siga en Europa. “Esto no está acabado”.

¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Fútbol

Productos recomendados