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REAL MADRID

Valverde se quita las cadenas

El Halcón cumplió este jueves 24 años en su mejor momento. Acabó la temporada siendo indiscutible y enterró cualquier tipo de duda. Su posición para Ancelotti, la duda.

Actualizado a
Fede Valverde en un entrenamiento del Real Madrid.
REALMADRID.COMDiarioAS

El fichaje de Fede Valverde se cerró en mayo de 2015, pero no pudo hacerlo oficialmente hasta el 22 de julio de 2016. La normativa no permitía su inscripción hasta alcanzar la mayoría de edad. Ese día cumplió los 18. Este jueves eran 24. Del Castilla (pasando por el Depor) a la titularidad en la final de la Decimocuarta en seis años. Motivos para celebrar. De los 3,3 millones de euros en los que Olocip le tasaba a su llegada a los 74,5 actuales, que se prevé que lleguen a 81,5 si sigue jugando con la misma regularidad. El paso de pajarito a Halcón de un Valverde que soplará las velas en Los Ángeles en su mejor momento.

AS le preguntaba en la previa de la final de Champions si le gustaba más ese nuevo apodo. Lo tenía claro. “Sí, bastante. Por lo menos, da un poco más de miedo”, confesaba entre risas. Su fútbol no merecía diminutivos. La 2021-22 ha sido la temporada del crecimiento definitivo del centrocampista. Se ha hecho mayor a base empuje, garra, polivalencia y pulmones. Desde que conquistase a Zidane a su regreso al club en la 18-19, el charrúa ha ido picando piedra. Pronto demostró que los cinco millones desembolsados a Peñarol fueron una nimiedad teniendo en cuenta el retorno deportivo y en el tramo decisivo del curso pasado dio un paso más: se quitó los grilletes.

Las dudas físicas son parte del pasado (se perdió 19 partidos en la 20-21 entre lesiones, problemas musculares y coronavirus). “Si tenía tantas lesiones, era porque algo no estaba haciendo bien. Eso te ayuda a mejorar, son alertas que te da la vida para que corrijas cosas. Y a mí las lesiones me ayudaron a crecer”, asumía en este periódico. Se ha notado. Durante los primeros meses de la temporada hubo vaivenes: empezó como titular y luego perdió peso en el equipo. Pero desde marzo fue indiscutible para Ancelotti, aunque la Santísima Trinidad blanca, Casemiro-Modric-Kroos, también estuviera disponible.

Sus grandes noches han llegado en el baremo que mide a los grandes, la Champions. En la remontada ante el PSG apareció en un once donde Casemiro no estaba por sanción. Aprobó con nota y a partir de ahí, Carletto siempre le encontró sitio de inicio hasta la final de París. Curiosamente, solamente un partido en la sala de máquinas, cuando el pivote brasileño no llegó a tiempo al Etihad en la ida de semis. Fue, quizá, el encuentro donde menos lució. En la eliminatoria de cuartos ante el Chelsea, la vuelta frente a los citizen y el duelo definitivo contra el Liverpoool, apareció en banda derecha. Falso lateral, complemento en la construcción y martillo arriba: la asistencia a Vinicius que supuso la Decimocuarta salió de su bota. Una navaja suiza nacida en Montevideo que ha hecho de su versatilidad la llave para volverse indiscutible. Arrancó el curso como recambio para casi todos y lo terminó como el noveno futbolista más utilizado por Ancelotti con 2.860 minutos (46 partidos).

La incógnita

¿Su demarcación favorita? “En el medio me siento más cómodo, ser más vertical y ayudar en defensa. Por la derecha a veces eso se pierde un poco”, dijo antes de la ida contra el City. Puntualizó, eso sí: “Si mi granito de arena es aportando ahí, bienvenido sea”. Su técnico es consciente de su potencial. Ya reconoció el propio jugador que le pidió que se prodigase más en el disparo lejano. Se pudo observar en el tramo final de la temporada y en Valdebebas, antes de poner rumbo a Estados Unidos, dejó un golazo con la zurda del que presumió el equipo blanco en sus redes. Si él prefiere su posición natural, la derecha es la única sin dueño fijo en el equipo blanco. Con Benzema y Vinicius como inamovibles y Rodrygo, Hazard, Asensio y el propio Fede como candidatos a completar el tridente.

Ya sea como parte del trío de mediocampistas en el habitual 4-3-3 de Ancelotti o algo más escorado a la banda, la única incógnita respecto al uruguayo por resolver, está en disposición de dar el salto definitivo. Olocip prevé un gran crecimiento en la 2021-22. El curso pasado generó con sus acciones un tanto más de los esperados cada 529,4 minutos. En el venidero, el gigante de la inteligencia estima que el ratio bajará a 367. En el Madrid son conscientes que el diamante ya está prácticamente pulido, el pasado agosto le renovaron hasta 2027. Junto a Camavinga y Tchouameni, Valverde asegura el relevo generacional en la sala de máquinas blanca. Mientras el futuro llega, Ancelotti sabe Valverde es apuesta segura en el presente.

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