La resilencia del Granada de Pacheta
El Granada es el único equipo, clasificado del 15 para abajo, que no ha cambiado de entrenador. Pacheta cuenta con el reconocimiento de la afición a pesar de los apuros clasificatorios.

La noria del Granada volvió a dar otra vuelta, en este caso para bien. El equipo supo reaccionar tras dos derrotas consecutivas en un momento clave de la temporada con un triunfo ante el Deportivo en Riazor que vale oro. En este punto el caso de Pacheta es llamativo. La Segunda División está siendo, nuevamente, una trituradora de entrenadores.
Hay un dato para tener en cuenta. El Granada es el único equipo clasificado entre el 15 y el 22 que no ha movido su banquillo. El resto de los equipos implicados en la zona peligrosa han cambiado varias veces de técnico. El Zaragoza va por el cuarto; Mirandés, Cultural y Valladolid llevan tres; Huesca, Cádiz y Leganés han empleado dos entrenadores. Muchos movimientos que, como podemos ver, no han sido el revulviso que se esperaba.

Cuando un equipo va mal, lo normal es que la afición pida el cese del entrenador. Esto no ha pasado en Granada porque la gente valora el esfuerzo del burgalés en una temporada complicada marcada por muchas circunstancias adversas: limite salarial sobrepasado, traspasos obligados para equilibrar cuentas (Boyé o Faye), escaso fondo de armario (20 fichas profesionales), complicada aportación del Recreativo Granada porque el. filial, ahora en Tercera RFEF, trata de evitar su tercer descenso consecutivo,
Hay más factores. Mal arranque de campeonato con un punto sobre 15, fractura entre la afición y la propiedad del club, plaga de lesiones y problemas para convertir en goles el mucho fútbol que este equipo genera. “Llevamos muchos meses mereciendo más puntos de los que sacamos, porque generamos más ocasiones que el rival, y seguiré defendiéndolo mientras siga siendo así” comentaba en la rueda de prensa previa al duelo en tierras coruñesas.

En esta campaña llena de volantazos y vaivenes, Pacheta ha tenido que reinventarse una y mil veces. El último ejemplo lo tenemos en el pasado partido. Pacheta empleó un 5-3-2. Tres centrales y primera titularidad de Diaby, cedido por el Elche, que fue de menos a más. En el centro del campo apareció Manu Trigueros, que no era titular desde la jornada 3 y que dio un recital combinando pases largos de gran calidad con recuperación de balones. Recordó al de sus mejores tiempos en el Villarreal. El retoque de lo que los entrenadores conocen como ‘columna vertebral’ (portero, central, medio y delantero) lo completó José Arnaiz, que actuó de eso que muchos llaman ‘falso 9’. Anotó su quinto gol. En la segunda mitad Pascual encontró el gol que no le llegaba y suma seis.
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De esta manera el Granada sigue con el retrovisor. Suma 35 puntos, cuatro por encima del descenso, frontera marcada por el Huesca y tiene este domingo un partido de órdago contra un Andorra al alza. Pacheta sigue confiando en que el Granada sea uno de los mejores de la segunda vuelta.
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