El clásico lindo
Morientes y Puyol, aclamados en la previa, por los seguidores mexicanos de ambos equipos en la Plaza de la Revolución, lugar en el que se pudo seguir el partido en directo

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La plaza de la Revolución de México vibró con El Clásico. Las más de 5.000 personas que se dieron cita para ver el partido en las pantallas gigantes que LaLiga en la céntrica plaza de la capital mexicana pudieron disfrutar del partido, aunque solo mitad lo hicieron de la victoria del Barcelona. México vivió dos jornadas ‘clásicas’ este fin de semana: el sábado 18, el Chivas-América, considerado el Clásico mexicano, y ayer el de LaLiga. Según los propios aficionados mexicanos América es como el Real Madrid y Chivas, el Barcelona. Alguna camiseta de América se veía en la plaza, orgulloso del triunfo 2-4. Horas antes del inicio del encuentro se podía ver como la fiesta estaba garantizada para ver el Barcelona-Real Madrid. La larga fila de aficionados que aguantaba desde dos horas antes de la apertura son una muestra de la pasión por el Clásico.
La llegada de Fernando Morientes y Carles Puyol a la plaza fue muy celebrada y durante el tiempo que estuvieron sobre el escenario, en la previa del partido, sus nombres fueron coreados en numerosas ocasiones. A los ocho minutos, los aficionados madridistas celebraron de forma entusiasta el primero gol con el grito “¡Madrid, Madrid!”. Hasta ese momento, los seguidores blancos habían celebrado las dos primeras paradas de Courtouis. Al borde del descanso, le llegó el turno de alegrarse a los aficionados azulgranas con el gol de Sergi Roberto. El gol anulado a Asensio, por fuera de juego, fue recibido con aplausos por los seguidores culés y lamentos por la decisión del árbitro por parte de los madridistas. El segundo tanto barcelonista desató la locura en la hinchada culé, y dejó a la afición madridista con cara de decepción y el sentimiento con el adiós en al título liguero, según comentaban a la salida.





