El asesinato de Antonio Rodríguez López sigue siendo un misterio 55 años después
55 años después, el asesinato de Antonio Rodríguez López sigue siendo una incógnita. Fue el presidente del Málaga que fichó a Viberti y trazó un plan para ascender y jugar en Europa.


El 30 de julio de 1971 Antonio Rodríguez López, presidente del Málaga, fue asesinado por dos individuos que le abordaron mientras se dirigía a su domicilio a bordo de un descapotable. La víctima recibió dos puñaladas, una en la yugular y otra en el corazón. Tuvo tiempo de sacar su revolver para disparar contra uno de los atacantes, que falleció. El otro se esfumó.
Aquel crimen conmocionó en Málaga y su sepelio fue toda una demostración de duelo y pesar con mucha gente en el cortejo fúnebre con varios jugadores como Migueli, Irles, Pons o Viberti portando el féretro. Las investigaciones no llegaron a ninguna conclusión y 55 años después, las motivaciones de este suceso siguen siendo un misterio.

Crimen sin resolver
En el podcast ‘Brazalete Negro de Radio Primavera Sound y Panenka’, Aitor Lagunas, profundiza en aquel suceso con la colaboración del periodista Dani Marín. donde ha recabado testimonios de personas que vivieron de cerca aquel suceso cruento. Varios directivos del Málaga se encontraban en el Hotel Meliá Madrid presentando la edición del Trofeo Costa del Sol con participación del Estrella Roja, Valencia y Panathinaikos.
Los acontecimientos se fueron sucediendo y de los temores se pasó a las certezas. José María Zárraga ex jugador del Real Madrid, era el gerente malaguista y su declaración a los periodistas dejó a más de uno con la mosca detrás de la oreja. “Se tomaba las amenazas demasiado a la ligera” .¿Amenazas? ¿De qué y por qué?

Boom del turismo
Natural de Ourense (1933), Antonio Rodríguez empezó como soldador y pasó por Bilbao o Francia, siempre relacionado con la industria del metal. Entonces el boom del turismo en la España de los años 60 le llevó a la Costa del Sol, y en concreto hasta Torremolinos. Se hizo multimillonario y abrió su propio hotel, el San Antonio.
En 1969 accedió a la presidencia del Málaga, que acababa de descender a Segunda. El equipo recuperó la categoría y con jugadores como Deusto, Viberti, Vilanova, Álvarez, Conejo, Migueli o Irles se puso para la primera piedra para lo que se conoció como ‘el quinquenio dorado’. Cinco años seguidos entre los grandes. El sucesor de Rodríguez fue Rafael Serrano Carvajal.

El gallego vendió ilusión a la afición. Hablaba de jugar en Europa y de ampliar el estadio. José María Goicoechea, portero titular en la campaña 1969-70 rememora para este podcast sobre la personalidad de este presidente: “No veas como se ponía cuando perdíamos. Demasiado crispado”. José Álvarez añade: “Quería ir a Europa. Viberti era su estrella”.
Sale el nombre de Viberti. Un jugador emblema para aquella generación. José Martínez, 11 temporadas en el equipo, tiene una visión algo amarga. “Tuvo más fama de lo que podría dar al equipo”. Manolo Castillo recuerda que el día de su muerte estaba hecho polvo, que le llevó en su coche y no paraba de decir. “Hay que encontrarlo, hay que encontrarlo”. Castillo se refiere a un posible precontrato con el Real Madrid.

Este extremo lo corrobora el recordado periodista Paco Cañete en su ‘Historia del Málaga’ y va más allá. Daba por hecha su marcha al equipo madridista y el fichaje del delantero Marianín, de la Cultural Leonesa. Todo eso se frustró con la muerte del dirigente orensano.
Cañete definió a Rodríguez López como: “un gallego al que no le gustaba el fútbol y supongo que no sabía ni donde estaba La Rosaleda. Con su incorporación, el Málaga cambió de arriba abajo uy pasó de candidato al descenso a Tercera a alcanzar el ascenso a la máxima categoría”.

Negocios opacos
Detrás de aquel presidente dictatorial, hecho a si mismo y generoso con las primas que pagaba de su bolsillo y en metálico había un lado opaco. Rodríguez tenía negocios con Gibraltar, la colonia inglesa en tiempos donde Francisco Franco, entonces Jefe del Estado, decidió cerrar la verja.

Noticias relacionadas
Tanta oscuridad da que pensar con el paso de los años. Y muchas dudas razonables. ¿Por qué le mataron? El asunto es que podría tener enemigos muy poderosos en altas esferas. Esto puede explicase que el caso se diera por zanjado en poco tiempo. Poco después se celebró el torneo. No hubo minuto de silencio ni brazaletes negros en señal de duelo. ¿Por qué?
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar