Borja Viguera: “El ‘efecto Matarazzo’ sigue vivo”
El exjugador de Real y Athletic cree que la semifinal se resolverá en Anoeta, y asegura que Valverde es el mejor entrenador que ha tenido en su carrera.


Borja Viguera (Logroño, 38 años) vistió las camisetas de la Real Sociedad y del Athletic, los dos equipos que se van a enfrentar este miércoles en San Mamés en la ida de semifinales de la Copa del Rey (21 horas). El delantero riojano se formó en el Berceo, para dar posteriormente el salto a las categorías inferiores de Zubieta. Con el primer equipo txuri-urdin jugó 16 partidos, y después de vestir también las elásticas de Nástic de Tarragona, Albacete y Alavés (su mejor etapa como profesional), firmó con el conjunto rojiblanco, con el que logró vivir noches de Champions, una final de Copa que perdieron contra el Barcelona, y ganó una Supercopa. Borja, que trabaja desde hace tres años como técnico en categorías inferiores en Zubieta, atiende a AS para dar sus impresiones de lo que espera del encuentro entre guipuzcoanos y vizcaínos.
Si un derbi ya de por sí es especial, en una semifinal ni hablemos.
Ya un derbi es un partido especial de por sí, y si encima te estás jugando un pase a una final de Copa del Rey, aún más. Es verdad que el partido es en San Mamés, pero es el primero de la serie y seguro que será un partido en el que se vaya a disfrutar. Habrá buen ambiente, y a ver qué pasa.
Tengo que preguntárselo. ¿Con quién va?
Evidentemente ahora estoy en Zubieta trabajando, pero yo pasé dos años en Bilbao donde estuve muy a gusto; hice un montón de amigos no solo jugadores, también gente del staff que sigue prácticamente el mismo con Ernesto y yo tuve la suerte de poder disfrutarlo, pero la Real, como he dicho muchas veces, es el equipo que me abrió un poco las puertas del fútbol. Me vine a Donostia con 16 años recién cumplidos, y aquí me ha formado como futbolista y como persona. En la actualidad estoy intentando seguir con eso, y ser quien forma a los chavales, a la gente que viene a entrenar a Zubieta. Ahora soy un hincha más de la Real que va a Anoeta todos los fines de semana con los hijos, y estoy disfrutando del momento.
El precedente de derbi de Liga está muy reciente. Los dos tendrán la lección aprendida y puede haber menos sorpresas...
En el fútbol cada partido es un mundo, es completamente distinto, y un derbi aún más y en una semifinal de Copa. Es verdad que en el derbi que se ha jugado hace bien poco la Real llegaba en mejor momento, yo creo que lo demostró y que mereció ganar, pero hubo la expulsión de Brais, el gol de Galarreta, y al final, si llega a durar un poco más, casi llega a ganar el Athletic. La Real sigue en buen momento, el famoso ‘efecto Matarazzo’ sigue vivo, y el Athletic también ha reconducido un poco la situación que tenía, que con la Champions, la clasificación en Liga, muchas bajas, muchas lesiones... Es un equipo que siempre se sobrepone, que tiene un magnífico entrenador y seguramente vaya a más también.
El Athletic es un equipo que siempre se sobrepone, que tiene un magnífico entrenador y seguramente vaya a más".
Borja Viguera
En el fútbol nunca se sabe, pero todo el mundo tiene la impresión de que la eliminatoria se va a decidir en la vuelta.
Es lo normal, no es un partido cualquiera, son unas semifinales sobre todo para estos equipos. Si es Real Madrid, Atlético o Barcelona están más acostumbrados a jugar finales. Es un partido en el que quizás haya un pelín más de tensión, en el que sabiendo que quedan 90 minutos, no puedes ganar la eliminatoria en ese primer encuentro; un poco todo eso. Todo hace indicar que evidentemente se resolverá en Anoeta dentro de casi un mes, pero los 90 minutos también son importantes. También, desde que quitaron lo de los goles de valor doble fuera de casa, hace que todo se resuelva más en la vuelta; seguramente sea un partido con más tensión de lo habitual, y el que esté más tranquilo puede hacerlo mejor.
Por su experiencia, ¿cómo viven los días previos a un partido así los jugadores?
Evidentemente es un derbi y son unas semifinales de Copa. Es verdad que últimamente tanto Athletic como Real están acostumbrados más a este tipo de partidos, a jugar sobre todo en Copa del Rey, y a partir de ahí saber gestionar momentos malos que van a tener durante el partido. Son partidos que por mucho que tú puedas pensar que estás tranquilo o que lo tienes controlado, hay momentos en los que es imposible. También el ambiente que habrá en San Mamés hará que sea un partido muy, muy especial y complicado.
¿Cómo recuerda lo que era jugar en San Mamés como visitante? ¿Y como local?
De local evidentemente es una gozada por el ambiente que se crea. También he podido vivir siendo jugador del Athletic noches muy bonitas de Europa, una semifinal de Copa contra el Espanyol en la que no hicimos un buen partido y nos fuimos 1-1 al partido de vuelta y después fuimos capaces de ganar en Barcelona, partidos en los que la gente está muy metida y te lleva en volandas. Como visitante, yo el partido que jugué con el Sporting lo disfruté mucho dentro de que fue complicado, muy exigente, al final cuando vas a un estadio como San Mamés lo primero que tienes que hacer es disfrutar del entorno, del partido, de lo que hay, y luego intentar estar lo mejor posible; sobrevivir a esos momentos en los que la gente y el rival aprieta, pero sobre todo disfrutar. Siempre he sido partidario de cuando entro a un campo de fútbol, sea cual sea, disfrutar. Y si es un escenario como San Mamés, o al revés como pueda ser Anoeta, disfrutar todo lo posible.

Jugó en la Real, y después fichó por el Athletic, pero hubo otros equipos entre medias.
Fue muy natural. Siempre he dicho y siempre diré que estoy eternamente agradecido a que me abriesen las puertas de Zubieta porque vine muy pequeñito aquí dejando todo mi entorno: mis amigos, mi familia...Es verdad que está aquí cerquita desde Logroño, pero al final es dejar muchas cosas por el fútbol. Tanto en Zubieta como en la Real, en Olarain, donde estaba el colegio mayor donde viví los primeros años, fue una etapa muy bonita, maravillosa. Y ojalá hubiese hecho toda la carrera en la Real, pero cada uno tiene que coger un camino distinto. Yo me fui cedido, me lesioné de gravedad, y al final me surgieron otras oportunidades. Me fui al Alavés...
La explosión.
Otro club al que le estoy agradecido no, lo siguiente, porque pasé quizás los dos años más bonitos de mi carrera deportiva, y eso llevó a que varios equipos y en este caso el Athletic se interesase por mí. Iban a jugar la previa de Champions, y todo indicaba que era lo mejor para mí, para mi progresión. Pasé en Bilbao años muy bonitos es verdad que no tuve mucha continuidad en el terreno de juego, pero viví cosas que ni en mis mejores sueños las hubiera imaginado como jugar una final de Copa, ganar una Supercopa, jugar Champions, Europa League... Vivir partidos que los veía por la televisión y no me imaginaba que los fuera a vivir. El paso fue muy natural, es verdad que hay un periodo intermedio en el que aparecen varios clubes y por eso tampoco fue tan violento de decir cambio la Real por el Athletic. Entre medio hubo una etapa muy bonita que me catapultó a que el Athletic se pudiera fijar en mí.
¿Recuerda su primer gol con el Athletic? Creo que estuvo Aduriz en la jugada. Coincidir con él no era precisamente competencia fácil.
Realmente ‘Adu’, el año anterior en el que se metieron en la previa de Champions, el primer año de Ernesto, acabó con muchos problemas de pubis. Casi no entrenaba ni jugaba, y al final en verano decidió operarse, y esa operación fue el milagro máximo porque a partir de ahí parecía que tenía 25 años. Tenía un nivel altísimo que le llevó a que le llamase la selección española. Competir con esos animales que tenía enfrente era difícil, pero aprendí mucho. Viví lo que es un vestuario ya top jugando Champions, casi no entrenábamos porque jugábamos miércoles y domingo, eran muchísimos viajes, cosas que no me hubiese imaginado en mi vida.
Usted pudo vivir una final de Copa. Más allá del resultado final, ¿cómo es vivir un partido así?
Si soy sincero es una de las semanas más bonitas que he vivido dentro del fútbol. Es todo súper bonito, se va acercando el día y es una semana completamente distinta a la de un partido de Liga. Es verdad que nosotros jugamos contra el Barcelona en el Camp Nou, éramos locales y ellos visitantes; el club decidió eso para que pudiesen ir más aficionados al ser entonces el estadio más grande en el que se podía hacer. Estuvo mi familia, mi mujer, cosas que ni en mis mejores sueños me las hubiese imaginado. Es cierto que luego perdimos y que no jugué, de hecho no estuve ni convocado, pero son momentos como el de la llegada previa del autobús, en los que recuerdo que había infinidad de gente esperándonos en la puerta del campo; luego, aunque parezca una tontería, el cambiarnos en el vestuario del Barcelona como locales, etc. Una serie de cosas que evidentemente no se me van a olvidar nunca, y eso que ni siquiera jugué y perdimos, pero no se juega todos los días una final de Copa.
Mikel Oyarzabal es un jugador capital y fundamental para la Real Sociedad".
Borja Viguera
En su etapa en la Real, la Copa no se disputaba tanto o daba la impresión de que no se tomaba tan en serio. Pero con la llegada de Imanol al banquillo eso cambió.
Es verdad que ahora el formato de Copa es mucho más chulo. El año que yo la disputé con el Athletic, desde que entrabas en el bombo eran partidos de ida y vuelta, y eso hacía que todos los equipos más grandes o mejores llegasen sobre todo a cuartos y a semis. Con el formato de ahora hay más tensión en los partidos, no te puedes relajar, estás siempre alerta, etc. Antes muchos jugadores que eran más titulares igual no iban ni convocados al partido, y ahora tienen que ir y hasta juegan por si se complica el encuentro. Todo ha hecho que se tome más en serio. En la Real, Imanol le dio bastante seriedad a todo esto, de hecho ni cambiaba el portero.
Con Matarazzo...
…también se le está dando continuidad, y por ejemplo ahora te plantas en una semifinal con el partido también de vuelta a casa, con todo a favor -aunque lo puedes perder como ocurrió frente al Mallorca-, y te plantas en la final. Estás ahí otra vez, a dos partidos de una final. Yo he vivido una como jugador, y me imagino que poder vivirla como aficionado tiene que ser también una locura.
Real Sociedad y Athletic son dos clubes de cantera. ¿Pero si tuviera que decir cuál es la diferencia principal entre ambos cuál sería?
Dentro de que son muy parecidos en la forma de ser, en la forma de hacer un poco, es verdad que mi época de cuando estuve en la Real no es la misma que ahora, ni la misma a la que yo llegué al Athletic. No sé cómo se vive ahora o cómo es el día a día de un jugador del primer equipo, yo lo que puedo decir es cómo se vive en Zubieta el fútbol base ahora, la importancia que se le da al jugador, pero no al jugador aún de fútbol, sino al jugador como persona. El chico que entra en Zubieta, si va quemando etapas, si llega al Sanse y ojalá al primer equipo, bien, pero si no, que se lleve algo de Zubieta como persona o para jugar en otro equipo. Todos los que estamos ahora en el fútbol base nos desvivimos para que eso suceda.
Y en el Athletic...
Es verdad que yo el fútbol base no lo viví, fue más el primer equipo, y a mí lo que más me llamó la atención fue que daba igual quien fueras o de dónde llegarás, que en el momento en que entrabas por la puerta de Lezama te hacían sentir como si llevaras en el Athletic toda la vida. Es algo que a mí me llamó mucho la atención y que agradecí porque venía de fuera, y de primeras que me transmitieran eso y me acogiesen de la manera en que me ha acogieron me ayudó muchísimo.
En su etapa en el Athletic le dirigió Valverde. La actual no está siendo una temporada sencilla, pero el club y la plantilla están con él a muerte.
No soy yo quien vaya a descubrir a Ernesto ahora. Es un entrenador como la copa de un pino; para mí es el mejor entrenador que he tenido, y eso que tampoco tuve mucha continuidad, pero es normal que estén con él y que el club esté con él. También entiendo a la gente que, evidentemente hoy vivimos un poco en esa burbuja de los resultados, y que si no ganas dos partidos ya se cuestione todo, pero lo importante es que el club no lo haga. Confían en él, los jugadores evidentemente también, y es el mejor entrenador de la historia del Athletic de largo. En cuanto a los españoles estará ahí en el Top-3 o Top-5; dentro de su naturalidad, de ser un tío normal, evidentemente estará sufriendo porque ve que al equipo le ha costado arrancar. Al principio sí, luego que no, pero ya se vio el otro día también con el gol de Williams en Mestalla cuando fue a darle un abrazo que están con el entrenador. Al final el respaldo tanto del club como de los jugadores es lo importante. También hay muchísimos aficionados que están con él, pero evidentemente los habrá que no estén de acuerdo.
De entrenador a entrenador. ¿Se puede decir ya que la clave de esta nueva Real es Pellegrino Matarazzo?
Evidentemente, el cambio que por desgracia supuso la destitución de Sergio que había sido alguien que había pasado por prácticamente todas las categorías del fútbol base, que había hecho unos años en el Sanse espectaculares, al que se le da la oportunidad de llegar al primer equipo... Hoy en día se vive de los resultados, y el club decidió cesarlo y vino Matarazzo, y el ‘efecto Matarazzo’ sigue vivo. En el fútbol hay que aprovechar mucho estos momentos porque seguramente vengan malos también, y esos momentos hay que pasarlos. Ahora que estás un poco en la ola buena, aprovecharla al máximo. Ha habido partidos en los que el equipo no ha merecido ganar como el día del Barcelona, pero estás un poco en esa ola en la que todo te sale, todas esas cosas que quizás en la era Sergio no hubiesen pasado, por lo tanto hay que aprovecharlo.

Ahora el equipo está más sólido.
Sí y jugadores como Soler o Guedes incluso han sido futbolistas a los que con Sergio aún les estaba costando un poco arrancar al venir de otros clubes, y ahora con el tiempo están mejor. En las últimas semanas de Sergio, Oyarzabal tampoco estuvo disponible, cosas que aunque no lo parezca son importantes. Ahora está toda la plantilla excepto Take y ‘Barrene’, que son dos jugadores muy importantes; Yangel también entró el otro día y seguramente va a ser importante al igual que Óskarsson. A ellos hay que sumar a los chicos del Sanse que también están aportando como Dani y Ochieng, Aguirre está asomando la cabeza... Todas esas cosas nos pone contentos a los que estamos en Zubieta, y ojalá que entre todos podamos ver a la Real en una final, y también en Europa.
¿Es Oyarzabal el mejor jugador de Euskadi en la actualidad?
Ahora mismo para mí sin duda. Evidentemente hay muy buenos jugadores en Euskadi tanto en la Real como en el Athletic, Osasuna, o incluso fuera, pero por el momento de forma de Mikel, por cómo se echa el equipo a la espalda... eso quiere decir mucho. Recuerdo que en Getafe falló un mano a mano, después empataron ellos, y en la última jugada Aramburu metió el gol; fue como una liberación y eso es porque él siente la Real como suya. Ahora está con la flechita para arriba, le sale todo, y se echa el equipo a la espalda desde el minuto uno hasta que su cuerpo aguanta. Es el ‘9’ de la selección, y ojalá siga así porque para la Real es capital y fundamental.
¿Se atreve con algún resultado?
Evidentemente la Real está en un momento de forma muy bueno. El Athletic está ahí, y otra vez parece que engancha dos resultados buenos; ojalá una victoria por la mínima de la Real, pero que la eliminatoria llegue viva a Anoeta. Habrá un ambientazo de locos con el recibimiento, y yo que he estado en muchos dentro del autobús, sé de las buenas vibraciones que eso transmite en un partido especial e importante. Es ‘el partido’, y ojalá pueda darse el poder rematar la vuelta en Anoeta.
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