BARÇA-BAYERN

Ter Stegen, del amor al drama

El alemán ganó la Champions en su primer año, pero ha sido testigo en primera persona de las humillaciones de Turín, Roma, Lisboa y del 1-4 contra el PSG sin buenas actuaciones.

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Ter Stegen, del amor al drama
MANU FERNANDEZ AFP

Si la Champions mide los límites de los mejores, Marc-André Ter Stegen empezó bien pero ha continuado mal con el paso de los años. Su historia con la competición ha pasado del amor al drama. Nada más llegar al club azulgrana, en la temporada 2014-15, el alemán colaboró a ganar el título. No tuvo la misma importancia, por supuesto, que Suárez, que reventó las eliminatorias de octavos y cuartos de final; tampoco de Messi con aquella actuación histórica en el Barça-Bayern, pero dejó alguna pincelada. Un penalti parado al Kun Agüero en los octavos y la que fue reconocida como mejor parada del torneo en la vuelta de las semifinales en Múnich, después de salvar sobre la línea un gol cantado.

Pero, desde entonces, Ter Stegen no ha hecho sino vivir pesadillas. La de Turín (3-0), la de Roma (3-0), la de Liverpool (4-0), la de Lisboa (2-8), la del Camp Nou ante el PSG (1-4). Es cierto que el foco nunca ha ido sobre él, pero también que no ha sido el salvador que podía esperarse de alguien que, en su día, reclamó ser el portero mejor pagado del mundo. No se recuerda ninguna parada salvadora de Ter Stegen en esos partidos clave, algún destello que permitiese al Barça agarrarse a aquellas eliminatorias. Contra la Juventus no fue capaz de adivinar los disparos de Dybala; frente a la Roma, no salió bien ante Dzeko en la jugada del 1-0 y demostró sus problemas a balón parado en el 3-0 de Manolas. Contra el Liverpool se empequeñeció en los remates de Wijnaldum y en el 2-8 ante el Bayern pareció invisible. Le tiraron 13 veces a puerta y le metieron ocho goles. El año pasado tampoco pudo con Mbappé.

Estos años, siempre ha habido cabezas de turco en aquellos partidos. Mathieu en Turín; Semedo en Roma, Alba o Valverde en Liverpool, Setién en Lisboa. Ter Stegen se ha ganado una buena reputación en el Barça, pero le ha faltado alguna noche heroica en la Champions. Como sí tuvo Valdés en la final de 2006, o el mismo Zubi, fantástico ante Lombardo en la final de 1992.

El Bayern será, además, una buena prueba para saber dónde está exactamente el nivel de Ter Stegen, al que se vio todavía algo dubitativo en el partido contra el Getafe, fruto de la inactividad. Jugar contra Neuer siempre motiva a Ter Stegen, que hasta ha evitado alguna convocatoria con la Mannschaft deslizando que merecía el sorpasso.Pero eso no ha sucedido, y lo que sí han llegado son dos operaciones en el tendón rotuliano derecho que han complicado su regularidad en la portería. En Barcelona, no obstante, nadie discute a Ter Stegen, y hasta ha habido voces que han pedido para él la capitanía que ahora tienen cuatro jugadores de La Masia. Su relación con algún núcleo del vestuario pasó malos momentos, especialmente con Messi y su guardia de corps. Ahora, sin el argentino, podría ganar peso. Pero donde necesita hacerse grande es en el campo.