DEPORTIVO

El Deportivo socializa el gol

El Depor lleva seis tantos con seis firmas distintas: Miku, Quiles, Menudo, Doncel, Noel y Lapeña. El año pasado tardó ocho partidos en reunir seis goleadores.

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Héctor felicita a Doncel por su gol al Celta B junto a Noel, otro goleador ante los clestes.
Jesus Sancho (Sanchofoto) Diario as

El Deportivo ha comenzado la temporada de forma inmaculada. Seis puntos de seis, líder del Grupo I de Primera RFEF, Ian Mackay imbatido y seis goles marcados. Un arranque perfecto con un pleno de puntos que no se conocía en A Coruña desde hace 15 años, lo que no está nada mal. Los de Borja Jiménez lo han hecho además mostrando dos caras, dos perfiles distintos de equipo en función de las circunstancias. Un conjunto arrollador y dominante en su estreno ante el Celta B en Riazor (5-0) y un Depor que supo sufrir y adaptarse a las especiales y difíciles condiciones del campo del Tudelano (0-1).

En este esperanzador comienzo también está destacando el gol que se ha reunido la nueva plantilla tras la revolución llevada a cabo este verano por la secretaría técnica. Y es que los seis tantos que suman los blanquiazules hasta la fecha llevan seis firmas distintas: Miku, Quiles, Menudo, Doncel, Noel y Lapeña. Para hacerse una idea, la pasada temporada el Deportivo tardó nada menos que ocho partidos en conseguir que marcasen seis jugadores: Beauvue, Bóveda, Héctor, Lara, Diego Rolan y Borja Galán.

La estrategia

Si la socialización del gol siempre es una buena noticia para un entrenador, también lo es que funcione la pizarra. En el primer encuentro ante el Celta B fue un festival de los jugadores ofensivos. Marcaron los tres delanteros de la plantilla (Miku, Quiles y Noel) y dos futbolistas de segunda línea (Menudo y Doncel). Si en el debut todos los tantos se fabricaron en jugada dinámica, en el Ciudad de Tudela funcionó la estrategia con una falta lateral ejecutada por Juergen Elitim y perfectamente cabeceada por Lapeña. El tanto, al margen de costarle una comida a Borja Jiménez, también aleja fantasmas del pasado año, en el que el primer gol a balón parado llegó después de 21 partidos.