VALENCIA

Marcos André, Wass y Guedes dan alas a Bordalás

El brasileño entrenó por primera vez y tuvo de guía a Guedes y Wass, dos jugadores que han estado cerca de salir pero a los que Bordalás se ha ganado.

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Marcos André, Wass y Guedes dan alas a Bordalás
DAVID GONZÁLEZ DIARIOAS

Por fin José Bordalás tiene a su deseado Marcos André entrenando bajo su mando. El brasileño saltó al terreno de juego con el resto del grupo para trabajar con la esperanza de poder estar mañana ante el Alavés. Bordalás quiere que esté, él quiere estar pero ello solo depende de que en el club den salida a Kang-in Lee y libere plaza de extracomunitario,algo para lo que el día de hoy es clave.

Y en su primer día, André no ha podido tener mejores guías. Más allá de por su importancia en el vestuario, por lo que supone para el equipo la afición y Bordalás. Guedes y Daniel Wass fueron los futbolistas que más tiempo pasaron con André en su primera sesión de trabajo en Mestalla. Los dos futbolistas han estado en la rampa de salida este verano, uno por voluntad propia otro por deseo mutuo del jugador y el club, sin embargo a cinco días del cierre del mercado ambos tienen un pie y medio dentro del club.

La capacidad de Bordalás de convencer a los futbolistas supuso la primera piedra, la voluntad de ambos de creerse al alicantino y ver con buenos ojos quedarse, la segunda y el mercado ha hecho el resto. Con Kane quedándose en el Tottenham, en los Wolves ven más complejo que los 'Spurs' puedan pagar los 40 millones por Adama, por lo que no ingresarían dinero para lanzarse a por Guedes. En el caso Wass, el danés finalmente se quedará en el club.

Así, si todo transcurre con normalidad y ningún club apoquina 35 millones por Guedes, Bordalás podrá alinear a su deseada delantera. Con Guedes y Soler en las bandas, André y Maxi arriba y Wass junto a Racic en el centro del campo, al alicantino se le quedará una plantilla interesante para poder mirar a la zona noble de la tabla. A cinco días de que cierre el mercado, Wass, Guedes y André dan alas a Bordalás, solo falta que ninguna se rompa.