Francia

Una Supercopa descafeinada sin Mbappé ni Sergio Ramos

PSG y Lille abren este domingo (20:00 horas) la temporada del fútbol francés con el título de la Supercopa, que se disputa en la ciudad israelí de Tel-Aviv.

0
Previa de la Supercopa de Francia PSG-Lille sin Mbappé ni Ramos.
ALBERT GEA REUTERS

PSG y Lille abren el telón de la temporada en Francia con una Supercopa descafeinada por las múltiples bajas que tiene el conjunto parisino. Los de Pochettino jugarán con prácticamente un once repleto de suplentes y, de los fichajes, únicamente Wijnaldum y Achraf entraron en la convocatoria. Ramos sigue recuperándose de sus molestias en el muslo y Donnarumma todavía no ha vuelto de vacaciones tras ganar la Eurocopa.

Sin duda, la baja más destacada del PSG es la de Mbappé. Aunque el internacional francés ya ha vuelto a los entrenamientos, Pochettino ha decidido reservarle para tenerle a punto antes del debut de la próxima semana ante el Troyes en la Ligue 1. El futuro del delantero sigue siendo incierto y nadie puede asegurar que seguirá en París, ni tampoco que se marchará antes de que cierre el mercado.

El aliciente principal de la final será la revancha que quiere el PSG tras el Lille arrebatarle la Ligue 1 en mayo. Los norteños, en plena crisis económica, han perdido a su entrenador, Galtier, además de dos puntales en la consecución del título como Maignan o Soumaré, traspasados al Milan y Leicester respectivamente. Sin tan siquiera haber fichado, el partido se prevé más igualado de lo normal pese al once de circunstancias que alineará el PSG. Los canteranos Bitshiabu (1,96 y 16 años), Edimbe y Kalimuendo apuntan a titulares con el objetivo de demostrarle a Pochettino de que pueden tener sitio en la plantilla esta temporada. Respecto al once que sacará Pochettino, Draxler podría acompañar a Icardi (que ayer confirmó en redes sociales que seguirá en París) en ataque y Gueye podría formar doble pivote con Wijnaldum. Achraf, que ha sido de lo más destacado en la pretemporada, será titular en la banda derecha en un once plagado de suplentes y en un partido que, según Pochettino, puede determinar el devenir de varios jugadores en el club.