DEPORTIVO

Lendoiro y la salida de Valerón: "Lo veía como nuestro Cruyff"

El expresidente critica al club por no aclarar los motivos de su marcha, por no tratar de convencerlo e incluso por no ofrecerle confianza ni libertad de actuación.

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Juan Carlos Valerón y Lendoiro en una rueda de prensa
JESUS SANCHO DIARIO AS

La salida de Juan Carlos Valerón del Deportivo la semana pasada pilló a todo el deportivismo por sorpresa. También a Augusto César Lendoiro, expresidente blanquiazul, que en su día ya vivió la primera despedida del canario, en aquel caso como jugador. El de Corcubión, que presume de conocer "muy bien a Juan Carlos", aunque afirma no haber hablado con él, critica al club herculino por no dar detalles sobre los motivos de su marcha y también porque considera que no se le dio ni confianza ni libertad de actuación.

Para él, el error del Depor es mayúsculo, "es posible que muchos deportivistas no se den cuenta que se trata de una pérdida histórica. Yo, sí. En nuestro fútbol formativo Valerón debía haber sido mucho más que un entrenador. En lo humano lo veía como el gurú, el maestro soñado para nuestros hijos. En lo futbolístico, nuestro Johan Cruyff. Sería único".

Lendoiro cree que la noticia de que Valerón dejaba el banquillo del Fabril por "motivos personales" merecía algo más que "10 líneas, como uno más de Segunda B. (...) La consecuencia de ese secretismo provocó que, automáticamente, fuese la calle, como siempre, la que ocupase el campo de los medios y hablase, “de buena tinta”, que el adiós “es por una grave enfermedad” de Valerón o de un familiar allegado… al tiempo que otros aseguraban un muy sustancioso contrato en el extranjero. (...) Hoy, ya confirmado que ambos gozan de una salud envidiable para sus edades, sólo me queda confirmar que su destino no será Grecia, porque, de lo que sí estoy convencido, es que, por suerte para él y desgracia para nosotros, pronto trabajará en un club u otro blanquiazul integrará alguna selección española. Se lo merece".

Falta de confianza y esfuerzo para que siguiera

No se queda ahí el exmandatario, que señala a varios nombres propios que, según su parecer, pueden haber tenido que ver con la salida de Valerón: "Entonces ¿cuáles han sido sus “motivos personales”? “La voz de la calle” (...) nos habla de falta de confianza y de poca valoración de su trabajo, de incumplimientos, del “liderazgo” de Albert Gil… En fin, que ha sido ninguneado, lo que vulgarmente se conoce como “hacerle la cama”. (...) Lo que no contradice, aunque la gente no la conozca, la fuerte personalidad de Valerón. Detrás de esa aparente timidez y sonrisa permanente, se esconde un líder natural, de muchos quilates, que aparece en los momentos más complicados y es aceptado, como muy pocos, por sus compañeros. Él va por delante siempre No le preocupa cobrar el último… o no cobrar, ni persigue titulares… Es ejemplar".

"El Flaco pide muy poco a cambio. Solo necesita estar a bien con Dios y contar con el cariño y la confianza de esa gente que cree en él y en su proyecto y que le concede libertad de actuación... y eso pensó que lo podía encontrar en el Depor.

¿Contó con eso en A Coruña? Conozco muy bien a Juan Carlos. Quizás influya no solo el cariño que nos tenemos, sino el ser los dos Géminis y los muchos años que hemos disfrutado y sufrido juntos, por eso, y sin haber hablado con él, creérmelo , apostaría que no recibió algo tan elemental que necesitaba… y eso no lo superó.

Mucho más le había prometido alguien que ya no podía cumplir. Ėl, sin embargo, puso en marcha su proyecto. Nadie debe olvidar que el Fabril comenzó a ser el que nunca debió dejar de ser. Un equipo joven, integrado en buena parte por juveniles, hoy Campeones de España, que se beneficiaron, como el club, de su apuesta. Eso fue en detrimento de fichajes caros y de jugadores de mayor edad, del director de cantera anterior a Fran, y no se lo perdonó. Suponía el primer paso y fue el ultimo. (...) No se intentó convencer a Juan Carlos de lo malo que era para el club de su petición. Con muy poco esfuerzo hubiesen conseguido hacerle cambiar de opinión, pero parece que nadie se percató que la de Valerón será una pérdida irreparable que echaremos todos en falta y aún más, si, como se dice, la apuesta de Abanca por la cantera es la piedra angular del proyecto futuro".