DEPORTIVO

Miku caza la sombra de Arizmendi

Miku logró ante el Numancia su quinto gol e iguala la marca de Arizmendi de la 2006-07, el pichichi más pobre del Depor en medio siglo. Tiene 3 partidos para superarlo.

Miku, celebrando un gol con el Deportivo.
Jesús Sancho (Sanchofoto)

Sin duda, la gran carencia de esta temporada del Deportivo ha sido el gol. El conjunto coruñés ha arrastrado un déficit ofensivo desde el inicio de liga que le llevó a ser durante una fase de competición el conjunto menos realizador de los 102 clubes que competían en Segunda B. En esta travesía en el desierto el equipo blanquiazul ha tardado en encontrar a un pichichi, pero finalmente lo ha hecho: Miku. El delantero venezolano volvió a ver puerta ante el Numancia y ya suma cinco goles a pesar de que no se estrenó hasta la jornada 17ª ante el Celta B con un espectacular hat-trick. Después de esos tres tantos, repitió ante el Marino y este domingo contra el Numancia. Tres de sus goles han sido de penalti, donde se muestra infalible, y siempre que ha marcado el Depor ha ganado.

Los cinco goles de Miku sirven además igualar la marca de Javier Arizmendi, que se convirtió en el mejor realizador del Deportivo en la temporada 2006-2007 bajo las órdenes de Caparrós con solo cinco dianas, la marca más pobre en casi medio siglo. Eso sí, el registro del delantero madrileño fue en Primera. A favor de Miku, que ha tenido muchos problemas con las lesiones, está la ratio de goles-minutos. Arizmendi los consiguió jugando 2.721 minutos en 33 partidos. Miku, en 685’ en 13 encuentros. Así, el madrileño logró un tanto cada 544 minutos; el venezolano, cada 137 y le quedan tres partidos para aumentar sus registros.

La marca de Miku y Arizmendi no está muy lejos del máximo realizador blanquiazul de la pasada temporada, que fue Aketxe con siete goles. Otros pichichis recientes que terminaron por debajo de los diez tantos fueron Adrián en dos ocasiones (9 y 7), Lucas Pérez (6), Riki (8) y Lafita (8). Todos ellos, con el Deportivo en Primera. Para encontrar una marca inferior a los cinco goles hay que viajar hasta la temporada 1972-1973 en la que Rubiñán, también en la máxima categoría, cerró la Liga con cuatro tantos. La campaña siguiente, ya en Segunda, Muñoz se quedó en cinco goles.