ATLÉTICO DE MADRID

Herrera convence a Simeone

El mexicano repitió titularidad y volvió a mandar en el centro del campo del Atlético, participando de forma determinante en dos goles.

Héctor Herrera controla el balón contra el Eibar.
Gonzalo Arroyo Moreno Getty Images

Héctor Herrera ha recuperado la titularidad en el Atlético y no quiere soltarla. El mexicano ocupó un hueco en el centro del campo por segundo partido consecutivo, tras haber disfrutado de su primer partido en el once en el año 2021 contra el Betis, y de nuevo fue uno de los jugadores más destacados ante el Eibar.

Como al inicio de la temporada, donde Herrera tuvo un papel fundamental en el líder de LaLiga, el Atlético mandó en el partido a través de la posesión y su buen hacer con balón conllevó generar ocasiones y no sufrir ningún disparo a portería para que Oblak viviese su tarde más plácida en muchísimo tiempo. El equipo rojiblanco acabó con el 61,8% de la posesión y tuvo en el mexicano uno de sus principales focos en la salida y en la distribución del ataque colchonero, con la capacidad de romper líneas y de encontrar el lugar más débil del esquema defensivo Eibar.

Herrera, que cumple hoy 31 años, entendió que la forma de poder hacer daño a las líneas tan altas del equipo armero podía pasar por encontrar los desmarques de Lodi a la espalda de Pozo y fue determinante para que el Atlético comenzase a hacer daño en ataque tras unos primeros minutos muy espesos. El equipo rojiblanco abrió el marcador a través del balón parado, con el mexicano peinando el centro de Trippier al primer palo y asistiendo a Correa, que empujó la gran acción del ‘16’. Y en el segundo volvió a ser determinante para que el argentino culminase su doblete, abriendo a banda para Lodi, que encontró por dentro a Carrasco y este a Correa.

Simeone dio 68 minutos a un Herrera que tiene que ir recuperando su pico de forma. Contra el Betis había disputado 63, pero con el paso del partido se fue notando la inactividad. Ante el Eibar se mantuvo muy entero todo lo que jugó, aunque con el encuentro resuelto fue momento de pensar en el Huesca. Y es que los problemas físicos se han cebado con el mexicano desde el mes de noviembre. Primero, sufrió una lesión muscular que le dejó fuera contra el Barcelona, Valencia y Lokomotiv. Tras recuperarse y volver al once ante Valladolid y Real Madrid, sufrió otra lesión que le tuvo fuera de combate desde el 12 de diciembre hasta acabar enero. El colmo de la mala suerte se produjo cuando, tras disputar seis minutos en Cádiz, contrajo el coronavirus en ese brote que afectó y lastró a seis jugadores de la plantilla y otra vez tuvo que parar.

Herrera acabó el partido con 75 pases completados (el segundo que más del partido tras los 82 de Giménez), con un 91,5% de acierto y arriesgando en sus envíos con varios pases en largo a la espalda de los laterales. Además, completó siete recuperaciones, el que más del equipo, y fue una ayuda constante en la salida de balón para los centrales y para Koke, al que libera de tener que llevar el peso de toda la labor destructiva y el inicio de la construcción de los ataques. También mejora a Saúl, al que le exime de realizar esas labores con balón que tanto le cuestan. Un apoyo y equilibro para el centro del campo y para sufrir menos dominio del equipo rival. Herrera fue clave en el inicio de curso, donde más brillo tuvieron los triunfos colchoneros, y ha vuelto en un momento determinante. Con el mexicano, Simeone ha recuperado una pieza clave en el centro del campo.