LIVERPOOL-REAL MADRID

Cuando Zidane sufrió en Anfield

El entrenador madridista disputó un partido de la Eurocopa-1996 en el estadio de Liverpool: Francia-Holanda, que se dirimió en la tanda de penatis. Él marcó el primero de 'Les Bleus'

Madrid
Zidane, ayer en el entrenamiento del Real Madrid en Anfield, dirigiéndose a sus jugadores
realmadrid.com

No habrá público en Anfield, pero Zidane ya sabe lo que se sufre en el estadio del Liverpool. Él tuvo la suerte de jugar en el escenario donde el Madrid dirimirá su puesto en las semifinales de la Champions tras caer en octavos de final en las dos últimas ediciones de la máxima competición continental de equipos. Lo hizo con su selección, Francia, en la Eurocopa de Inglaterra en 1996: este verano se cumplirán 25 años de aquel torneo. Y lo hizo en un partido que, como el de esta noche, era eliminatorio.

La Eurocopa de 1996 se celebró en Inglaterra, que volvía a acoger un torneo de fútbol. Esta vez era el torneo final de selecciones europeas. 'Football's coming home' fue el lema elegido para dicho campeonato. Y así fue: más de 47 selecciones europeas disputaron la fase de clasificación. Todo un récord. Una de las ciudades elegida para acoger encuentros fue Liverpool, donde uno de sus estadios, Anfield, fue el escenario de tres encuentros de la primera fase, los tres pertenecientes al Grupo C: Italia-Rusia (2-1 a favor de los azzurri), República Checa-Italia (2-1 en una de las grandes sorpresas del torneo y que a la postre sería fundamental en la eliminación de los italianos) y un duro intercambio de goles entre Rusia y la República Checa (3-3).

El cuarto encuentro ya pertenecía a la fase eliminatoria. En cuartos, y en el mismo día que Wembley era el escenario donde Inglaterra y España se jugaban el pase a semifinales, en Anfield, Holanda y Francia se veían las caras para obtener otro puesto en el penúltimo escalón antes de llegar a la final. Y en esa Francia que Aimé Jacquet estaba formando con vistas al Mundial que se celebraría dos años más tarde en tierras galas, sobresalía Zinedine Zidane, que ya tenía sellada su marcha a la Juventus de Turín.

El partido no fue vistoso, con más miedo a perder que valor para ganar. Dominado por una dividida selección holandesa (había continuos roces entre los integrantes del vestuario mientras que Hiddink quería transmitir una falsa serenidad). Los franceses apenas se atrevieron a visitar el área de Van der Sar. Tras disputar los 120 minutos reglamentarios, el pase se disputó desde el punto de penalti. Holanda empezó la tanda. El primer lanzador francés fue Zidane. Su disparo, raso y esquinado, estuvo a punto de ser detenido por Van der Sar, pero empezó a allanar el pase de Les Bleus. Sería Seedorf, entonces reciente fichaje madridista, quien erraría su lanzamiento. O Lama acertó el disparo del de Surinam, según se quieran ver las cosas. Hoy, Zidane no quiere llegar a repetir aquella tarde. Espera que el Madrid resuelva en el tiempo reglamentario…