FRANCIA

El misterio de las cámaras hiperbáricas

La gran mayoría de la plantilla del PSG lo utiliza, al igual que Ronaldo o Djokovic. Un experto expllica los beneficios sobre la fatiga.

El misterio de las cámaras hiperbáricas

Las cámaras hiperbáricas se han hecho protagonistas en los últimos tiempos en el mundo del deporte. Varios jugadores de la plantilla del París Saint Germain han publicado fotografías utlizando dicho aparato. No son los únicos. Ya antes se había visto a deportistas de la talla de Cristiano Ronaldo, Chema Martínez o Djokovic con ella.

Tras las imágenes de Neymar o Icardi con la cámara de oxígeno puesta en la nariz, saltaron las alarmas. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Este método ayuda a mejorar el nivel físico en los jugadores. Jean-Bernard Fabre, doctor especializado en fatiga, ha explicado en Le Parisien los beneficios que proporciona dicho tratamiento.

“La oxigenoterapia hiperbárica se conoce desde hace varios años. Básicamente, se usó mucho en el buceo. Cuando las personas tienen un accidente de buceo y tienen demasiado monóxido de carbono en la sangre, las colocamos en estas cámaras para encontrar un cierto equilibrio. Poco a poco, sucedió en el ámbito del deporte porque la recuperación física o la curación de las lesiones está ligada al aporte de oxígeno", explica el doctor. 

"En pocas palabras: cuanto más oxígeno, mejores serán las reacciones, por lo que podrás recuperarte mejor. La cuestión del suministro de oxígeno es muy importante cuando se ha tenido un desgarro o tiene un pequeño daño muscular y desea recuperarse o evitar la fatiga. Esto permite asimilar más rápidamente las cargas de entrenamiento".

"Aún no existe un consenso científico, es un campo de estudio reciente. El trabajo científico en 37 jugadores profesionales de rugby en Japón mostró en 2019 que en una patología a nivel de los ligamentos cruzados de la rodilla, el regreso a la práctica se acortó en once días. A Neymar le ahorraría entre tres y cinco días".

"Las cámaras hiperbáricas es el futuro de los próximos 5 a 10 años. Así como se necesitaron alrededor de diez años para comprender los efectos de este tratamiento", sentenció.