REAL ZARAGOZA

Violeta cumple 80 años

El mítico 'León de Torrero' celebra este jueves su octogésimo aniversario. Jugó 14 temporadas en el Zaragoza (1963-77) y disputó 473 partidos, el que más de la historia junto a Xavi Aguado.

Zaragoza
José Luis Violeta cumple hoy 80 años.
ALFONSO REYES DIARIO AS

José Luis Violeta Lajusticia, mito viviente del Real Zaragoza, cumple este jueves 80 años marcados por una leyenda que forjó a lo largo de 14 temporadas impecables en el club aragonés (1963-77).

Nacido el 25 de febrero de 1941 en la zaragozana Calle de José Zorrilla, a un paso del Canal Imperial de Aragón y del desaparecido campo de Torrero, Violeta fue el nexo de unión de dos generaciones extraordinarias de futbolistas del Real Zaragoza, la de los 'Magníficos' (Yarza, Reija, Santamaría, País, Endériz, Duca, Canario, Santos, Marcelino, Villa, Lapetra…) y la de los ‘Zaraguayos’ (Planas, Arrúa, Diarte, García Castany, Ocampos, Manolo González…). Medio volante diestro de 1.75 de estatura, que acabó evolucionando a la posición de defensa libre, ganó las Copas del Generalísimo de 1964 y 1966, la Copa de Ferias de 1964 y el Trofeo Carranza de 1965 —entonces de prestigio mundial—, y fue subcampeón de Liga en la temporada 1974-75 y tercero en la 1964-65 y la 1973-74, además de subcampeón de Copa en 1965 y 1976. En total, disputó 473 partidos oficiales con la camiseta del Real Zaragoza, el que más de la historia empatado con Xavi Aguado, repartidos así: 327 en Primera División, 38 en Segunda División, 63 en la Copa, 26 en la Copa de Ferias, 12 en la Recopa y 7 en la Copa de la UEFA.

Su apodo, 'el León de Torrero', era perfecto para definir a un futbolista completísimo: potente, fuerte, resistente y veloz, poseía unas portentosas facultades físicas, con sólo 33 pulsaciones en reposo, lo que le permitía recuperarse rápidamente de los esfuerzos. Incansable, con una impresionante entrega y un singular carácter ganador, tenía un buen juego aéreo y un notable golpeo de balón, lo que le permitió marcar 20 goles.

En el Real Zaragoza conoció a tres presidentes (Waldo Marco, Alfonso Usón y José Ángel Zalba) —"de los tres guardo buenos recuerdos"— y hasta 13 entrenadores (Ramallets, Luis Belló, Roque Olsen, Hon, Daucik, Lerín, Rial, Martín, García Traid, Rosendo Hernández, Iriondo, Carriega y Müller). "Tuve la suerte de jugar con todos, de ser titular, pero si tengo que elegir a un entrenador, me quedó con Antonio Ramallets. Fue el que me dio la oportunidad. Yo venía de jugar un año cedido en el Calvo Sotelo de Puertollano, en Tercera División, y él se atrevió a hacerme debutar en un equipo de jugadores maravillosos. Eso es algo que nunca se olvida. Ese día vi cumplido el sueño de todo niño aragonés. Aquello fue como un cuento de hadas, porque yo tuve la inmensa suerte de jugar con los 'Magníficos' y con los 'Zaraguayos' al lado de compañeros formidables. Hay que comprender lo que fueron los 'Magníficos'. Lapetra, Marcelino, Villa, Reija, Santos… Verdaderos monstruos del fútbol. Yo era el más joven y cuando se fueron retirando fui de los pocos que me quedé en la transición hasta los 'Zaraguayos'. Y no fue fácil. El Zaragoza bajó a Segunda División en 1971 y me quiso fichar el Real Madrid, pero decidí quedarme y no me arrepiento", sentencia Violeta, que se recupera con gran ánimo en su domicilio de una reciente operación de hernia inguinal.

Un jovencísimo Violeta en su primera temporada con el Real Zaragoza, la 1963-64.

El debut oficial de José Luis Violeta en el Real Zaragoza se produjo el domingo 8 de septiembre de 1963 en el estadio Kaftanzoglio de Salónica, frente al Iraklis griego en la Copa de Ferias, con victoria por 0-3. Y una semana después, llegó su estreno en Primera División, en Pasarón frente al Pontevedra, con empate a un gol. Pero si hay un partido que encumbró a Violeta ese fue la final del Trofeo Carranza de 1965 frente al mejor Benfica de la historia, columna vertebral de la selección portuguesa que alcanzó el tercer puesto en el Mundial de Inglaterra 1966. En una noche de agosto memorable, Violeta anuló al gran Eusebio —'Balón de Oro' en ese 1965— y colaboró decisivamente en la victoria del Real Zaragoza por 3-2, en otra recordada exhibición de los 'Magníficos', que, previamente, habían apabullado en semifinales al Flamengo brasileño. Así recuerda Violeta aquel día: "En mis inicios me tocaba marcar siempre al mejor del equipo contrario y aquella noche pude anular a un superclase como Eusebio, el líder de un Benfica fabuloso, con otros grandes futbolistas como Coluna, José Augusto, Torres o Simoes, todos internacionales. El Carranza tenía entonces tanta importancia como un título oficial y aquella victoria fue festejadísima en Zaragoza".

Y añade: "También me tocó marcar a Del Sol, otro fenómeno de la época, pero el mejor, aunque nunca lo marqué, fue Di Stéfano. Pelé, Cruyff, Maradona o Messi han sido superdotados técnicamente, pero nadie ha sido tan completo como Di Stéfano. Era un portento. Jugaba en todos los sitios del campo y lo hacía de forma espléndida. Di Stéfano cambió el fútbol en España y en Europa, con sus paredes y sus apoyos. Se ofrecía siempre y acabó con las conducciones individuales del balón. Ha sido el mejor de todos los tiempos".

Pero si por alguien sintió Violeta especial predilección fue por su compañero en el Real Zaragoza Carlos Lapetra: "Fue como mi protector, una persona extraordinaria, cercana y cariñosa, que me dio los mejores consejos en mis inicios. Siempre tuve buena relación con todos los compañeros, aunque con los de casa siempre tienes más afinidad. Encontra, Javier Planas, Royo…".

Violeta, entre Rico y Arrúa, durante un partido con los 'Zaraguayos'.

Violeta fue, además, internacional absoluto en 14 partidos, con Villalonga, Balmanya y Kubala como seleccionadores nacionales. Debutó con la selección el 23 de junio de 1966 en un amistoso frente a Uruguay en Riazor (1-1) y se despidió en 1973 en un Holanda-España (3-2). "Estuve —señala— en la preselección para el Mundial de Inglaterra, pero en el fútbol no me quedó nada por cumplir. Vestí la camiseta nacional en 14 partidos, y eso sin jugar en el Real Madrid o el Barcelona. Nunca fue fácil ser internacional jugando en el Zaragoza y yo lo conseguí. Estoy satisfecho".

Violeta sucedió en 1969 a Reija en la capitanía del Zaragoza y portó el brazalete hasta su retirada el 30 de junio de 1977, cuando contaba con 36 años. "El Real Zaragoza me lo ha dado todo. Soy lo que soy por el fútbol y el Real Zaragoza. Y espero verlo pronto en Primera División", resalta el 'León de Torrero', que soplará hoy las velas junto a su esposa Adela, sus hijos María José y José Luis y sus cinco nietos.

¡Muchas felicidades, José Luis!