INGLATERRA

El agente de Bale augura un futuro negro en el fútbol inglés

Jonathan Barnett considera que el Brexit va a ser desastroso para el desarrollo de las jóvenes promesas inglesas. Además, defiende el trabajo de los agentes.

Jonathan Barnett, en sus oficinas de Londres.
JESUS ALVAREZ ORIHUELA DIARIO AS

"Un desastre". Así califica Jonathan Barnett el futuro en lo que al fútbol inglés respecta. ¿Los culpables de este negro panorama? El Brexit y el límite salarial que se quiere imponer en Championship (segunda división). "El límite salarial (en Championship) sería un absoluto desastre. Los jugadores jóvenes con potencial no querrán ir a esos clubes. Va camino de la perdición", indica en declaraciones recogidas por el 'Mirror'.

Barnett va más allá: "Los estándares caerán dramáticamente y garantizo que si no tuviéramos estas limitaciones en el gasto, veríamos a grandes compradores haciéndose con equipos de la Championship". Asimismo, pone una medalla al que considera el gran salvador de la Premier League, Roman Abramovich. Sin inversores como el ruso, el panorama sería diferente, según continúa el agente: "Cuando (Abramovich) vino, el Chelsea estaba cerca de la quiebra, la liga lo estaba pasando mal, dio dinero a otros equipos y transformó la liga. Y podríamos tener lo mismo en Championship si no tuviéramos estas reglas. Abramovich es lo mejor que le ha pasado nunca a la Premier League. Se construyen cosas para derribarlas, es terrible".

"El Brexit es la mayor amenaza para el fútbol inglés"

En tanto que el otro 'culpable' de este futuro oscuro que augura el líder de Stellar Group es el Brexit, cuyas restricciones entraron en vigor en enero y que colocan en difícil tesitura a los futbolistas de élite. Bale es el mejor ejemplo, que habrá de volver al Madrid siendo extracomunitario. "El Brexit es la mayor amenaza para el fútbol inglés. Mira al Wolves. Lo han hecho fenomenal, pero ¿a quién ficharán ahora? (...) Recuerdo cuando Patrick Vieira llegó al Arsenal. Estábamos sentados con John Hartson, que era mi cliente, pidió agua y ensalada. No le voy a decir lo que pidió John... Dije: 'Mírale...'. Y John respondió: 'Lo sé, tendré una charla con él".

Barnett se refiere, con esta anécdota, a la necesidad de los jugadores extranjeros de aprender de los mejores a su llegada a una nueva liga. Creando, de esta manera, una relación bidireccional y simbiótica entre todas las partes. "Si reduces los estándares, dañas a los demás jugadores", completa. Jugadores como Phil Foden, por ejemplo, es el mejor ejemplo de joven inglés que se beneficia del aprendizaje al lado de estrellas foráneas. Véanse David Silva, Kevin de Bruyne, Bernardo Silva...

"Nunca le he puesto una pistola en la cabeza a un jugador"

Por último, defiende el trabajo de los representantes de jugadores, su trabajo, puesto en tela de juicio por la FIFA. Organismo que trata de combatir la influencia de los superagentes, como él mismo, Raiola o Jorge Mendes, mediante la inclusión de nuevas reglas que limiten su poder. Una lucha contra la representación dual, en definitiva (cuando un agente representa tanto al club como al jugador). "Nos dirigimos hacia un desastre para con la FIFA. No queremos ir a la guerra, pero es inevitable por las reglas y regulaciones con las que vienen. Son inaceptables, inabarcables e ilegales", amenaza.

"Hay que pensar en lo que es mejor para los futbolistas y, a veces, eso es la representación dual (...). Lo crean o no, nunca le he puesto una pistola en la cabeza a un jugador. También es una pregunta sobre cómo llevan sus clubes. Si un club paga a un jugador dinero que no puede permitirse, entonces son unos idiotas", finaliza un Barnett que tiene, con Stellar Group, una cartera de más de 800 jugadores, con Gareth Bale a la cabeza.