ESPANYOL

En el Espanyol, los delanteros vienen y huyen del frío

Osvaldo, Uche, Wu Lei o Raúl de Tomás llegaron al Espanyol en invierno en la era Cornellà. Y salieron Coro, Thievy, Álvaro o Baptistao. Esta vez, Dimata y Campuzano.

11/01/10 RCD ESPANYOL PRESENTACION DE PABLO DANIEL OSVALDO
Carlos Mira DIARIO AS

Landry Dimata y Víctor Campuzano han sido, en el mercado de invierno de 2021, lo que Dani Osvaldo o Ferran Corominas a los primeros eneros de la era Cornellà-El Prat. La tradición del Espanyol por firmar y dar salida a delanteros en esta ventana invernal viene de lejos, desde los Iván Alonso, Ewerthon de Souza, Walter Pandiani o Claudiu Raducanu. Pero se ha acrecentado en el nuevo estadio, con operaciones de entrada y/o salida en diez años desde 2010.

Dos son los ejemplos palmarios. El primero, cronológicamente, Daniel Osvaldo, quien aterrizó en enero de 2010 procedente de la Bolonia y enseguida encajó, por su capacidad goleadora (siete goles anotó en esa segunda vuelta) y por una calidad espectacular, que llevaron al club perico a adquirirlo en propiedad en verano, por 4,6 millones. Unas cinco veces más costó otro delantero anotador, talentoso y con carisma: Raúl de Tomás, por quien el Espanyol invirtió su récord histórico, 22,5 millones, hace un año al Benfica. Sus 17 dianas se acercan, aunque 13 de ellas son en Segunda, a las 20 que anotó Osvaldo en curso y medio antes de marcharse a la Roma por 17 millones.

Otro acierto del mercado invernal fue, en 2012, Kalu Uche. Llegó con la carta de libertad desde el Neuchatel –como Víctor Sánchez– y en media temporada se coronó ‘pichichi’ perico con seis goles, uno más que Philippe Coutinho, la otra gran incorporación de aquel mercado de invierno, cedido por el Inter de Milán. El nigeriano, de paso fugaz, procuró 1,5 millones a las arcas de Cornellà en su marcha al Kasimpasa turco.

Ferreyra y Wu Lei, presentados al unísono hace dos años.

Hace apenas dos años, la incorporación estrella para el ataque era Wu Lei, cuyo importe de traspaso seguirá siendo un misterio –dos millones, se apuntaba desde China, donde militaba en el Shanghai SIPG–, igual que su rendimiento, mejor en Primera que en Segunda. Ahora bien, a años luz del bagaje de Facundo Ferreyra, el otro delantero que llegó en enero de 2019, cedido por el Benfica (aunque con una ficha importante), que abandonaría el Espanyol año y medio después con dos goles en LaLiga, y algún otro en la Europa League.

Sin embargo, y desde el punto de vista cuantitativo, si por algo se ha caracterizado la era Cornellà es por la salida de delanteros. En 2011 lo hizo Ferran Corominas, cedido a Osasuna. En 2013, Rui Fonte se iba libre al Benfica. En 2014 y 2016, Thievy Bifouma salía cedido a West Bromwich Albion y Stade Reims, respectivamente. En 2018, era el turno de Álvaro Vázquez mediante préstamo al Nàstic de Tarragona. Y en 2019, bingo, Leo Baptistao se marchaba al Wuhan Zall chino traspasado por 5,8 millones.