ESPANYOL

Dimata, la "promesa" del fútbol belga que quiere resurgir

Robert Martínez, seleccionador del país europeo, valora para AS un delantero que sigue desde que era juvenil y que espera encontrar "una casa" para explotar.

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Roberto Martínez, con Bélgica.
JAVIER GANDUL

Le gusta llevar el 9, nació en el Congo pero de niño se trasladó a Bélgica, donde se formó como futbolista y cumplió su sueño de ser profesional. El Espanyol adquiere con Landry Dimata (1997) un rematador de 1,85 que domina el área aunque sobre él se ciernen las dudas de su rendimiento desde que en febrero de 2019 sufrió una grave lesión de rodilla que le ha mantenido 18 meses sin jugar un encuentro oficial. Antes de eso, el delantero era "una de las grandes promesas del fútbol belga". La frase es de Robert Martínez, seleccionador, quien atendió a AS para valorar el nuevo refuerzo del equipo blanquiazul.

"Tenía una gran capacidad de entender el desmarque, aguanta el balón y se mueve bien a la espalda de los defensores. Es un gran finalizador. Creo que es su mayor virtud, su calidad ahora de afrontar estas situaciones y marcar. Siempre vimos que tenía facilidad delante de portería. Puede ser uno de los grandes fichajes de invierno", se arranca Robert Martínez.

Dimata fue internacional en las categorías inferiores desde 2013. En cinco provechosos años, anotó 21 goles en 32 encuentros, unos guarismos que le valieron la oportunidad de debutar con apenas 19 años en la Primera División en el Oostende, donde anotó de nuevo 14 tantos en 34 encuentros. "Siempre pusimos los ojos en él", recuerda Martínez. Dio el salto a la Bundesliga por 15 millones, una competición más potente, pero no cuajó: participó en 22 partidos, casi siempre partiendo desde el banquillo, y no vio puerta.

Nany Dimata.

"Nosotros lo seguiremos, está en nuestra lista desde hace muchos años. Identificamos su talento muy temprano. Estamos muy ilusionados de que encuentre una casa", valoró el seleccionador. La trayectoria de Dimata viró con una grave lesión de rodilla en 2019 en la que hubo "precipitación" a la hora de afrontar la recuperación debido a las expectativas generadas por el futbolista, lo que desaceleró su puesta a punto. Pese a ese inconveniente, Robert Martínez lo llevó para unos amistosos en septiembre: "Antes de la lesión era futuro de nivel muy alto, los pasos eran claros. Llegar con Bélgica y buscar minutos como nueve. Ahora es difícil. Necesita paciencia".

Ahora, sin tener continuidad en el Anderlecht, espera recuperar esas sensaciones en el Espanyol con los cuatro meses de competición que tiene por delante. Y Bélgica estará con ojo atenta a las evoluciones de un talento que pretende resurgir después de una aparatosa lesión.