ELCHE

Patricia Rodríguez pone punto y final a su etapa como directora general del Elche

La directiva vasca ha estado 18 meses como cabeza visible del proyecto de José Sepulcre y Christian Bragarnik.

Patricia Rodríguez pone punto y final a su etapa como directora general del Elche
FITO GONZALEZ DIARIO AS

Patricia Rodríguez dejará de ser directora general del Elche. La directiva vasca pondrá, en los próximos días, punto y final a su trayectoria como ejecutiva y consejera del club franjiverde después de 18 meses de muchas horas de trabajo con las que ha sido la encargada de liderar el área financiera, el control presupuestario con LaLiga, los movimientos contractuales que se vieron afectados por la irrupción de la pandemia y los movimientos de personal derivados de ellos.

Patricia Rodríguez llegó al Elche a finales de mayo de 2019, después de su paso por el Eibar, como gerente, y el Guipuzkoa Basket, como componente de su consejo asesor. Fue una apuesta personal del anterior propietario, José Sepulcre, y se convirtió en la encargada de sustituir a los mandos de la entidad al anterior presidente, Diego García. Ya desde el principio, este abrupto cambio provocó que entrara con el paso cambiado a la entidad.

El cambio se produce ahora de mutuo acuerdo entre Patricia Rodríguez y Christian Bragarnik, ya que la directora general tenía contrato en el Elche hasta el año 2023. El empresario argentino quiere dar un giro a la gestión de la entidad y, sobre todo, normalizar las relaciones de puertas hacia dentro de la entidad del estadio Martínez Valero. A Rodríguez le pesó ser la encargada de comunicar el ERTE a todos los profesionales, plantilla incluida, lo que provocó que la relación con la dirección deportiva de Nico Rodríguez saltara por los aires. El caso Fuenlabrada, dado que era la vicepresidenta segunda de LaLiga, también cuestionó su postura en la defensa de la presencia del elche en el playoff.

En la hoja de servicio de la directora general, que terminará sus funciones con el final de este mes, queda la labor de contacto con LaLiga para solucionar los problemas con el control económico, apoyada por las aportaciones dinerarias de José Sepulcre, primero, y Christian Bragarnik, a continuación. También la reducción de personal con salidas traumáticas como las de Jesús García, Rafa Fernández o Luis Miguel Quirant; la rebaja de ingresos a raíz de la pandemia y la actualización de servicios tecnológicos del club para hacer una entidad más moderna.

Su pasado en el Eibar, donde defendió la causa por el descenso administrativo del Elche en 2015, y el hecho de haber aplicado mano dura en varias decisiones, sin poner paños calientes, ha podido pesar en esta decisión que ahora asume Bragarnik y que puede que no sea la única a corto y medio plazo. Su futuro puede estar en LaLiga o en algún otro equipo de Primera División con el que mantiene buenas relaciones. Cuenta con buen cartel en el fútbol español por haber sido la primera ejecutiva con mando y capacidad de decisión en la máxima categoría del fútbol español.