LEGANÉS

El Leganés salió molesto de Las Palmas por el criterio arbitral

Los pepineros creen que Araujo podría haber sido expulsado justo antes de la roja a Javi Hernández. Malestar también por el gol anulado a Miquel. Martí se mordió la lengua.

El Leganés salió molesto de Las Palmas por el criterio arbitral
CARLOS DIAZ RECIO DIARIO AS

El Leganés abandonó ayer el Estadio de Gran Canaria con un profundo malestar por el arbitraje de Galech Apeztegui (en el campo) y López Toca (en el VAR) durante la derrota (2-1) frente a Las Palmas. Los pepineros se quejan de un trato desigual en algunas decisiones y, sobre todo, de tres acciones concretas: el gol anulado a Miquel, la no expulsión de Araujo por un codazo a Bustinza y la de Javi Hernández por pisotón a Lemos.

La primera sucedió en el 12’. El trencilla anuló a Ignasi Miquel un gol de cabeza porque, según interpretó el colegiado, la pelota había dado en la mano de Omeruo en el salto previo. Sin embargo, las repeticiones no terminaron de mostrar que así fuera. Pese a ello, el gol no se revisó y se anuló directamente.

Las otras dos acciones estuvieron separadas por apenas cuatro minutos que podían haber cambiado el sentido de un partido que hasta entonces, el filo del descanso, era de dominio pepinero. Tras la roja al defensa del Lega, nada fue ya como antes.

La primera de esas jugadas llegó cuando Araujo, en un salto, dio un codazo a Bustinza en la cara. El árbitro lo interpretó sólo como una acción del juego y le mostró amarilla sin mediar revisión del VAR. Anteriormente, el delantero argentino ya había protagonizado algún golpe similar pero sin castigo. Sucede que hace unas jornadas el Leganés vio cómo Róber Ibáñez era expulsado por Sagués Oskoz después de dos acciones similares. Ahí viene el agravio que molesta al Leganés.

Esta jugada sucedió en el 41’. Luego, en el 45’, llegó la roja directa a Javi Hernández. El defensa pisó el gemelo de Lemos en un intento de apoyar el pie izquierdo. La acción fue involuntaria, pero brusca. Galech Apeztegui no lo pitó inicialmente, pero López Toca le pidió revisarlo en el VAR y, tras ver la jugada en la pantalla, echó a Hernández.

Ya luego en la segunda parte, con el partido casi concluido, el árbitro expulsó a Bustinza, pero esta vez sin discusión después de dos amarillas claras. La primera, la del penalti, la segunda, por un choque violento con un rival. Después expulsaron a Fabián Rivero, el segundo de Martí. En lo que llevamos de temporada el Leganés ha visto ya cuatro rojas a sus futbolistas. También le han pitado cinco penaltis en contra y tres a favor.

Acabo el partido, Martí, al que le podría quedar poco en el puesto después de la derrota, se quejó sin quejarse. Esto es, el entrenador admitió que se sentía perjudicado, pero no habló más por temor a una sanción. “¿Qué te cuento?… ¿Si me lo pienso bien… o no respondo porque no podemos hablar?… Ahora mismo nos sancionan por hablar… ya son unas cuantas… yo puedo estar equivocado. Está pitado… no podemos hacer otra cosa”, comentó resignado ante una tarde en la que el Leganés se las prometía felices y acabó desesperado.