Real Madrid

La apuesta de Arbeloa con Valverde y Vinicius

Los resultados marcan lo que sucede en el fútbol, pero lo cierto es que el Real Madrid y el madridismo ha recuperado la ilusión de la mano de Arbeloa.

El técnico del Real Madrid, Álvaro Arbeloa
José Félix Díaz
Director de As
Actualizado a

Los resultados marcan lo que sucede en el fútbol, pero lo cierto es que el Real Madrid y el madridismo ha recuperado la ilusión de la mano de Arbeloa, de futbolistas como Valverde, Vinicius, Courtois.. y de un puñado de jóvenes que lo dan todo, pero que también están demostrando que juegan bien al fútbol. Las lágrimas del hermano de Yáñez al término del partido ante el Elche son el espejo del actual momento que vive la entidad madridista. Ilusión con lo nuevo, pero a su vez exigencia en los resultados.

En el club miden al detalle los retos que tienen por delante, pero de lo que no tienen duda alguna es que el cambio tenía que haber llegado antes. Con Xabi se rompió la química al poco de empezar y las dudas iniciales con Arbeloa han dejado paso a confianza en el presente y en el futuro. “Hay tiempo de hacer algo importante”, afirman desde la zona noble.

Dicen que de muy poco vale mirar hacia atrás. Otros piensan que hacia atrás ni para coger impulso. Lo que ocurre es que en el fútbol las referencias a lo sucedido en el tiempo parecen inevitables. Ahora, la duda se ha establecido en el Real Madrid sobre qué hubiera sucedido en caso de un cambio de entrenador con anterioridad. Arbeloa ha superado sus momentos de tensión y duda para empezar a mostrar a un entrenador que ha sabido adaptarse a lo que hay y sacar rendimiento de ello. Vuelta de la mejor versión de Vinicius, de la de Valverde, recuperar a Huijsen…todo suma, pero también sabe que esto no ha terminado todavía.

Lo cierto es que la química con Xabi Alonso se rompió muy pronto. Diría que incluso antes de empezar la presente temporada, pero eso ya pertenece al pasado. En el presente, el Real Madrid vuelva a sonreír y, lo que es más importante, a creer. El fútbol pondrá en su sitio a cada uno, pero aquello de pensar que todavía se está a tiempo es lo que se ha instalado tanto en la zona noble del Santiago Bernabéu como en el trabajo diario de Valdebebas.

Al frente de ese cambio está Álvaro Arbeloa. Su camino se está construyendo de la mano del club, que reconoce los aciertos del técnico y su saber rectificar. No se entiende de otra manera. El técnico ha tenido dos grandes virtudes. La primera de ellas habla de la recuperación de la mejor versión de dos jugadores como son Valverde y Vinicius, fundamentales en los éxitos del Real Madrid de los últimos años. La segunda hace referencia a lo de ir cogiendo el sitio, espacio y tiempo necesario para administrar a unos y otros. Incluso hasta sus mensajes. Resulta evidente que algo ha cambiado, pero falta confirmarlo. Y el primero que lo sabe es el propio entrenador.

Se podría añadir aquello de recuperar al Castilla como vivero. Cierto es que la necesidad ha apretado, pero también que ha dado vuelo a jugadores como Palacios, Manuel Ángel, Yáñez, Aguado, Thiago, Valdepeñas, Cestero… que poco a poco están demostrando que el Real Madrid puede estar ante una nueva quinta o por lo menos ante jugadores que ilusionan. Ancelotti ya miró hacía alguno de ellos, pero el espaldarazo definitivo ha llegado ahora.

Ya en el primer equipo, la solidez de Courtois ha mantenido el equipo durante mucho tiempo, pero ahora aparecen jugadores que parecían perdidos e incluso enfadados con el anterior régimen, con Valverde y Vinicius como referencias. El uruguayo es otro. Se ha liberado. Ha superado momentos complicados a todos los niveles y vuelve a ser ese jugador que siembra el terror con sus galopadas. Ahora tiene seguridad en lo que hace, tal como como demuestran los cinco goles logrados en los tres últimos partidos.

Noticias relacionadas

El brasileño ha encontrado su hábitat, su manera de sentirse importante. Vuelve a volar y a ser decisivo. Marca y asiste, pero lo importante es que sirve de referencia para todos. En el choque ante el City fue el que más corrió de todos los que jugaron en ese partido, acercándose a los doce kilómetros. Algo impensable en el anterior régimen. Arrastró a los demás y cuando tenía que levantar la cabeza buscando al amigo, lo hizo. Por fin se le puede considerar un líder, el futbolista que arrastra a los demás y el resultado está ahí. Falta la confirmación.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en LaLiga EA Sports

Productos recomendados