COPA | NAVALCARNERO 3- EIBAR 1

El héroe del Navalcarnero es el hijo de Esnáider

Juan, autor de un doblete, fue el gran protagonista de la hazaña del club madrileño ante el Eibar. Su padre es un mítico del fútbol español. Pasó por Madrid, Atlético, Zaragoza...

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Esnáider celebra su gol al Eibar con el Navalcarnero.
Mariscal EFE

La Copa del Rey dejó una mágica tarde en el Estadio Municipal Mariano González. Hubo gente en la grada, como antaño, que vio a su equipo hacer historia. El Navalcarnero, de Segunda División B, se cargó al Eibar, un equipo de Primera División. El fervor futbolístico de los modestos se llenó de "oooooole" por parte del respetable, que se tuvo que contener para recordar la pandemia y no abrazarse ante tal logro. Sobre el césped era diferente. Allí los 22 protagonistas se someten a test continuamente y se puede dejar llevar por el calor del césped y los impulsos derivados de la gesta. Entre todos ellos, uno brilló por encima del resto: Juan Esnáider. Hace años, un tal Juan Eduardo Esnáider también goleaba en el torneo del KO. No piensen que es casualidad. Este es su hijo y por sus venas corre la sangre fría de un voraz delantero de área.

Efectivamente, hay lazos de sangre entre ambos. El padre es una leyenda del fútbol español. El hijo, aunque se haya quedado en Segunda B, también ha escrito su nombre en la historia. En este caso, de la de su club, el Navalcarnero. Juan Eduardo tocó el cielo. Vistió las camisetas de Real Madrid. Atlético de Madrid, Real Zaragoza, River Plate o Juventus. Su periplo de gloria se inició allá por los 90, cuando fue una de las estrellas del Sudamericano Sub-20. El Madrid, siempre pendiente de aquellos torneos, le reclutó en abril del 91. Así es el destino, si el punta no hubiera brillado en aquel campeonato, se antojaría bastante complicado que hoy su hijo estuviera vistiendo la camiseta del club artístico.

Ahora, treinta años después, Juan Esnáider luce publicidad del 100 Montaditos en su camiseta, está en su madurez deportiva y ya sabe que no alcanzará los hitos de su padre, que, por ejemplo, fue reemplazo de otro delantero de época como fue Alessandro Del Piero en la Juventus. No obstante, sí que ha sido capaz de replicar alguna de las hazañas de su progenitor. Porque no, no es el primer doblete de un Esnáider en la Copa. Sin ir más lejos, en 1993, el Real Zaragoza goleó al Izarra, alineando a hombres muy reconocibles como Nayim o Pardeza. En aquel entonces, Juan Eduardo festejó dos tantos en lo que era su primera temporada en La Romareda.

¿Quién fue Esnáider?

Ahora recordado por lo logrado por su hijo en la Copa del Rey, lo cierto es que, alejado del foco mediático, Esnáider sigue siendo reconocido como un mito en el fútbol español. El Madrid vio en él algo diferente, pero las exigencias del Bernabéu y su juventud le enviaron rumbo a Zaragoza. Allí brilló, ganando Copa y Recopa. De hecho, marcó en la final europea contra el Arsenal en el Parque de los Príncipes. Solo aquello ya le sirvió para poner su nombre en la posteridad. Más allá de aquella noche, Esnáider brilló vistiendo la camiseta maña. Su primera temporada se cerró con 16 goles en 40 partidos. La segunda, con 26 dianas en 45 encuentros, fue todavía mejor.

El Real Madrid se desprendió de él, pero, por si acaso, se reservó una opción de recompra que ejecutó al ver el futuro brillante del delantero. Nada más lejos de la realidad, volvió a fracasar en la capital. Momentáneamente, eso sí. Hoy en día, resulta más llamativo que en aquella época las transacciones entre rivales. Esnáider cambió el Bernabéu por el Calderón. Lo hizo, además, con cartel de estrella. Sus números así lo avalaron: 21 goles en 47 encuentros. Sin embargo, falló un penalti en cuartos de final contra el Ajax, que le acabó acompañando en toda su trayectoria.

¿Fue Esnáider un juguete roto? Llegó muy joven a España y su baile de equipos no le benefició. Tenía 24 años, pero una más que dilatada trayectoria cuando firmó con el Espanyol. Allí jugó dos temporadas, antes de suplir a un lesionado Del Piero en la Juve. Tampoco dio lo que esperaba de su figura, aunque se llevó un plus: el destino le dio la oportunidad de regresar a Zaragoza, su hogar deportivo.

El equipo aragonés luchaba entonces por salvar la categoría y la vuelta del hijo pródigo lo revolucionó todo. Marcó goles, ayudó en la permanencia y llevó a los suyos al final de la Copa del Rey. Algunas grandes historias no tienen el final soñado. En la última jornada liguera, fue expulsado por un codazo a un futbolista del Celta de Vigo. Se rumoreó que lo hizo a propósito, porque el club no contaba con él de cara a la siguiente temporada. Él lo negó, aunque el runrún le costó graves conflictos con la afición, con la que se enfrentó al increparle y llamarle pesetero. Pese a todo, en Zaragoza sigue siendo un ídolo. Ahora, es su hijo Juan el idolatrado en el sur de Madrid.

El Navalcarnero de la familia Esnáider

Juan no es el único en el club. Su hermano, el mediocentro Facundo, también viste los mismos colores. Fíjense su arraigo al fútbol español que su ídolo era... Pedro León. Hay motivos para ello. Papá Esnáider se hizo con el banquillo del Getafe en abril de 2016, para tratar de salvarle del descenso. Su breve etapa no fue del todo mala, aunque el conjunto azulón arrastraba deudas clasificatorias difíciles de salvar. Allí jugaba el ahora jugador del Eibar, curiosamente el rival al que ha eliminado al Navalcarnero. Finalmente, los azulones cerraron el año con el descenso a Segunda División, si bien los buenos resultados de su técnico le valieron para firmar la continuidad. El mal arranque de temporada le costó el puesto y su última experiencia como entrenador en Primera División.

Ahora, tras despedir su etapa como míster, Juan Eduardo Esnáider reside en Argentina, tal y como ha explicado el héroe local en Carrusel Deportivo: "Mi padre está allí disfrutando de la playa y tomando el sol. Lo habrá visto y estará contento, como toda la familia y todo el Navalcarnero". El delantero, aun así, prefiere dejar las experiencias de su padre a un lado y labrar su propio camino: "Muy contento, disfrutando del trabajo bien hecho, del equipo, mucho sacrificio y trabajo. Ahora toca disfrutar, pensando en el miércoles, que tenemos partidos de Liga. Es un logro increíble tanto para los jugadores como para el pueblo y el club”.

El factor nieve

Aunque parezca mentira, fue el equipo más modesto el que mejor resolvió el problema de la nieve. Mientras que Rayo o Leganés tuvieron que abandonar su estadio para mudarse a Las Rozas y al Wanda respectivamente, el Navalcarnero puso énfasis en solucionarlo y poder disfrutar junto a su gente de una tarde copera en el Mariano González. "Hicieron un trabajo espectacular. Toda la gente que vino nos permitió el poder trabajar y por suerte eso nos hizo hacer un gran trabajo hoy", reconoce en el programa de la Cadena SER Juan Esnáider. Finalmente, y por fortuna para el espectáculo, no influyó en el rendimiento sobre el césped. Eso sí, el 'Naval' sufrió lo indecible para aguantar el ritmo y la exigencia del partido. "En el segundo gol se me subió el gemelo", comentaba un fatigado Esnáider, que eligió tanto: "Me quedo con el primero. Me gusta mucho rematar de cabeza. Me parecen dos goles lindos".