FÚTBOL FEMENINO

Un muro llamado Hedvig Lindahl en el Atlético de Madrid

La portera sueca fue decisiva con sus paradas para dar a su equipo el pase a la final de la Supercopa. "Hemos convertido la mala suerte en buena suerte", indica.

Hedvig Lindahl, del Atlético, durante la semifinal de la Supercopa con el Barça.
CARLOS BARBA DIARIO AS

Cuánto ha echado de menos el Atlético a Hedvig Lindahl en estos primeros meses de Liga. La guardameta sueca, que volvió a ser titular tras superar una larga lesión, fue la gran estrella del equipo rojiblanco en la eliminatoria frente al Barça de la semifinal de la Supercopa (1-1).

Sus paradas no sólo mantuvieron al Atlético en pie durante todo el encuentro sino que fueron decisivas para conseguir el pase a la final, tras alzarse también como una de las protagonistas en la tanda de penaltis (3-1), con un gran parada a Melanie Serrano.

La meta sueca se mantuvo firme durante todo el partido y sólo una obra de arte de Alexia Putellas de falta directa logró batirle. A ese gol se sumó sólo un tanto encajado en los penaltis, el de Marta Torrejón. "Orgullosa de este equipo", dijo al término del partido Lindahl, que ya se alza como fija en la portería del Atleti.

"Veníamos de un periodo duro"

"Creo que nos lo merecíamos. Defensivamente el equipo ha hecho un gran esfuerzo y estoy muy contenta por todo el equipo y por el club. Ha sido muy complicado. Veníamos de un periodo duro y hemos convertido la mala suerte en buena suerte", añadió Lindahl. 

"El Barça es un equipo increíble y ser capaces de ganarles en las semifinales es algo muy importante. Ojalá que podamos conseguir algo grande a partir de aquí", sentenció la portera rojiblanca, que fue nominada hace unos meses al Premio The Best a Mejor Portera tras su gran rendimiento en el Wolfsburgo, con el que ganó la Bundesliga y la Copa de la DFB. Un éxito tras el que llegó al Atlético como fichaje estrella.

Como rojiblanca, sólo tuvo tiempo de jugar un partido, el de Champions ante el Barça, con derrota rojiblanca 0-1. Una lesión en la rodilla le obligó tras aquel encuentro, en el que cuajó una gran actuación, a pasar por el quirófano cuando se postulaba como gran meta titular bajo en el equipo femenino.