ATLÉTICO DE MADRID

Lemar acepta el reto del Cholo

El técnico nunca ha dejado de confiar en él. Tras Mestalla indicó que trabajaba para que pudiese mostrar su verdadero nivel y el francés está comenzando a responder.

Lemar antes del partido contra el Salzburgo.
@thom_lemar27

"Lemar juega muy bien. No tenemos futbolistas en la plantilla que tengan velocidad y la construcción que tiene él. Ojalá podamos darle la confianza que él necesita para transmitirnos lo que tiene". Eran las palabras de Simeone tras la victoria del Atlético en Mestalla, partido en el que comenzó el despertar de un Lemar que llevaba tiempo dormido.

El francés dio un gran paso hacia atrás durante la temporada pasada, cuando debía explotar como rojiblanco una vez completado su año de aclimatación. Sin embargo, fue al contrario. Timorato con balón, fue desaprovechando las oportunidades del Cholo hasta quedar relegado al banquillo, culminando la temporada sin ningún gol ni ninguna asistencia en 29 partidos. El Atlético le puso en el mercado durante el verano, pero ninguna oferta se acercó a la inversión realizada por el jugador de 25 años (70 millones por el 70% del pase).  

Pero Simeone tenía claro que si Lemar se quedaba, seguiría contando con él. Y aunque en los primeros partidos su presencia fue testimonial, el francés está creciendo mucho en este periodo de la temporada. El punto de inflexión pudo estar contra el Salzburgo, cuando entró por Luis Suárez en el minuto 82 con el marcador empatado y la imperiosa necesidad de ganar y dio la asistencia para el tanto de João Félix que dejó los tres puntos al equipo rojiblanco. Acabó así con 18 meses sin participar con el último pase o la definición en un gol y sintió una liberación que puede ser determinante. 

Porque una parte del bajo rendimiento de Lemar durante la temporada pasada parecía venir motivado por la falta de confianza en su juego. Un futbolista que necesita manejar el balón, conducir y sentirse determinante en el ataque colchonero. Y así se ha mostrado desde aquel día. El francés fue el mejor contra el Valencia y tuvo el premio del gol ante el Valladolid, jugando en la segunda mitad en la posición de carrilero izquierdo donde se le ha visto muy cómodo. Simeone siempre pide que sus jugadores expriman los minutos que tienen, calidad de minutos más allá de su cantidad. 

Y ahí se está haciendo fuerte Lemar. Contra el Bayern entró en el minuto 87 acto seguido al gol del empate de Müller. Y en los instantes que estuvo sobre el césped puso un gran centro para el cabezazo de Hermoso y peinó el balón en una jugada que no pudo culminar Felipe. Poco más se le pudo pedir en el tiempo que tuvo. En el derbi contra el Real Madrid saltó al verde en el descanso para darle una marcha más al equipo. Su primera acción le costó la amarilla por un plantillazo sobre Casemiro, pero trató de echarse al equipo a la espalda ofreciéndose con continuidad y generando dos de las tres únicas ocasiones del equipo en todo el partido. 

Cada vez más protagonista

No acertó a encontrar portería en una jugada parecida a la del gol ante el Valladolid, pero remató el gran centro de Llorente al segundo palo por fuera de la red. Un gol hubiese supuesto el empate y cambiar por completo el transcurso del partido. No llegó, pero no por ello dejó de mostrarse. La pedía e intentaba dar un paso más para estirar a un equipo muy replegado. Tras varios regates volvió a buscar portería en los últimos minutos con un disparo que se marchó por arriba. Su entrada fue una de las mejores noticias en el gris encuentro rojiblanco. 

Ahora llega la Copa, un torneo donde aparentemente Lemar tendrá que ser protagonista. De momento ya se ha convertido en uno más en la rotación y ha ido ganando puestos entre las prioridades para Simeone. La confianza depositada por el Cholo se está viendo respondida y si recupera a un futbolista con tales características será un gran salto para el Atlético. Su calidad técnica es indudable. Lemar todavía está a tiempo, un campeón del mundo venido a menos, pero con ganas de demostrar que tiene mucho fútbol en sus botas para entregar a la afición del Atlético.