REAL MADRID

Nada es igual en esta vuelta Kiev

El Real Madrid ganó su tercera Champions y Cristiano dijo aquella noche que salía. Zidane sigue pero hubo parón. Hoy, se juegan su plaza en octavos.

Nada es igual en esta vuelta Kiev
FRANCK FIFE AFP

El Real Madrid se enfrenta al Shakhtar Donetsk esta tarde-noche desde las 18:55 h , pero no lo hará en el Donbass, donde el conflicto armado entre ucranios y las milicias prorrusas continúa. Así, el equipo se ha desplazado a la capital, a Kiev, una ciudad de grato recuerdo para los blancos.

Allí, en 2018, el Real Madrid cerraba una dinastía aunque, claro, nadie lo sabía. Los blancos se imponían al Liverpool gracias a los goles de Karim Benzema y Gareth Bale, que cuajó, su partido más importante vestido de blanco anotando dos tantos en la final. Y sin ser titular. Un disparo potente del galés provocó un nuevo error de Karius (ya cantó en el gol de Benzema) y luego, el de Cardiff anotó una chilena absolutamente histórica. Por su ejecución, su belleza y su importancia. Posiblemente, un final a la altura de semejante ciclo de victorias.

En los micrófonos, todo cambió. En el de Rodrigo Fáez, sobre el césped de Kiev, Cristiano Ronaldo, que no marcó pero si llevó a la final al Madrid con sus goles, dejaba entrever sus intenciones de cambiar de aires y Bale también se despachó.

En poco más de dos años, todo ha cambiado para el Real Madrid en Europa. La salida de Cristiano fue el divorcio más infructuoso del fútbol europeo. La separación provocó el fin de una dinastía en la Champions League en la que ninguno de los dos se han impuesto por separado. En los años siguientes, el Real Madrid caía ante Ajax y Manchester City en octavos de final. Cristiano también sería víctima del equipo de Ten Haag en la siguiente ronda (cuartos de final) en 2019 y este 2020, se quedó una antes ante el Olympique de Lyon, que ya le arruinó en la misma ronda su primera Liga de Campeones en el Real Madrid en 2009. El '7' ahora es propiedad de Eden Hazard. El belga, llegado para ser la siguiente gran estrella, está viendo su etapa en el Real Madrid dañada una y otra vez por las lesiones siendo una involuntaria luz de gas en lo que a ser el gran líder se refiere.

De aquel once, solo una línea sobrevive intacta, el centro del campo con Casemiro por detrás de Modric y Kroos, aunque el croata vaya ya con menos carga de minutos para reservar sus mejores tardes para el final. En la portería, Navas emigró a París y Courtois ocupa ahora su lugar. Varane y Ramos se mantienen como centrales , pero Marcelo, un fijo en ese Madrid campeón por su gran rendimiento ofensivo, está ahora lejos de su mejor forma. Carvajal si aguanta mejor en la banda derecha. Esa noche, Isco fue titular, algo que ahora sería casi una anomalía. También Benzema, que se erigió como líder y goleador tras la salida de Cristiano durante las dos temporadas pasadas, pero esta sigue en busca de su mejor nivel goleador. El gran héroe de esa noche, Gareth Bale, viste de blanco , pero vive al norte de Londres. El Tottenham es ahora su casa.

Gareth Bale, héroe de Kiev, besando la copa.

Entre visita a Kiev y visita a Kiev, a Zidane le dio tiempo a irse y a volver, pasando antes por su puesto Julen Lopetegui y Santiago Solari con menos suerte que el francés. El marsellés ha conquistado una Liga antes de volver a Ucrania pero, Europa se resiste. Ahora, las finales en Kiev llegan en fase de grupos, no son en primavera y el Madrid ya no atemoriza tanto con su simple presencia. Los grandes caen, como el Inter, pero esta temporada los más humildes están trampeando bien a los blancos. Quizá por falta de acierto propia o gran ambición del rival, que ve al Madrid más débil que antaño.

Algunos de los pilares continúan , pero la famosa unidad B, que tantos partidos salvó en ese ciclo, ha cambiado por completo. En la portería, no queda ningún integrante. Ni Keylor, ni Casilla, ni Luca Zidane ni Moha. Ahora es propiedad de Courtois, Lunin y Altube. En esta segunda unidad, Theo y Achraf buscan su futuro con cierto éxito en Milan mientras Kovacic y Ceballos hacen lo propio en Londres. Los cuatro, eso si, repartidos. El francés en el Milan, el marroquí en el Inter, el croata en el Chelsea y el utrerano, en el Arsenal. De compañeros a rivales en los grandes derbis.

En el centro del campo, Marcos Llorente volvía como un buen cinco desde el Alavés y ahora, es casi delantero del Atlético de Madrid y Borja Mayoral ha marchado para probarse en Roma. De todos, aguantan el eterno Nacho, soldado para cualquier guerra, Lucas Vázquez y Marco Asensio, reencontrándose después de una dura lesión que le ha impedido asentarse como se esperaba entre las grandes estrellas.

Cristiano Ronaldo aplaudiendo a la afición en Kiev en el que, a la postre, sería su último partido con el Madrid.

Ahora, esta segunda línea la ocupan Militao, un Marcelo que ha perdido protagonismo, Fede Valverde, que rota con Modric, el viejo conocido pero recién llegado Martin Ödegaard, Isco o los jóvenes brasileños Vinicius y Rodrygo junto al díscolo Luka Jovic y un insistente Mariano, que bebe de cada oportunidad.

Esta visita a Kiev poco tiene que ver con la anterior. Ni siquiera por el público, apeado de las gradas por la Covid-19. La vida cambia , pero el Madrid, antes o después, siempre vuelve. Esta vez, será a Kiev y con mucho en juego.