DEPORTIVO

La primera revolución Vázquez tampoco despierta al Deportivo

El técnico introdujo 5 novedades en Guijuelo (Miku, Galán, Granero, Bóveda y Salva) y varió el sistema, pero el Depor sigue sin dominar y generar peligro.

Los jugadores del Deportivo, discutiendo con los del Guijuelo y el árbitro tras una falta a Keko Gontán.
Yuste

El Deportivo sigue invicto tras cinco jornadas y es colíder, pero en Guijuelo volvió a dejar una pobrísima imagen ante uno de los equipos más modestos del grupo. Un día más los coruñeses dejaron su portería a cero y no sufrieron en exceso, pero de nuevo su producción ofensiva fue paupérrima. Un lanzamiento de falta de Salva Ruiz en el inicio del partido fue su único remate a portería en los 90 minutos. Y todo en un día en el que Fernando Vázquez, con una clara línea continuista en sus onces iniciales en las primeras cuatro jornadas, realizó la primera revolución de la temporada en busca de una mejoría que se está resistiendo.

El técnico de Castrofeito prácticamente cambio medio equipo en su visita al Municipal de Guijuelo. En defensa Bóveda fue un cambio obligado por la lesión de Valín, pero los otros dos movimientos en la retaguardia fueron decisión propia. Borja Granero, de lo poco rescatable del partido, regresó al eje de la zaga para jugar junto a Mujaid y Salva Ruiz entró en el lateral izquierdo en lugar de Héctor Hernández. En el doble pivote apostó por la continuidad con Uche Agbo y Borges Las otras dos novedades estuvieron en la zona ofensiva, en la que dos jugadores se estrenaron como titulares: Borja Galán y Miku

Del 4-4-2 a defensa de cinco

La revolución Vázquez no se limitó a los nombres, también afectó al sistema. Por primera vez en la temporada desapareció la figura del mediapunta y se apostó por un claro 4-4-2 con dos delanteros: Beauvue y Miku. El resultado convenció tan poco al entrenador blanquiazul que en el minuto 42 de partido sentó al guadalupeño para dar entrada a Álex Bergantiños y utilizar también por primera vez en la temporada defensa de cinco. Los tres centrales fueron la seña de identidad la pasada campaña desde la llegada de Vázquez, pero este curso la apuesta táctica había sido hasta ahora más ofensiva en busca de dominar los partidos, algo que no termina de lograr el Deportivo con ninguno de los sistemas utilizados.